Maratón de Madrid 2013

Una crónica de la jornada del pasado domingo en el Maratón de Madrid. Una combinación de comentarios marginales sobre el recorrido (ver descripción más detallada en post del 2012), sensaciones personales, anécdotas y algunos comentarios sobre la organización de la carrera.

Y, sobre todo, un agradecimiento a compañeros de carrera y entrenamientos y a los conocidos con los que compartí algunos momentos el domingo y los días siguientes. Se cita a algunos, probablemente no todos. Disculpas por los olvidos, fruto de la rapidez en la edición del post.

Días Previos

Viernes y sábado con malas previsiones del tiempo. Bajas temperaturas, alta probabilidad de lluvia y viento. Las peores condiciones para correr un Maratón, en el que la temperatura óptima se sitúa entre 7 y 10 grados, frente a los 3 – 4 previstos.

Presencia del Maratón en los medios superior a la habitual. Como consecuencia, exclusivamente, del impacto del atentado en el Maratón de Boston. Un cierto toque sensacionalista. Un evento popular de la entidad de un Maratón en una gran capital merecería, per se, una amplia cobertura informativa independientemente de este tipo de acontecimientos.

Sensaciones y motivación regulares. 41 días desde el Maratón de Barcelona (03:02:59), periodo de recuperación intermedio, entrenamientos de mantenimiento, sin rodajes largos. Los tiempos de la semana anterior indican una horquilla probable de 03:04 – 03:07. Lejos de la mejor marca de los 10 anteriores Mapoma en que he participado, los 03:00:39 de la edición de 2012.

Domingo – Momentos Previos a la Carrera

Las previsiones se confirman a medias: frío (2 – 3 grados a las 08:00), pero, afortunadamente, no hay indicios de lluvia. Con la presencia de viento (permanente, con rachas de hasta 40 – 50 km), la combinación de lluvia y frío hubiera provocado una “escabechina”. No obstante, malas condiciones. El frío afectará al rendimiento muscular.

Y, sobre todo, el viento perjudicará; su dirección es Nordeste, en contra durante los primeros 7 kilómetros y, especialmente, en la diagonal final desde la salida de la Casa de Campo (kilómetro 30, aproximadamente) y la meta en el Retiro. Comento esto con todo el que me encuentro.

Más presencia policial de la habitual, como consecuencia del atentado de Boston.

Mucha más afluencia de corredores. Se aprecia el aumento de participantes debido a la combinación del Maratón con una novedosa prueba de Media Maratón y otra, como en la edición anterior, de diez kilómetros.

Con todo el respecto a los miles de compañeros valientes que, con el frío y viento, corrieron esas dos carreras complementarias, combinar las carreras es una aberración. Dirigida a “maquillar” las estadísticas e, indirectamente, a devaluar la prueba de los 42 kilómetros. La realidad es que el Maratón de Madrid lo concluyen poco más de 10.000 personas, frente a los más de 18.000 que completan el Maratón de Barcelona y los casi 40.000 que terminan los de Berlín o Londres, por ejemplo. La incorporación simultánea de una Media Maratón es especialmente asombrosa y superflua, habida cuenta de la tradición y, en general, buena organización de la tradicional Media Maratón Villa de Madrid, de AD Maratón, tres semanas antes y test perfecto para esta carrera.

Decido no utilizar el guardarropas y dejar la mochila en el coche, aparcado en Goya con Claudio Coello. El paseo desde el final en El Retiro compensa, visto el desorden final en el ropero. Probablemente todavía estaría buscando mi bolsa:

Sin comentarios.

La mochila, en el asiento del coche, junto con los libros allí tirados, para ratos sueltos, semáforos, etc. En esta ocasión, las recomendaciones, últimos descubrimientos, Yuri Herrera y Lars Iyer.

Salida organizada en zonas, cajones. Si ya resulta absurdo combinar ritmos de las tres pruebas, la sorpresa aparece en el control de entrada de los cajones. Mejor dicho, en la ausencia de control, sin vigilantes ni organización. Lógicamente, unos minutos más tarde, la subida por La Castellana adelantando decenas de corredores de ritmos más lentos. Coincido con África, Paco y Juanjo, amigos de la Dehesa de la Villa. Juanjo y yo hablamos de ir juntos, pensamos en hacer un tiempo similar. No está por allí Carlos, que quiere correr en torno a tres horas y media (casi lo consigue).

Se guarda un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del atentado de Boston. Resulta espectacular no escuchar un ruido, ni un murmullo, durante ese minuto. Silencio absoluto.

Tras la ovación que cierra el homenaje, introducción del speaker del pistoletazo de salida, a cargo de Ana Botella. El abucheo, pitos e improperios son tan significativos como el silencio del minuto previo. Se está impulsando la candidatura de Madrid 2020 con eventos de este tipo. Viene a la memoria la anécdota en una de las primeras ediciones del Maratón, en el que, al encontrarse las calles aledañas cortadas por la policía, el alcalde Tierno Galván decide no acudir a la salida y quedarse, como un espectador más, en un punto del recorrido para animar a los participantes (“Antes que alcalde, soy un vecino más. Podría haber causado un problema”). Maratón popular.

Carrera

Salida atropellada como consecuencia del desorden de cajones y pruebas indicado. Sorteando corredores más lentos.

Bastante gente (familiares, amigos de corredores) en Colón. Escasa en los siguientes kilómetros de La Castellana. Transcurre más de un kilómetro hasta que encuentro al primer niño (niña) para cumplir la tradición de regalarle la camiseta vieja de calentamiento (la de la Carrera de Tetuán 2012).

Juanjo me lleva “con el gancho”, a un ritmo de 4:10 – 4:15. Frío, piernas agarrotadas, pies dormidos, malas sensaciones. Veo a Manolo en el kilómetro 2, animando. Me ayudó en la entrada de El Retiro en el final de la Media Villa de Madrid. Ha corrido Mapoma en menos de 02:40. Un crack, y buena gente como todos los de la Dehesa que aquí aparecen.

Unos metros más adelante nos fijamos en un corredor, de apariencia extranjera, con unas zapatillas ligeras de tipo guante. Está de moda, especialmente en Estados Unidos. Una tendencia, arrastrada en parte por la divulgación de las técnicas naturales de carrera en libros como “Nacidos para Correr”, de Christopher Mc Dougall He evolucionado desde las Mizuno Wave Raider (290 gramos) de los primeros maratones a las ligeras Aero (naranjas) de competición (260 gramos) con las que corrí en Barcelona el mes pasado y que también estoy utilizando aquí. Con las “guante”, no me atrevo.

Por cierto, corriendo con la camiseta de la Ponle Freno 2011. La de la suerte: Mapoma 2012 (03:00), Media Villa de Madrid 2013 (01:20), Barcelona 2013 (03:03).

En los siguientes tramos de La Castellana, poca gente animando. Frío y brumas.

En el Bernabeu, bifurcación de desvío para los participantes de la carrera de diez kilómetros. Ánimos de algunos de ellos. Gran detalle.

Se me atraganta, mucho, la subida por Padre Damián. Piernas agarrotadas.

Llegada a la Plaza de Castilla, ex – barrio, bastante público concentrado allí. Veo a mis padres antes que ellos me vean a mí, como de costumbre.

Hasta el Paseo de la Habana, prácticamente vacío. Fernando corre unos 30 – 40 metros por delante, pero no intento alcanzarle, quiere hacer 02:46, con Bernabé. Imposible seguirlos.

Empiezo a pensar en parar para hacer pis. No lo he hecho en ninguno de los 18 anteriores maratones que he corrido, a pesar de las ganas, en la mayoría. De hecho, no he parado de correr nunca en un maratón, no he caminado, solo corrido. Pero con el frío, y las malas sensaciones, no aguanto más. Le comento a Juanjo que tire a su ritmo, que no baje, que ya le alcanzaré, y paro 40 segundos en el Paseo de la Habana. Me adelantan, veo luego en la clasificación, unos 150 corredores.

Sigo con malas sensaciones un par de kilómetros.

De repente, en la entrada por Pío XII empiezo a calentar los músculos y recuperar el tono muscular. Un buen paso por la cuesta del kilómetro 10, con un tiempo de 42:44. Y empiezo a ver como los avituallamientos, con el excelente trabajo de los voluntarios, son completos y ordenados. Botellas con tapón, agua templada, etc. Y buena sostenibilidad: cubos segmentados, buen número de personal de limpieza, etc.

Al pasar por delante de el Hospital de San Rafael me acuerdo de la hernia discal. Allí la diagnosticaron y dieron cita para la operación, que evité, el pasado verano. Me parece increíble estar corriendo por aquí ahora. Por esta zona, las sensaciones son buenas y los ritmos, cómodos, de 04:00. Cerca, los globos que creo son del 03:00 del Maratón pero que, en realidad, veo más tarde que son del 01:30 de la Media.

Sale un poco el sol. La curva de Serrano con Joaquín Costa es la foto de la carrera: la perspectiva del puente de Raimundo Fernández Villaverde y esta calles hasta Cuatro Caminos. Mucha gente animando en ese puente. Alcanzo a los del globo de 01:30 y les aviso que llevan un ritmo algo rápido. Suele ser habitual. Es difícil controlar ritmos significativamente más bajos de los habituales.

También en el comienzo de Joaquín Costa está, en mi opinión, la mejor banda de las distribuidas por el recorrido. Creo que, en general, menos nivel que en 2012. Pero los corredores muy agradecidos del esfuerzo y pasión de los grupos. Un buen punto a favor de esta carrera.

Busco a algún niño al que le puedan quedar bien los guantes verdes, viejos, que llevo. Me sobran. Los regalo también.

En Cuatro Caminos mucha gente animando. Por allí, Juan, la entrenadora de mi hijo del club de atletismo Ciudad de los Poetas y otros conocidos, de vista, de la Dehesa de la Villa. Nunca faltan. Una pena que algunos más no se hayan animado a correr hoy.

Desde ahí hasta Alberto Aguilera en bajada. Siguen los ritmos de 04:00 dejándome llevar. En la entrada de Guzmán El Bueno veo a Paloma animando, me reconoce. Luego me la encuentro en El Retiro, con sus dos niños.

En la Glorieta de Bilbao, los participantes de la Media siguen hacia Génova y nosotros giramos a Fuencarral, peatonal. Una pena que no compartan este tramo hasta Gran Vía, uno de los mejores de la carrera. Por allí se cruza la pequeña plazuela de Antonio Vega, un bonito recuerdo, para los que la vivimos, de la movida de los 80 en esta zona.

Aunque estos últimos años en Fuencarral se echa de menos el Carros de Fuego, tradicional desde los balcones.

También se recuerdan las caceroladas de la ribera del Manzanares, en un tramo por el que ya no se transita. Tradiciones que, desgraciadamente, se pierden.

Gran Vía, espectacular. También están por allí mis padres. Ritmos altísimos. La entrada en Callao – Princesa, rápida, pasando al lado de La Central. Precisamente allí, cuatro abuelas cruzando por delante, frenazo y a esquivarlas. Alucinante.

Sol. No se comenta. Se vive.

Luego, el Día de la Marmota. Igual que el año pasado, alcanzando a los del globo de 03:00 al final de la calle Mayor. Tapón en la entrada en Bailén (estrechamiento por el subterráneo) y a la salida (ídem.). Multitud de corredores, frenazos, choques. Hay que salir de aquí. Cambio de ritmo absurdo en la cuesta que inicia Ferraz y 50 – 100 metros de ventaja, para correr con comodidad. A costa de forzar demasiado.

Tramo charlando con otro corredor que está rodando, “sobrado”, Mapoma para preparar el Maratón de Vitoria (!). Pasamos la Media en 01:28:19. Casi un minuto menos que en 2012 y con buenas sensaciones.

La bajada por el Parque del Oeste hasta la Avenida de Valladolid, reservando. Muy cómodo por delante de Casa Mingo.

Entrada en la Casa de Campo. Empieza el baile.

Primera parte dura, en subida. Alcanzo en el 27 a Juanjo y corremos un rato juntos. Paso con él por la derecha del avituallamiento de Powergel del 27,5 y no puedo saludar a Brenda, metido en un bloque excesivamente numeroso, para esas alturas de la carrera y ritmos. Paso, por el lado de sus hijas, con Juanjo, que corre fastidiado, con dolores. Le molesta la espalda. Está operado de hernia discal. Todos tenemos la misma lesión. Le propongo bajar mi ritmo y tirar de él hasta la meta, pero prefiere ir a su ritmo. Acaba en 03:04, sensacional.

Paréntesis: lo mejor del Maratón de Madrid, los voluntarios. Un diez. Y un gesto que, efectivamente, me comprometo a hacer, con mis hijos. No en este Maratón (hasta que no cambie la organización), pero sí seguramente en otras pruebas que gestionan amigos y conocidos (Media Villa de Madrid, Media de Fuencarral, Cross de los Poetas).

Inmediatamente me veo con David, que viene de correr en Boston en 02:49, y que está ayudando a un amigo. Les dejo tras un rato. La verdad es que voy cómodo. Luego veo en el Garmin que el ritmo medio del 25 al 33 ha sido de 04:11. En la clasificación final, una buena progresión, del puesto 557 del kilómetro 10 al 330 del kilómetro 30.

También noto, en esta zona, que las abundantes asistencias sanitarias, reflex, masajes de otros años, en este brillan por su ausencia. Este tramo de la Casa de Campo te permite pensar en todo.

Salida de la Casa de Campo por el “muro” que conduce desde la estación de metro de Lago hasta la Avenida de Portugal. Regulando y con los ánimos de numeroso público congregado en esa zona.

Buen ritmo en Marqués de Monistrol y, a diferencia de lo habitual, fenomenal por la Ermita del Santo. Donde siempre recuerdo que aquí tuve la suerte de ver en concierto al cantautor de Boston, en una de sus escasas visitas a Madrid.

Hasta que en el giro por el puente del Calderón, nos llega el viento de contra. Recordando, en las proximidades del estadio, un precioso vídeo que había compartido el día anterior. Entre la Señora Rushmore y Mou, me voy a acabar pasando al Atleti.

Por el siguiente “muro”, calle Segovia, recordando como el año pasado me adelantaba en ese punto el globo de las tres horas. En esta ocasión, esperándolo en cualquier momento. Últimos 6 kilómetros en cuesta y con el viento en contra. A sufrir, como de costumbre, en Madrid. Cuenta inversa. En el peor de los casos, si cada kilómetro mantengo un ritmo de 05:00, llego con 03:02 – 03:03. Buena táctica para los finales.

En el 39 me doy cuenta de que, así, llegaría con 03:01 y decido que los del globo no me pueden alcanzar. Creo que va a ser la única ocasión en que pueda bajar de 03:00 en Madrid. Apretar. Pienso en que hay que entregar hasta los penúltimos 21 gramos. También me llega la duda acerca de si la parada “técnica” del Paseo de la Habana me va a impedir bajar de ese tiempo. Sería gracioso.

También me vuelvo a dar cuenta, como el año anterior, de que en la Ronda de Atocha solo se corta al tráfico un carril y que los coches pasan a toda velocidad a escasos metros. A estas alturas, ya casi carece de sentido pensar en la falta de respecto hacia los corredores por parte de la organización de la carrera y del Ayuntamiento de Madrid en aspectos clave como este.

En la cuesta de Alfonso XII tengo a los del famoso globo de las tres horas prácticamente pegados. Decido aguantar. Al llegar a la pancarta del 41 en O’Donnell veo que bajo de las 3 horas con seguridad. Me anima África, que había concluido la de 10 y estaba esperando a Paco, que llegaría alrededor media hora después, me cuentan que algo “tocado”.

La entrada en El Retiro es, simplemente, para disfrutar. Marta Chavero, de los informativos de Antena 3, me anima con el megáfono. Me deslizo hasta la meta, a ritmo de 03:56 (!) los últimos 700 metros. En la meta, 02:59:14, puesto 31o en la clasificación general y 35 en la categoría. Tercera mejor personal de 19 maratones y mejor marca en Mapoma.

Me encuentro con Fernando, que ha terminado en 02:47, parece que un poco decepcionado (dice solo haber mejorado 10 segundos la del año pasado) y muy cansado. Volvemos juntos hacia la zona donde habíamos aparcado.

Ya en el coche, las llamadas de rigor a casa. Y los mensajes en el chat de la gente de Antena 3 que corría en Media y Maratón. A Paloma (amabilidad infinita al recogernos las bolsas en la Feria), Pilar, Santi (excelente tiempo en el Maratón), etc. Buenas sensaciones todos. Por la tarde, también contacto con Fernando, que ha acabado contento en la Media.

Tiempos

Por si puede servir de utilidad, como referencia de carrera o plan de entrenamiento. A efectos ilustrativos.

Kilómetros y ritmos de entrenamiento en las últimas 14 semanas:

  1. 81 km. 04:40 minutos / km. ritmo medio.
  2. 84 km. 04:41 minutos / km. ritmo medio.
  3. 85 km. 04:38 minutos / km. ritmo medio.
  4. 82 km. 04:41 minutos / km. ritmo medio.
  5. 84 km. 04:47 minutos / km. ritmo medio.
  6. 35 km. 05:03 minutos / km. ritmo medio (gripe).
  7. 27 km. 05:06 minutos / km. ritmo medio (gripe).
  8. 85 km. 04:46 minutos / km. ritmo medio.
  9. 68 km. 04:26 minutos / km. ritmo medio (Maratón de Barcelona; 03:02:59).
  10. 45 km. 04:58 minutos / km. ritmo medio (Post – Maratón).
  11. 85 km. 04:42 minutos / km. ritmo medio.
  12. 82 km. 04:35 minutos / km. ritmo medio (Media Villa de Madrid; 01:20:46).
  13. 80 km. 04:53 minutos / km. ritmo medio.
  14. 72 km. 04:43 minutos / km. ritmo medio (Penúltima previa).

Como referencia, y debido a las incidencias y particularidades marcadas en rojo, el plan de entrenamiento incorporó, en comparación con el del año anterior, aproximadamente un 15% menos de kilómetros medios semanales y un ritmo más lento en, aproximadamente, 10 segundos el kilómetro.

Eso, junto con el resultado del Maratón de Barcelona del 17 de Marzo tras las dos semanas de carga con un entrenamiento mínimo por la gripe, parece indicar que la relación directa entre el entrenamiento y los resultados es dudosa. En cualquier caso, regularidad: los últimos 9 Maratones entre 02:57 y 03:09. Tibia regularidad, dado que los maratones con mejor preparación (Berlín 1 y Londres 2) solo he bajado a 02:57 – 02:58.

Ritmos (minutos por kilómetro) en el Maratón (ver mapa al comienzo del post):

  1. 04:19
  2. 04:19
  3. 04:17
  4. 04:11
  5. 04:19
  6. 03:59 (Plaza de Castilla – Mateo Inurria).
  7. 04:41 (Parada “técnica”).
  8. 04:01
  9. 04:07
  10. 04:07
  11. 04:02
  12. 03:55 (Joaquín Costa).
  13. 04:10 (Raimundo Fernández – Villaverde a Cuatro Caminos).
  14. 04:02
  15. 03:59 (Guzmán El Bueno).
  16. 04:11
  17. 04:01 (Fuencarral).
  18. 04:08
  19. 03:54 (Mayor).
  20. 03:59
  21. 04:13 (Ferraz).
  22. 04:02
  23. 03:56 (Parque del Oeste).
  24. 04:00
  25. 04:09
  26. 04:12
  27. 04:17 (Paseo de los Plátanos – Casa de Campo ida).
  28. 04:13
  29. 04:19 (Lago – Avenida de Portugal).
  30. 04:05
  31. 04:07
  32. 04:17
  33. 03:55
  34. 04:11 (Ermita del Santo).
  35. 04:17
  36. 04:27 (Calle Segovia).
  37. 04:29
  38. 04:23
  39. 04:26
  40. 04:37
  41. 04:38
  42. 04:25
  43. 02:36 (últimos 0,657 metros).

Siguientes Días

Tras una tarde del domingo francamente mala, lunes y martes siguientes razonablemente buenos. Miércoles 1 de Mayo vuelta a trotar 7 kilómetros a un ritmo ligeramente inferior a los 5 minutos por kilómetro.

Felicitaciones por parte de algunos amigos, la mayoría de ellos corredores.

Y, en el entorno, críticas generalizadas a la organización de la carrera.

Objetivos

Descansar – ¿Tercer Berlín? – ¿Primer NY?. 34 días de intervalo entre ambos.

Y en 2014, sin duda, Boston.

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11 pensamientos en “Maratón de Madrid 2013

  1. David Valencia

    Felicidades por tu crónica y por el resultado de la carrera… nos vemos por la Dehesa.

    David Valencia.

    Responder
  2. JuanJo Castillo

    Hola Jose Manuel, soy Juanjo, el afortunado que corrió contigo durante un pequeño tramo del maratón y que desgraciadamente no pudo acompañarte hasta el final.
    Leyéndote, he vuelto a correrlo de nuevo, he sufrido menos pero he disfrutado tanto como cuando cruce la meta, algo que me hubiera gustado hacer junto a ti, habría significado bajar de las tres horas.

    Gracias por citarme en tu crónica Jose y por acordarte de tus amigos de la dehesa.
    Un abrazo
    Juan Jose Castillo

    Responder
    1. JuanJo Castillo

      Con la emoción de tu crónica se me ha olvidado felicitarte públicamente :-))
      Enhorabuena!!!.

      Responder
      1. José Manuel González Pacheco Autor de la entrada

        Hola Juanjo.
        Muchas gracias!!!. Me alegra que lo hayas visto y comentado.
        Igualmente, enhorabuena!. Hicimos una primera parte muy buena (yo iba un poco justo ahí) y una pena no acabar a la vez. Otra vez será. Mientras que el cuerpo y las hernias sigan aguantando :-)
        Un abrazo y nos vemos por la Dehesa.

  3. Jose Luis Bernabé

    De los que hacemos surcos por la dehesa…de los que allí nos creció y perdimos el pelo….de tod@s los compañeros….. gracias por tus referencias y salud a ti y a tod@s los que formamos el grupo de la dehesa de la villa. Que nos veamos por los caminos.

    Responder
  4. Francisco Gonzálea

    Hola Jóse, enhorabuena tanto por la carrera como por
    tu crónica.
    Da gusto ir a la Dehesa y encontrarse con figuras como
    vosotros (Tú, Bernabé, Juanjo, Elena…)
    A los que somos como yo nos dais un plus para salir
    a entrenar. Un abrazo y nos vemos Paco y Africa

    Responder
    1. José Manuel González Pacheco Autor de la entrada

      Hola Paco.
      Que alegría ver tu comentario por aquí, muchas gracias. Y recuerdos a África, que estaba por allí en el 41, cuando tenía a los del globo pegados :-)
      No te he visto después de la carrera, pero me han contado. Enhorabuena, porque el recorrido y el día tan malo hicieron todo más difícil.
      Es una gozada compartir carreras y ambiente por la Dehesa. Creo que somos un gran grupo. Es una maravilla compartir momentos por allí.
      Un abrazo y pronto nos vemos por allí.

      Responder
  5. Pingback: Maratón de Berlín 2014 | La República del Running

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