La Carreira Pedreste Popular do San Martiño en Ourense

Hoy se corre el NYC Maratón, pero también una de las mejores carreras populares de España, la Carreira Pedreste Popular do San Martiño, en Ourense.

Es un diezmil homologado por la RFEA. Una carrera con un recorrido precioso, muy céntrico, transcurriendo por las principales calles de Ourense y con algunos tramos simbólicos, como el paso por el Puente Romano, en las partes inicial y final de la carrera. Es duro, con varias cuestas empinadas. La organización es excelente. La climatología, la habitual en Ourense entrado Noviembre, probable frío, lluvia o humedad.

La descripción del recorrido de la carrera equivale, prácticamente, a una visita turística por esta preciosa ciudad de poco más de 100.000 habitantes, atravesada por el río Miño.

La salida tiene lugar en el Puente del Milenio, una bella construcción que se ha integrado perfectamente en el perfil de la ciudad. Dos recomendaciones: primero, subir por sus escalinatas el día anterior de la carrera durante un rodaje suave y disfrutar de las vistas de la ciudad desde la zona superior; segundo, no hacerlo en caso de que la noche anterior haya habido helada (los peldaños son estrechos y resbaladizos).

Hay que situase bien en la salida, con algo de antelación. Se reserva una zona para marcas acreditadas por debajo de 36 minutos. En caso de no alcanzar ese mínimo y pretender estar cerca de la cabeza, es importante situarse con al menos 15 – 20 minutos antes de la salida.

El primer tramo de la carrera es en ligera subida, hacia la zona de la Estación, para luego bajar, en sentido contrario, hacia el Puente Romano. Es una de las partes más bellas de la carrera. Hay que tener precaución tanto en la subida como en la bajada de dicho Puente si se corre a ritmos altos. Es empinado y, con la humedad en el pavimento de piedra, resbaladizo. Es un lujo correr por este Puente, símbolo de la ciudad y originalmente construido en la época del Emperador Augusto. De aquella época, poco se conserva, siendo la construcción actual herencia de las reconstrucciones de los siglos XII y XVII. En esta fotografía se percibe la pendiente del Puente, en dirección contraria a la del trazado de la carrera.

Tras el Puente Romano, aproximadamente un kilómetro en ligera subida por una de las principales arterias de la ciudad, la Rua do Progreso. Se deja a la derecha el Pabellón de los Remedios, lugar de recogida de dorsales, y se sube hacia el Parque de la Alameda, que se rodea y se baja hacia la Avenida de Portugal.

El recorrido por la Avenida de Portugal hasta coger de nuevo la Avenida de Zamora, prolongación de la Rua del Progreso, comprende los kilómetros 3 a 5 de la carrera y es el tramo, en mi opinión, menos atractivo y más duro, con varias subidas y bajadas duras. Hacia el kilómetro 5,5 se giran prácticamente 360 grados para dirigirse de nuevo al centro de la ciudad, dejando a la derecha el Jardín del Posio, antiguo jardín botánico, que se encuentra cerca de otra de las grandes atracciones turísticas de la ciudad, la Fuente de Abajo de las Burgas.


As Burgas son unas fuentes termales que recuerdan el origen de la villa en la época Romana y por las que fluye un caudal de agua a una temperatura cercana a los 70º C. También merece la pena un paseo por la zona y acercarse a tocar el agua.

Tras este punto, arranca el otro de los tramos espectaculares de la carrera, el tránsito por el centro de la ciudad. Primero se atraviesa la Plaza Mayor, una de las más originales y bonitas de las ciudades españolas. De perfil en forma de trapecio, imperfecta, y con el suelo inclinado. Lógicamente, en carrera a ritmo alto es necesario afrontar este tramo con precaución, especialmente si el pavimento esta mojado.

A continuación se corre por la Rua del Paseo, principal calle de la ciudad, peatonal. Este es el kilómetro 7 de la carrera y punto de la mayor afluencia de gente animando a los corredores.

Tras esta calle y bordeando la Alameda, la carrera sube por Curros Enríquez para atravesar el Puente Nuevo y dirigirse de nuevo, girando a la izquierda, hacia el Puente Romano. Este tramo también incluye algunos duros toboganes, aunque la bajada final hacia el Puente hace que se pueda apretar en el último kilómetro y ganar algunos segundos. Hay que tener de nuevo precaución en la bajada ya que la recta final se coge tras un giro de noventa grados a la derecha. En ese punto, pegado al Pabellón de los Remedios esta la meta.

Tengo una especial debilidad por esta carrera, ya que, como siempre que he tenido la suerte de viajar a Ourense, cuando he acudido he sentido el cariño, atención y simpatía de la familia gallega de mi mujer, y, en especial, de su abuelo Francisco (Paco) Velasco, una de las personas a las que más admiro, y que sigue de cerca mis andanzas en el running. Lamentablemente, solo la he podido correr, de momento, en dos ediciones de esta Carrera. En varias ocasiones ha coincido con otros compromisos o viajes, como el del año pasado a Nueva York.

He participado en las ediciones de los años 2003 y 2009, con marcas, respectivamente, de 38’40” y 36’30”. En el segundo caso, clasificado el 116 de 2.647 participantes, lo cual indica el excelente nivel medio de los participantes (con marcas parecidas, la clasificación en diezmiles importantes de Madrid, como CSIC, se sitúa entre el 50 y el 80 de la general). En dicha edición de 2009 llegué a meta unos metros por delante del ciclista gallego ganador de un Tour de Francia Óscar Pereiro y de Alejandro Gómez, finalista olímpico en 10.000.

En aquellas ocasiones, el día previo a la carrera aproveché para hacer un rodaje suave por el circuito de running a la orilla del Miño. Se puede acceder desde el centro bajando a la zona del nuevo Centro Comercial Ponte Vella y cruzar por el subterráneo a la ribera del río, donde entrenan muchos de los runners de Ourense. Es un recorrido bonito, básicamente llano y con algunas zonas con marcas de kilometraje. Es un circuito muy agradable, con espectaculares vistas del río, de la orilla opuesta y de los puentes. En invierno hay que ir abrigado y con guantes, por el frío y la humedad.

Para rodar también es recomendable cualquier recorrido aleatorio por el centro de la ciudad, por zonas como aquellas por las que discurre la Carreira de San Martiño, Rua do Paseo, Plaza Mayor, Parques de la Alameda y del Posio, etc.

Y, para los que se animen, un recorrido un poco más largo, desde la orilla del río en la ciudad desde el Centro Comercial, atravesando por la Pasarela y corriendo en dirección a las Termas de Outariz, un lugar precioso donde, incluso, puede ser agradable un baño, incluso en invierno. Es un recorrido de un poco más de 5 kilómetros desde el centro de la ciudad, aunque con zonas por las que hay que correr pegado a la carretera.


Ourense es una ciudad preciosa en la que, además, la oferta gastronómica es excelente. Para empezar, por supuesto, la doméstica de la gente de la ciudad. Pero para los que no cuenten con familia allí, un par de recomendaciones.

Entre los diversos restaurantes de la ciudad, mi preferido es el San Miguel. Situado en el centro de la ciudad, en la calle en cuesta del mismo nombre que sale de la Rua do Progreso, antes de llegar a la Catedral. Magníficas materias primas y buena cocina. Cualquiera de sus mariscos, pescados o carnes es una perfecta opción. Y al terminar, un sufflé que es uno de los mejores postres que se puedan degustar. Es amplio y tiene salones donde se pueden celebrar comidas multitudinarias. La atención de los camareros me ha parecido siempre excelente.

Otro buen restaurante es el Martín Fierro, cerca del río y junto al nuevo Centro Comercial Ponte Vella. Instalaciones más modernas y especialmente apropiado para comer unas buenas carnes a la parrilla, aunque el resto de las opciones son de la máxima calidad.

Todo ello, regado por los magníficos vinos de la Ribera Sacra, denominación de origen de la zona. Una excelente recomendación, el suave tinto Lalama, Dominio de Bibei. O cualquiera de los blancos. Y, por supuesto, las castañas asadas. En estas fechas de San Martiño, imprescindibles.

Y para terminar, un par de notas musicales.

Primero, como un pequeño homenaje a la ciudad, una de las mejores canciones del grupo orensano más famoso, Los Suaves.

Segundo, esta maravillosa canción del reciento disco del paisano gallego Iván Ferreiro, acompañado de Xoel López:

Espero que la gente haya disfrutado esta Carrera de San Martiño de 2011. Espero estar allí en la edición del 2012!.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s