The Virgin London Marathon 2011

“For every crossed finger, for every pounding heart, for every second closer, …, everyone’s better off”

Este fue el mensaje del patrocinado del Maratón de Londres de este año en el arco de salida el pasado 17 de abril en Greenwich Park. Una buena motivación para esta carrera, uno de los cinco grandes Maratones del mundo, junto a Berlín, Nueva York, Boston y Chicago. En esta edición de 2011, que se desarrolló en día soleado y algo caluroso, esta carrera volvió a demostrar el porqué de su prestigio.

En primer lugar, una excelente organización, cuyo despliegue de medios resulta llamativo. Sus recursos quedan patentes en una infinidad de detalles, entre los que destaca, en primer lugar, la comodidad del área de salida, dividida en “olas” dada la gran cantidad de corredores (cerca de 40.000). Se trata de una inmensa pradera donde se ubican los camiones guardarropa, grandes pantallas de vídeo y una gran cantidad de urinarios portátiles, perfectamente equipados, tanto para los corredores como para acompañantes. La organización de los cajones de salida es perfecta, pudiéndose acceder a la zona asignada sin problemas, incluso pocos minutos antes de la salida. Esto se complementa con la buena educación y civismo de los corredores que, en todo momento y sin excepciones, manifiestan una actitud de respecto a las normas y al resto de participantes.

La única pega es la ubicación de la salida muy lejos del centro de Londres, aunque se compensa gracias al excelente transporte público de Londres. En el caso de los viajes contratados con Touroperadores, el traslado en autocar se suele incluir en el paquete, con el inconveniente de la excesiva anticipación en la llegada a la zona de salida (bastante antes de las 08.00, siendo el inicio del Maratón a las 09.45).

Los detalles continúan durante la carrera, como, por ejemplo, la abundancia de avituallamientos de agua y bebidas isotónicas durante todo el recorrido (pudimos contar más de cincuenta personas en algunos de ellos), la presencia de urinarios portátiles en varios puntos kilométrico y la perfecta indicación, a través de grandes arcos con cronómetro, de todas y cada una de las 26 millas, así como de los hitos cada cinco kilómetros. Por cierto, a la hora de planificar la carrera, es recomendable traducir el habitual ritmo por kilómetro, al que estamos acostumbrados, a un ritmo equivalente por milla, para poder realizar un seguimiento adecuado, y recordar que el “pico” entre la milla 26 y la meta (385 yardas, equivalentes algo más de 350 metros) es más largo que al que estamos habituados del kilómetro 42 hasta el final (menos de 200 metros).

La atención al corredor en la meta es excelente: recogida del chip por parte de los voluntarios, entrega de bolsas perfectamente ordenada, espacio amplio y elegante en el Mall para la reunión con familiares, amplia zona para realizar estiramientos, etcétera. Asimismo, al final de la carrera el acceso al transporte público es gratuito para los corredores.

Hay otros detalles de la organización que contribuyen al nivel de este Maratón, como, por ejemplo, la atención a los espectadores, a los que se facilitan guías con detalles de la prueba, la presencia de ayudantes en el recorrido para atender a los corredores que abandonan, guiándolos a las estaciones de metro cercanas e indicándoles los trayectos, las recomendaciones a los corredores más lentos acerca de su ubicación en la ruta para no entorpecer a otros participantes más rápidos e, incluso, la señalización por parte de voluntarios de los badenes en los primeros kilómetros del recorrido. Y, por supuesto, el Maratón de Londres es un ejemplo de cuidado al medio ambiente y énfasis en la sostenibilidad:

Es compleja la presencia de familiares y amigos en varios puntos del recorrido, dada la lejanía del centro de una buena parte del mismo. Se puede hacer un seguimiento a través de la red de Metro, aunque no es sencillo. Una de las mejores opciones es la presencia en los entornos de Tower Bridge y del Medio Maratón (aunque dificultado por la gran afluencia de público a esa zona) y en la fase final de la carrera hacia Victoria Enbankment. Esta combinación se puede complementar con un traslado intermedio a la zona de Canary Warf o Poplar, aunque con apreturas de tiempo y la dificultad de la también afluencia masiva a estas zonas. No obstante, la llegada a la meta y el encuentro con familiares y amigos en el Mall es cómoda y relativamente fácil.

Como sucede en otros grandes Maratones, en Londres la inscripción es complicada, especialmente para los “overseas runners”. El sistema base es el de sorteo (“Balloon”), que se suele completar en escasas horas una vez convocado (casi inmediatamente después del final del Maratón del año anterior), y con un bajo porcentaje de probabilidades de éxito. A diferencia de otros grandes Maratones (Nueva York, por ejemplo), la acreditación de una marca no es suficiente para garantizar la inscripción en el caso de los corredores extranjeros. Quedan como únicas alternativas la más habitual del Touroperador o la adquisición del dorsal a través de la donación a una organización sin ánimo de lucro (“Charities”). En el primer caso, lógicamente, se está sujeto al pago de un precio significativamente mayor al que resultaría de una organización por nuestra cuenta (posiblemente, entre dos y tres veces superior) y, en el segundo caso, la donación es de una cuantía muy elevada.

Como complemento a la gran organización, hay que destacar la animación y el ambiente de la carrera. Al igual que en otros grandes Maratones, la presencia de público en el transcurso del recorrido es masiva. Prácticamente todos y cada uno de los metros del recorrido están llenos de público animando. En algunos casos, en sucesivas filas, especialmente en las zonas de más atractivo, como el paso por Tower Bridge, donde, al parecer, hay público esperando desde el amanecer, y los últimos kilómetros de la prueba. Incluso en los barrios más apartados y en el centro financiero de Canary Warf, hay grandes aglomeraciones de público. Por supuesto, hay orquestas, bandas y cantantes en numerosos puntos del recorrido, especialmente en la primera parte del recorrido, y la mayoría de ellas de un buen nivel.

Es espectacular el cariño y cuidado con el que la ciudad trata a los corredores en este Maratón. Una prueba contundente son las numerosas personas que, una vez acabada la carrera, preguntan, felicitan y muestran su respeto a los corredores (“Respect”, es la expresión más escuchada). Esto es un ejemplo al que no estamos acostumbrados.

El trazado y altimetría es otro de los puntos fuertes de esta carrera. Su recorrido es propicio para una buena marca. El Maratón de Londres es principalmente llano y se desarrolla en su práctica totalidad en amplias calles y avenidas. No hay cuestas significativas, concentrándose los tramos complicados en las proximidades del Thamesis y sus puentes, así como en algunos túneles y subterráneos, especialmente en las millas finales paralelas al río en las proximidades a Victoria Embankment tras Blackfriars Bridge. No es un recorrido absolutamente llano como el del Maratón de Berlín, pero se puede considerar como relativamente cómodo.

Especialmente atractivos son el tramo de aproximación al kilómetro cinco en el que confluyen las “olas” de salida, el tramo de calles alrededor de The Cutty Sark, el emocionante kilómetro 20 sobre Tower Bridge y el recorrido por Canary Warf entre los rascacielos de los bancos de inversión, donde retumban las pisadas de los corredores y la animación del público. El final del recorrido paralelo al Thamesis en la ribera opuesta al London Eye desembocando en el Big Ben, Westminster Abbey y enfilando Buckingham Palace y el Mall es, además de relativamente cómodo, de una gran belleza. Y, por supuesto, este final céntrico es de agradecer para la mayoría de los corredores foráneos alojados en hoteles de las zonas centrales de Londres.

Una recomendación es la de no confiarse excesivamente dado que, a pesar de no encontrarnos con las cuestas habituales en Madrid o Barcelona, el calor en una ciudad húmeda como Londres puede hacer muy “larga” la parte final del recorrido, como sucedió en esa última edición. Asimismo, algunas zonas de la segunda parte del recorrido, como, por ejemplo, la larga recta entre las millas 21 y 22, paralela al tramo de la media maratón, se hacen algo “pesadas”. Por lo tanto, como de costumbre, es recomendable ir de menos a más y guardar fuerzas en la primera parte del Maratón, especialmente, en el arranque, donde los cinco primeros kilómetros son en ligera bajada.

En cualquier caso, se trata de un excelente recorrido para conseguir una buena marca. El actual recorrido del Maratón de Londres fue testigo en 2002 de la plusmarca mundial del marroquí nacionalizado estadounidense Kalid Khannouchi con un tiempo de 2.05.38, batido posteriormente en sucesivas ocasiones por el gran Gebresselassie en el Maratón de Berlín. Como muestra de su rapidez, en esta edición de 2011 los tres primeros clasificados hicieron marcas por debajo de 2.06:

Está previsto que el Maratón de los Juegos Olímpicos de Londres del próximo año 2012 tenga su salida y su meta en el Mall la actual llegada del Virgin London Marathon.

Ya que hablamos de Londres, recordar también que el primer récord homologado en la historia del Maratón fue el de los Juegos Olímpicos de Londres de 1908, en el que el estadounidense John Hayes venció oficialmente con un tiempo de 2.55 al italiano Dorando Pietri, que alcanzó la meta unos segundos antes pero fue descalificado por ayuda de los jueces, tras caer desplomado en un par de ocasiones a escasos metros de la llegada.

El dramático final de este Maratón en 1908 tuvo una gran repercusión internacional y, quizá, puede considerarse como uno de los puntos de arranque de la leyenda de esta prueba. El público comenzó a tomar conciencia de su dureza y dificultades, en una época en que los medios técnicos y equipación de los corredores no eran los actuales, en los que su dieta en la noche y mañana previas a la carrera consistía en carne, huevos y lácteos y en la que los en los avituallamientos incluían, entre otras sustancias, leche, brandy y champagne. Pero el drama de Dorando Pietri extendió la popularidad de la carrera, abrió su rivalidad con Hayes, explotada comercialmente en carreras organizadas, y le convirtió en un personaje famoso, querido e, incluso, protagonista de canciones de grandes compositores como Irving Berlin.

Por supuesto, otro de los atractivos de este Maratón es, por supuesto, Londres. Una maravillosa ciudad, con una oferta hotelera a la altura del Maratón. Es recomendable intentar alojarse en el Jolly St. Ermin’s, asociado a la cadena NH, en una ubicación excelente, a dos pasos de Westminster Abbey y de Victoria Station, y muy cerca de la llegada en el Mall. Es un establecimiento habitual de los Touroperadores y en el que se vive un verdadero ambiente de carrera en los días previos y posteriores a la carrera. La atención de los empleados es excelente, las habitaciones están bien equipadas y el desayuno es razonablemente bueno.

Lógicamente, en Londres la oferta de restaurantes es inmensa, siendo lo más cómodo y práctico para los corredores comer las habituales raciones de pasta en alguno de los numerosos restaurantes italianos de las varias cadenas con presencia en la ciudad, cuya oferta es de una calidad algo superior a la media de sus equivalentes en España y con unos precios razonables. Una elección recomendable es la cadena The Spaguetti House, cuyo práctico establecimiento céntrico colindante con St. Martin in the Fields en Trafalgal Square es una elección recurrente. Para después del Maratón la sugerencia es comer una buena hamburguesa en alguno de los típicos pubs londinenses, como The Albert, cercano al Jolly St. Ermin’s.

Londres es una ciudad con un transporte público excelente. El Metro de Londres (London Underground) es, sin duda, la mejor alternativa para los desplazamientos en la ciudad, aunque a un precio significativamente mayor que el del metro de otras ciudades, siendo recomendable adquirir billetes y tarifas combinados o de fin de semana. Asimismo, para el desplazamiento desde los aeropuertos de la ciudad hasta el centro, y a la inversa, también es perfecta, y preferible al taxi, la combinación del Metro con los trenes especiales que unen los mismos con las principales estaciones de metro (por ejemplo, el Heathrow Express, que comunica dicho aeropuerto con la estación de Paddington).

Los encantos turísticos de Londres son de sobra conocidos. El fin de semana del Maratón es una buena excusa para volver a pasear por Covent Garden, el Soho y Leicester Square, Noting Hill Gate y Chelsea, Picadilly y Regent, para visitar una vez más el British Museum o disfrutar de la gran oferta de cultura, ocio y espectáculos de la ciudad. Una visita obligada es Foyle’s, donde el fin de semana del Maratón coincidió con la promoción del lanzamiento de la esperada nueva novela de China Mieville, tras su extraordinaria y recomendable “The City and The City” (Blade Runner meets Kafka).

Y, sobre todo, disfrutar el ambiente de la ciudad, la vida en la calle, sus gentes y su música.

De himnos de la cultura popular del siglo XX:

Y de muchas otras bellas canciones:

En resumen, un excepcional Maratón, en una de las mejores ciudades de Europa, con una excelente organización y con un recorrido propicio para conseguir una buena marca. Absolutamente recomendable.

Anuncios

3 pensamientos en “The Virgin London Marathon 2011

  1. Fernando Rama

    Gracias por tu aportación y todos los comentarios para los que participaremos en el maratón de Londres por primera vez.

    Saludos

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s