Archivos diarios: 09/09/2012

Circuito de Running de la Dehesa de la Villa. 2ª Parte: Medición

Esta entrada es una actualización del anterior post sobre el Circuito de Running de la Dehesa de la Villa de este blog. Principalmente, se centra en la medición, con mayor exactitud, de dicho Circuito, que en la citada entrada se describía de forma aproximada.

Los motivos de esta actualización son la buena acogida del citado post y los ligeros errores en las medidas comentadas en el mismo, basadas en las marcas pre – existentes en los bordes del circuito.

Los comentarios y datos se acompañan de fotografías de los principales puntos comentados.

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Las mediciones se han realizado con un dispositivo Garmin Forerunning 610, caminando a ritmo rápido (cerca de 8’00” el kilómetro) y corriendo a diversos ritmos (entre 3’40” y 5’00” el kilómetro), generalmente a través de la trazada óptima del Circuito.

Por lo tanto, en la interpretación de las distancias hay que tener en cuenta:

1.- El margen de desviación potencial en los dispositivos GPS.

2.- Las distancias “ahorradas” en el trazado óptimo, especialmente en las zonas de curvas. Se estiman en un máximo del 1,5% (20 – 25 metros) respecto al recorrido por el centro del Circuito. No obstante, el trazado seguido en la medición es el más natural en la mayor parte de los usuarios.

3.- El ritmo de paseo seguido en la medición. Este aspecto no debería implicar una diferencia de medición relevante.

Asimismo, como puntos de principio y final del Circuito se han escogido los siguientes:

1.- Inicio: primer árbol tras la fuente del margen derecho del punto de arranque del circuito, tras cruzar la antigua carretera.

Vista frontal desde el inicio del Circuito:

2.- Final: giro de vuelta a la derecha inmediatamente anterior a la verja de las instalaciones del Canal.

Distancia del Circuito

Aproximadamente, 3.450 metros, dividido en ida y vuelta de 1.725 metros cada una de ellas. Trazadas de forma similar.

Principales Hitos o Referencias Intermedias

Escogidos en función de los puntos kilométricos más habituales para la toma de referencias de paso o distancias usuales de series y repeticiones.

Marca de los 400 metros: a la altura del inicio del elemento de piedra, con tapas de alcantarillado, el el margen izquierdo. Justo después de la marca roja y blanca de la Senda Real (GR 124) en un poste de madera en el margen derecho.

Vista del borde derecho a la altura de los 400 metros, con la Fuente de la Tomasa, un poco más adelante, y el observatorio de pájaros, más abajo.

Este punto es el más fresco del Circuito, dada la abundancia de árboles en el margen derecho y la zona de fuente y pequeños humedales del observatorio de pájaros.

Este primer tramo es el más atractivo del Circuito. Incluye la curva de los 200 metros, con zona de bancos y mobiliario de gimnasia, en lo que es uno de los mejores miradores de la ciudad, con vistas a la Sierra de Guadarrama.

Es una de las vistas más espectaculares de la ciudad de Madrid. Aunque sin mar, un auténtico rompeolas:

Marca de los 800 metros: un par de metros antes del banco inmediatamente anterior al elemento de mobiliario de gimnasia de madera (escalera de troncos y red) que inicia la recta hasta el Cerro de los Locos.

Vista frontal desde la marca de los 800 metros, con el Cerro de los Locos y la caseta de telefonía móvil al fondo.

Esta marca de los 800 es una de las más útiles del Circuito para practicar series. Las repeticiones de 6×800 a 10×800 son recomendables para preparación de carreras de 10.000 metros.

El tramo del 400 al 800 del Circuito tiene una parte izquierda atractiva, tanto para correr como pasear, por la ladera que sube a Francos Rodríguez.

En esa parte se encuentran algunas trincheras y cuevas de la Guerra Civil. Esta zona fue uno de los puntos defensivos del ejército republicano, dada su situación en alto sobre los puntos de entrada del ejercito nacional (Ciudad Universitaria, a través de la Pasarela de la Muerte en el Manzanares). Actualmente, algunas pintadas y, especialmente, banderas en la caseta de telefonía del Cerro en algunos momentos, recuerdan estos acontecimientos.

Marca de los 1.000 metros: unos metros antes de las escaleras de descenso desde el Cerro de los Locos en el margen izquierdo del Circuito. La mejor referencia de este punto es el banco ubicado a la derecha, entre un árbol, también en ese lado, marcado con una señal blanca y estas escaleras en el margen opuesto.

Hasta este punto, el Circuito es ancho, propicio para series. A partir de esta curva, se estrecha, y empiezan a predominar giros con menor visibilidad. Ojo con la gente paseando, ciclistas, perros sueltos, etc.

Como curiosidad, este reciente cartel en uno de los bancos en esta zona del Circuito, ilustrativo del perfil de usuarios del Parque.

Marca de los 1.500 metros: en el punto intermedio entre el último elemento de mobiliario de juegos del Circuito (dos postes de madera con un intermedio inclinado) y la calle de bajada del lateral de las instalaciones de la Universidad Antonio de Nebrija.

Aproximadamente a la altura de un trío de árboles delgados en el margen derecho del Circuito, desde el que está tomada esta perspectiva.

Un poco antes de llegar a este punto se encuentra, bien visible, un largo camino de tierra de subida a la parte del Parque colindante con la calle Francos Rodríguez. En concreto, la zona donde se ubica el tradicional kiosko de La Paloma.

Es una cuesta excelente para hacer repeticiones a ritmos controlados. La parte final, llegando a la pequeña cancha de baloncesto, es muy dura.

Un buen punto para citar este poema a la Dehesa de la Villa, de un ilustre vecino de esta zona, y Premio Cervantes 2012.

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Final de la ida del Circuito a los 1.725 metros: verja del Canal.

La última recta, paralela a la Residencia Rafael Alberti, es una de las zonas menos atractivas del circuito. No es de las más cuidadas, ni limpias. Asimismo, es una recta estrecha y, en días de lluvia, se embarra con facilidad.

Por otra parte, aunque habitualmente el giro se hace de izquierda hacia derecha, con el escalón en bajada, algunos de los más expertos lo prefieren a la inversa, con el escalón en subida, para no castigar tanto las rodillas.

Marca de los 2.000 metros: un poco antes del inicio de la casa que se encuentra situada en el margen izquierdo según este sentido de la marcha. Una buena referencia de este paso es el mobiliario gimnástico de madera para abdominales situado en el margen izquierdo de este sentido de la marcha.

Perspectiva desde la marca de los 2.000 metros en el sentido de la vuelta.

Como decía antes, una de las zonas más estrechas y con curvas de menor visibilidad del circuito. No recomendable para series.

Marca de los 3.000 metros: en la curva posterior a la fuente de la Tomasa, aproximadamente a la altura del banco detrás del que se encuentra la construcción de cemento. Aproximadamente unos diez metros antes del punto de la anterior fotografía, ilustrativa del paso por los 400 metros en el recorrido de ida.

Fin del Circuito a los 3.450 metros: punto de inicio en el árbol junto a la fuente citado al inicio del post.

Vista frontal al final del Circuito.

Recorridos Estándar de mayor Longitud para Entrenamientos Controlados

Además de las referencias de 1.000, 2.000 y 3.000 metros descritas en los hitos de un recorrido de ida y vuelta, a continuación detallo otras longitudes estándar que practico habitualmente.

5.000 metros: 1 ida y vuelta completas + 1 recorrido de ida y vuelta hasta un poco antes de llegar a la marca de los 800 metros, aproximadamente a la altura desde la que se toma la siguiente fotografía.

7.000 metros: 2 idas y vueltas completas, más los 100 metros aproximados hasta el árbol marcado con una línea blanca en el margen derecho del circuito, tras el elemento gimnástico en el suelo para realizar fondos.

10.000 metros: 2 idas y vueltas completas, más una tercera ida completa y un vuelta hasta la altura del tercer banco del margen izquierdo del Circuito tras el poste con la marca de la Senda Real, pasada la fuente de la Tomasa, en ese mismo lado. Se localiza el banco fácilmente por la papelera situada junto al mismo. Está a unos escasos metros del mirador de madera.

14.000 metros: 4 idas y vueltas completas más los aproximadamente 200 metros desde el inicio hasta el elemento gimnástico de barras que se encuentra en el mirador.

17.000 metros: 4 idas y vueltas completas, más una ida completa y una vuelta justo hasta ese punto de los 200 metros desde el inicio.

Sugerencias Literarias

Para terminar, un breve repaso a los mejores libros leídos en estos tres meses sin entradas en el blog. Algunos de ellos, citados en las últimas entradas (una de ellas, dedicada, precisamente, a la Feria del Libro de Madrid). Todos ellos, recomendables.

1.- “Memphis Underground”, de Stewart Home.

El libro más interesante de la selección. Complicado, difícil, extraño. “Anti-literatura”. Original, muy bien escrito, duro. Un autor a seguir, a descubrir su obra anterior (dicen, más dura, incluso). Como curiosidad, un prólogo genial, de Kiko Amat. Otro descubrimiento, la editorial que lo publica en España, Alpha Decay.

Y, de forma marginal, una buena guía del East End londinense. Por ejemplo, una completa relación de buenos pubs y locales de la zona: The White Hart, Bricklayers Arms, Macbeth, The Trader, Masquer Haunt, Wenlock Arms, The Palm Tree, etc. La mayoría, en la zona de Hoxton.

2.- “Algo Supuestamente Divertido que Nunca Volveré a Hacer”, de David Foster Wallace.

Una obra menor del quizá mejor escritor americano de los últimos años, desgraciadamente desaparecido. Artículo – ensayo sobre un crucero de lujo, verídico. Muy divertido. A ratos, delirante, como en los pasajes del autor con el capitán griego del barco o con algunos de sus compañeros de cenas. Un libro desenfadado, fácil (a diferencia de otros de DFW) y muy apropiado para el verano.

3.- “Pura Lógica”, de Benjamín Prado.

Colección de aforismos del poeta madrileño, vecino del barrio, conocido y que, amablemente, me dedicó en la pasada Feria del Libro. Una alternativa a su magnífica obra poética, recopilada en “Ecuador”. Un escritor comprometido.

4.- “Una Forma de Resistencia”, de Luis García Montero”.

Excelente, una delicia. Reflexiones sobre la vida cotidiana. Absolutamente recomendable la obra en prosa de uno de los mejores poetas españoles actuales. Granadino, y muy aficionado al fútbol. Seguidor del Real Madrid, por cierto, como Benjamín Prado.

5.- “Ejercito Enemigo”, de Alberto Olmos.

Un buen repaso al mundo de la cooperación, en toda la extensión de la palabra. Hace pensar y, sobre todo, muestra a un autor de prosa sensacional. A seguir. Lamentablemente, la construcción de los personajes (especialmente, el central de la novela) es muy mejorable.

6.- “Open City”, de Teju Cole.

Primera novela del nigeriano afincado en Nueva York. Un escritor, colaborador en el New Yorker, a seguir de cerca en futuras obras. Muchas y muy centradas reflexiones: política, cultura, racismo, historia de América, África y Europa, solidaridad, enfermedad, amor. Y el plus de Nueva York de fondo, con reminiscencias del 11S.

Como anécdota, dos citas curiosas en el libro. La primera, muy acertada, sobre el Maratón de Nueva York:

La segunda, sorprendente, y muestra de la inquietud cultural del autor, sobre la película española “El Espíritu de la Colmena”, de Víctor Erice. Hacia la parte final del libro.

7.- “La Juguetería Errante”, de Edmund Crispin.

Una sorpresa. Novela de detectives de principio de siglo XX, ambientada en Oxford. Muy divertida y amena. Esperando nuevas obras del autor y del detective protagonista, de la editorial Impedimenta.

8.- “El Joven Vendedor y el Estilo de Vida Fluido”, de Fernando San Basilio.

De la misma editorial. Interesante obra de este escritor, al que desconocía, muy vinculado con el Barrio del Pilar (el desarrollo de la obra tiene lugar en La Vaguada, descrita a la perfección). Original y amena. Atractiva para los vecinos de la zona y los usuarios del Centro Comercial.

9.- “Huella Jonda del Héroe”, de Montero Glez.

A la espera de encontrar la des-catalogada “Cuando la Noche Obliga” (123$ piden en amazon.com por un ejemplar de segunda mano), lo último del gran escritor madrileño. Viaje por Andalucía, tras los pasos de Hércules. Este libro hubiera dado para un buen complemento de un post sobre el running en Chiclana, que no ha podido ser. Otra vez será.

[Ruta incluida en la entrada “Recopilación de Rutas para Correr. Agosto 2013“]

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