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Media Maratón de Fuencarral – El Pardo 2017

En la lluviosa mañana de ayer domingo tuvo lugar en Madrid la 33ª edición de esta media maratón.

Ha sido mi 14ª participación en esta carrera que, como ya he contado en otros artículos, es mi favorita entre todas en las que he corrido y que, asimismo, fue con la que alcancé las 100 completadas en febrero de 2014. Con ésta son ya 116 carreras populares completadas, entre las que se incluyen 24 maratones y 31 medias maratones.

Resultados

La marca ha sido de 01:25:29, que se puede considerar buena en función de la dureza de la carrera (el recorrido penaliza entre 3 y 4 minutos respecto a otras medias) y de las condiciones: lluvia y, como de costumbre, efectos de la alergia en esas empinadas cuestas de El Pardo.

Asimismo, en comparación con otras participaciones previas también ha supuesto un ligero handicap adicional la recuperación del final en las calles del barrio de Fuencarral (Avenida de Nuestra Señora de Valverde), con unas últimas nuevas cuestas que, a pesar de cortas, hicieron duras por el considerable esfuerzo anterior.

El puesto en la clasificación ha sido:

  1. El 23º de la general de 1756 corredores que la han concluido.
  2. El 3º de un total de 458 corredores en la categoría de veteranos B, con los correspondientes (y sorprendentes) trofeo y subida al podio.

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Resumen de participaciones en esta carrera

La marca final se encuentra en el segmento intermedio de las 14 participaciones en esta carrera y en los datos de las ediciones del 2003 y 2004, hace ya muchos años.

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Sin embargo, tal como se aprecia en el cuadro anterior, la posición absoluta (23 de la general y 3 en la categoría) y relativa (1,3 %) en la clasificación son prácticamente las mismas que en la edición de 2011 en que logré la mejor marca personal en esta carrera: 01:19:59; 5 minutos y medio mejor que la actual.

Los motivos del mantenimiento del ranking a pesar de la diferencia en los tiempos pueden ser:

  1. La ausencia de algunos de los corredores habituales en los primeros puestos, por diversos motivos (otras competiciones, condiciones del día, lesiones, etc.).
  2. La mayor dureza de la carrera, reflejo, principalmente, del cambio de recorrido comentado.
  3. Las condiciones climatológicas del día, con lluvia durante los preliminares y parte del recorrido.

Análisis de los tiempos de carrera

En el siguiente cuadro se resumen los tiempos en los cuatro bloques que son los distintivos del recorrido esta carrera:

  1. El primero, hasta el kilómetro 12, bastante favorable, con un desnivel neto de 114 metros de bajada.
  2. El segundo, la subida por la antigua Carretera de Fuencarral a El Pardo, que es uno de los tramos más duros de todas las carreras populares de Madrid dada el ascenso de más de 100 metros en solo 3 km.
  3. El tercero, la bajada por la misma carretera, desde el postigo del kilómetro 15 hasta el barrio de Montecarmelo, en el que se produce una recuperación de casi 50 metros, que no compensa lo perdido anteriormente dado el esfuerzo realizado.
  4. El cuarto, el tramo por las calles de este barrio y el final en el de Fuencarral, que añade unos cerca de 70 kilómetros de cuestas adicionales.

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Como se ve, un desnivel de unos 200 metros que en las bajadas permitió unos ritmos de 3’50″/km a 4’00″/km, aproximadamente, y que en las tremendas subidas (170 metros concentrados en solo 6 km en la segunda parte de la carrera) se convirtieron en unos buenos 4’25″/km.

En los perfiles de carrera adjuntos se aprecian estos significativos desniveles, así como la variación de los ritmos en ellos.

Perfil general de la carrera y mapa del recorrido

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Altimetría

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Altimetría con ritmos superpuestos

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Tiempos por kilómetro

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Comparación con las previsiones iniciales

De acuerdo con la marcha del plan de entrenamientos para el Maratón de Barcelona, en el anterior post indicaba un tiempo estimado de entre 01:23:00 y 01:24:00.

En la estimación de estos días anteriores, habida cuenta de los entrenamientos durante la semana (no muy eficientes: 73 km a 4’50″/km vs los 68 km a 4’45″/km de esa misma semana en 2014), la horquilla se ampliaba a un tiempo hasta de 01:25:00.

La marca se ha situado en el entorno superior debido, probablemente, a los ligeros efectos del cambio de recorrido, la lluvia y un impacto de la alergia algo superior al esperado.

Otros datos de la carrera

  1. Zapatillas: modelo mixto – rápido Mizuno Aero (ver fotografía más abajo).
  2. Equipo: pantalón corto, camiseta corta interior y camiseta larga (Maratón de Nueva York 2013) exterior, más doble par de guantes.
  3. Logística previa a la carrera: salida de casa a las 08:15, llegada a Metro Tres Olivos 08:25, estiramientos y calentamiento hasta 08:40, llegada a salida a 08:45.
  4. Organización: perfecta y, como de costumbre, con una excelente atención al corredor.
  5. Cortes de tráfico: como en anteriores ocasiones se echa en falta un corte íntegro de la circulación en algunos de los tramos (especialmente, en la Antigua Carretera de Fuencarral a El Pardo y en la larga recta previa desde Herrera Oria hasta El Pardo). No obstante, no hubo incidencias relevantes.
  6. Bolsa del corredor: muy completa, con nuevos productos como la pechuga-de-pollo-al-ajillo-corte-grueso de Campofrío que hace echar de menos el magnífico caldo Aneto.
  7. Camiseta de la carrera: modelo técnico de manga larga con dibujo conmemorativo (bien escogido: una gran encina) pero de tejido demasiado fino para mi gusto.
  8. Recogida de dorsales: en El Corte Inglés de Preciados, siendo éste el único inconveniente a achacar a la gran organización de la carrera. Si la entrega antes de la salida es complicada, volvería a ella en los lugares tradicionales (barrio de Fuencarral, La Vaguada o similares).

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Marcha del plan para el Maratón de Barcelona y entrenamientos posteriores

Completada la 13 semana, a un mes exactamente de esta carrera, con un volumen (95 kilómetros) y ritmo medio (04’39″/km) en línea con la media hasta el momento.

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No obstante, los impactos de la alergia están comenzando a ser significativos y no es previsible que en las próximas semanas consiga mantener este desempeño.

El entrenamiento de este lunes posterior a la carrera ha sido de 11,4 kilómetros a un ritmo de 4’55″/km, bueno dado el cansancio acumulado y agujetas en las piernas.

Por cierto, en este rodaje, la suela trasera derecha de las Mizuno Sayonara habituales de los entrenamientos ha acabado por despegarse, tras unos 1500 kilómetros acumulados desde su estreno el pasado 1 de octubre, hace poco más de cuatro meses. Cada vez duran menos.

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Libros

En la semana pasada concluí la lectura de la novela “El corredor”, de John L. Parker, editada por Capitán Swing.

Sin llegar a ser lo que alguno de los comentarios de la contraportada afirma (“el mejor libro sobre running…”; para eso están Echenoz y Murakami), es una notable obra y absolutamente recomendable para los aficionados a correr. Dedicaré una entrada específica a este libro.

El siguiente, es “En el ejambre”, del filósofo Byung – Chul Han. De como los medios digitales están influyendo en el respeto, la cercanía y la forma de relacionarse de las personas. Hasta el momento (algo más de la mitad leída), excelente.

Las sinergias de correr

Comentarios al libro “Correr y meditar“, de Sakyong Mipham (Ediciones La Llave)

“Cuando apareces en un maratón, la universalidad de correr resulta muy evidente con solo observar la diversidad de los corredores: personas de todas las edades, formas y tamaños. La dedicación, el disfrute y el dolor nos unen a todos. Para ser un deporte tan individualista, correr genera una potente sinergia” (“Correr y meditar”, Sakyong Mipham; Ediciones La Llave; página 245).

Un libro recomendable

Leí “Correr y meditar”, de Sakyong Mipham, el pasado 4 de noviembre, en el vuelo desde Madrid a Nueva York previo al maratón en esta ciudad del primer domingo de noviembre.

Llegué a esta obra gracias a un artículo del suplemento “Zen”, en elmundo.es. La combinación de un lama tibetano que corre maratones, la teórica relación entre las enseñanzas de la meditación budista y la práctica de la carrera y mi afición a correr -más de cuarenta mil kilómetros en diecisiete años-, despertaron mi curiosidad.

No practico el budismo ni dispongo de información acerca de sus principios. Tampoco me dedico a la crítica literaria. Por lo tanto enfoco los comentarios sobre este libro desde la perspectiva de un corredor popular, ya con una cierta experiencia, para tratar de transmitir algunas sensaciones acerca de:

  1. Cómo de razonables son esas vinculaciones entre la meditación y la carrera.
  2. Qué enseñanzas y consejos se pueden extraer.
  3. Cuáles de ellas he tenido ocasión de poner en práctica después de su lectura.
  4. En qué medida puede ser aprovechable esta obra para terceros.

Confirmo que es un libro notable y recomendable; aconsejo su lectura íntegra. Se acompañan enlaces a su página en amazon.es y casadellibro.com. En mi caso, lo adquirí bajo encargo en Pasajes Librería Internacional de Madrid.

Enfoque del artículo

Resumo los principales apartados y mensajes del libro, acompañándolos de algunas citas textuales marcadas en mi lectura de la obra publicada por Ediciones La Llave*.

*Incluyo esas citas como promoción de la obra; en caso de estimarse excesivas a juicio de la editorial o del autor, realizaré las oportunas modificaciones o eliminaciones

Para completar el análisis, relaciono algunos de sus pasajes y temas con citas y opiniones de otros autores; en particular, incluyo numerosas referencias al ensayo “De que hablo cuando hablo de correr”, de Haruki Murakami, con el que existen numerosos puntos en común.  Incluyo citas de este libro, tomadas de la edición de Tusquets Editores.

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Especialmente interesante encuentro la forma en que, en ambos casos, se introduce la importancia psicológica de correr para la liberación de la mente y la mejora en otros aspectos de la vida personal e, incluso, profesional (“En mi caso, la mayoría de lo que sé sobre la escritura lo he ido aprendiendo corriendo por la calle cada mañana” -página 108 de la obra de Murakami-).

En este enlace se dispone de un análisis detallado de esta excelente obra de Haruki Murakami que, junto a “Correr”, de Jean Echenoz, y “Running: a global story”, de Thor Gotas, son los mejores libros sobre la práctica de la carrera que he leído.

También se incluyen algunas otras referencias a principios de diversas corrientes filosóficas con las que algunos de los temas descritos en estos libros tienen algún tipo de relación. Las principales citas proceden de “Los ensayos”, de Michel de Montaigne (Acantilado Editorial) y de “Las meditaciones”, de Marco Aurelio (Alianza Editorial). Son citas relacionadas a modo de curiosidad que, en ningún momento, pretenden incorporar análisis religiosos o filosóficos.

Por otra parte, añado algunos breves comentarios y datos de índole personal relacionados indirectamente con algunos de los asuntos que se describen.

Resumen general

El tema central del libro consiste en la relación entre correr y meditar, así como en las ventajas y enseñanzas paralelas que se comparten entre ambas prácticas:

“Correr puede ser un apoyo para la meditación, y la meditación puede serlo para correr” (página 21). “Encarnamos nuestras preocupaciones. Hemos de aprender a soltar. La meditación nos proporciona ese aprendizaje. También gracias a correr y a la circulación del oxígeno se desbloquean y limpian las tensiones internas. Así es como correr ayuda a reducir el estrés” (página 109).

La convergencia se identifica en cuatro fases, caracterizadas por nombres de animales, reales o fantásticos.

Comienza con la del tigre, que corresponde a la técnica necesaria para iniciarse en la práctica. La continuación es la fase del león, en la que una vez adquirida técnica y experiencia se alcanza el disfrute con la carrera. La tercera parte es la del garuda (ave fantástica de la tradición budista) y en ella se acometen retos desmesurados, intensos. Y, por último, llega la fase del dragón, en que la acción de correr se proyecta hacia la influencia positiva sobre los demás; la culminación de este estado sería una quinta fase -la del “caballo de viento”- en que esa intención se identifica con la bondad.

Todas las fases tienen una caracterización simbólica de los estados de ánimo o percepción:

  1. Fase del tigre: conciencia plena sobre los detalles y técnica; son los primeros meses o años de práctica de la carrera en los que se adquieren las nociones técnicas y experiencia básicas. El momento de los principiantes y los primeros retos: distancias, ritmos, participación en las primeras carreras, marcas, etc.
  2. Fase del león: visión panorámica y del entorno; los conceptos técnicos se dominan, se ha adquirido una experiencia amplia y se corre para disfruta del contexto (lugar donde se corre, paisaje, compañía, conversación, etc.). El corredor ya es veterano y no presta atención a sus estadísticas ni a su cronómetro.
  3. Fase del garuda: desmesura positiva hacia la consecución de retos superiores. Se han corrido numerosas pruebas y distancias, a ritmos óptimos, y lo que se plantean son retos mayores sin atender a los tiempos: un ultra – maratón, correr distancias por encima de lo que se ha venido haciendo hasta el momento, etc.
  4. Fase del dragón: intención de beneficio a la sociedad y el prójimo. Se llega al estado pleno de conciencia del poder de la carrera a pie y se trata de beneficiar a los demás a partir de la experiencia adquirida: consejos, ayuda, transmisión de los beneficios de correr, organización de carreras benéficas, etc.

El desarrollo del libro pasa detenidamente por estos estados, con explicaciones teóricas y ejemplos.

La fase del tigre

Las similitudes iniciales entre la técnica de meditación centrada en la respiración, y en su influencia en el estado de ánimo, y la importancia de la misma en la práctica de la carrera son expuestas de forma repetida y acertada en el objetivo de esta primera fase del tigre:

“Al trasladar la mente a la respiración, estamos practicando atención plena” (página 37). “El proceso del guerrero comienza con el tigre, que es el principio de la atención plena, que lleva al contentamiento. Se trata de la fase en que trabajamos en la técnica, en prestar mucha atención” (página 68).

En relación con el significado de la respiración en la forma de correr, en el ensayo de Murakami encontramos ya algunos puntos de conexión:

“Corriendo por las calles, se puede distinguir fácilmente a los principiantes de los veteranos. Los que respiran a bocanadas cortas y jadeando son los principiantes, en tanto que los veteranos lo hacen de modo silencioso y regular” (página 113).

A propósito de esto, y coincidiendo con la época de polinización de arizónicas y cupréaceas en Madrid (unidas al aumento de contaminación actual), realicé un pequeño estudio de ritmos de entrenamientos comparados entre dichos intervalos de dificultades respiratorias (por encima de 4’50″/km) y el resto del año (por debajo de 4’45″/km):

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Creo que, dada la proliferación e incremento de intensidad de este tipo de alergias, puede ser este un dato y gráfico interesante para otros corredores.

Siguiendo con el libro, en esta parte del tigre se describen algunos paralelismos entre la técnica de meditación y algunos de los principios básicos a tener en cuenta cuando se empieza a correr.

Por ejemplo, se habla de la duración básica de la meditación en las primeras prácticas (“sesiones de veinte a treinta minutos”, -página 38-) que puede ser similar a la recomendable en las primeras prácticas de carrera continua. También puede ser interesante para los principiantes otra técnica que se recomienda:  “contar las respiraciones mientras corres” (página 83).

Sugerencias técnicas más avanzadas que pueden ser apropiadas para la mejora de técnica de carrera para todo tipo de corredores son otras de las que se exponen en la descripción de esta fase del tigre:

“(…) siempre vuelvo a la técnica que me parece más útil en meditación: sentir la conexión que, partiendo del ombligo y subiendo por el eje central, llega hasta la boca y las fosas nasales” (página 80).

“(…) visualizo las piernas empezando justo por debajo del esternón, en la parte superior del torso y por detrás, pues ahí es donde empiezan esos músculos flexores de la cadera que inician el movimiento de la pierna. Verlo de esa manera ayuda a integrar la parte superior e inferior del cuerpo” (página 82).

En algunos momentos, tras su lectura, he comenzado a aplicar algunas de estas técnicas (principalmente, la última relacionada). En concreto, creo que me fueron de alguna utilidad en algunos de los malos momentos del final del Maratón de Nueva York de este año.

Cuando describe las claves técnicas de la carrera paralelas a la meditación son interesantes algunas de las preferencias del autor, como, por ejemplo, evitar correr con música (“Aunque a veces la música pudiera parece muy útil, en última instancia cuestiona nuestra capacidad de estar presentes y encarnados” -página 93-) o centrarse en la abstracción e integración con el entorno (“Inspiramos el entorno y luego espiramos, mezclándonos con el entorno. El viento y el aire son parte de nuestra vitalidad física” -página 131-).

Más adelante realiza algunas reflexiones interesantes sobre la importancia de correr con compañeros, hablando (“Correr es un momento en que podemos relajarnos y estar con los amigos. La conversación forma parte natural e integral de esa experiencia” -página 228-; o “Parece que al combinar conversación y correr la gente se muestra más honesta con sus sentimientos” -página 229-) que aquí contrastan con las preferencias de Haruki Murakami del empleo de la carrera a solas para memorizar discursos y presentaciones. O, también, las de Juan Torca, el personaje de Leandro Pérez en la magnífica “Las cuatro torres” (leído en fechas simultáneas a las del ensayo del lama) que va repasando su lista de sospechosos y asuntos pendientes mientras va trotando por El Retiro preparándose para la Behobia – San Sebastián; en breve, la segunda novela del personaje.


La fase del león

La descripción de la fase del león es mi parte preferida de la obra.

Comienza con el alegato de la delicadeza en contraposición a la agresividad (“La agresividad es una solución a corto plazo para un problema a largo plazo. La delicadeza es persistente” -página 104-) y la traslada, inmediatamente, a la práctica de las carreras:

“La delicadeza nos permite acabar un maratón y no presionarnos pensando en el siguiente. La delicadeza es hacerlo sin más de manera que podamos hacerlo una y otra vez” (página 106).

En su ensayo, en esta dirección, Haruki Murakami explica como “mientras corro, simplemente corro. Como norma, corro en medio del vacío. Dicho a la inversa, tal vez cabría afirma que corro para lograr el vacío. (…) Los pensamientos que acuden a mi mente cuando corro se parecen a las nubes del cielo” -página 33.

Este “no pensar” común a ambos autores-corredores se plasma, a continuación, en algunos consejos prácticos, como la no preocupación por las marcas y tiempos (“hemos levantado una sólida base [en la fase del león], y sabemos como correr, de manera que podemos deshacernos del reloj y salir por la puerta” -página 69). También Murakami se refiere a esto cuando afirma que “correr largas distancias siempre había ido bien con mi naturaleza. Simplemente, disfrutaba corriendo” -página 21.

Especialmente interesante me parece la apología del disfrute del entorno y la salud (“disfrutamos de la naturaleza, de las calles y de estar vivos” -página 69-), que puede encontrar puntos en común con la filosofía estoica de Marco Aurelio: “Sólo se pierde el presente, que es lo único que podemos poseer”.

En relación con esta postura, una de las citas que considero útiles del libro a la hora de afrontar carreras o entrenamientos es ésta:

“La manera de evitar -mientras corremos- quedarse atrapado en un estado de ánimo negativo, pensando que se es débil o que no se está en forma, es considerarse uno mismo básicamente sano” (página 134), o “[al trasladar esa contemplación a una carrera], podemos subrayar lo afortunados que somos por poder correr, estar sanos, estar al aire libre o por haber encontrado una cinta para correr en buen estado” (página 163).

Estas enseñanzas en particular traté de ponerlas en práctica en el Maratón de Nueva York, que corrí inmediatamente tras la lectura de la obra.

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Ayuda, en este caso, el contexto de la carrera y la emoción de transitar por zonas bellas y muy animadas; especialmente, esos primeros tramos en Brooklyn, con Lafayette Avenue a la cabeza.

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En “De que hablo cuando hablo de correr” nos encontramos con esta misma filosofía en diversos párrafos:

“(…) no creo que haya mucha gente que corra a fin de vivir más. Más bien tengo la impresión de que son más numerosos los que corren pensando: No importa si no vivo mucho, pero, mientras viva, quiero al menos que esa vida sea plena” (página 110). O, “El simple hecho de tener un lugar donde poder correr cerca de casa por fuerza ha de hacer que me sienta afortunado” (página 98).

En mi caso, también disfruto de esa dicha de contar con un lugar tan hermoso como la Dehesa de la Villa, en la que habitualmente entreno, en la que la integración con el entorno es evidente y bella:

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En esta parte del libro se incluyen, asimismo, numerosas referencias a la convivencia con el dolor (“Correr es un deporte que va siempre acompañado de dolor; por eso nos da carácter” -página 141-, o “La relación con el dolor nos hace más intrépidos y felices” página 142-) que enlazan con uno de los lemas principales del ensayo de Murakami:

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, depende de uno” (página 11).

Y se extiende a la utilidad en la relación con los demás (una primera aproximación a las fases últimas del dragón y del caballo de viento):

“Es muy útil considerar las experiencias de dolor como incentivo para relacionarnos con los demás. Todo el mundo sufre” (página 145).

Aquí se podría pensar, incluso, en la aproximación al dolor epicúrea: “los dolores deben buscarse si comportan placeres más grandes”.

También son prácticas las enseñanzas de esta meditación en la fase del león sobre el ego (tan acusado en nosotros los corredores): “En la fase del león es importante disfrutar de lo que hemos alcanzado, pero debemos dejar nuestros egos en la puerta” (pagina 159).

La fase del garuda

Se caracteriza por la desmesura en la forma de correr: ya somos competentes y podemos desafiarnos a nosotros mismos; todo ello, con espontaneidad y viviendo el momento. Aquí asoma la cita de Aristóteles: “No hay alma excelente que no esté libre de alguna mezcla de locura”.

El objetivo en esta fase es anticiparse a los problemas:

“(…) correr más allá de nuestros límites convencionales ayuda a expandir la mente. Utilizamos nuestras carreras garuda para trabajar con la mente y pillarla en falso antes de que se lance a ciclos de esperanza y miedo” (página 176).

Precisamente al narrar su experiencia con el ultra-maratón, Murakami explica como “al llegar al kilómetro setenta y cinco, sentí como si hubiera atravesado algo. (…) A partir de ahí, ya no necesité pensar en nada. Para ser más preciso, ya no necesité hacer el esfuerzo consciente de intentar pensar en nada” (página 153).

Una primera aproximación personal a esta enseñanza puede ser el rodaje de 25 km que practiqué el pasado 16 de diciembre en los bellos alrededores del río Manzanares en Madrid:

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También de fase garuda se puede interpretar la intensidad de mis entrenamientos en las últimas seis semanas, tras la vuelta a correr después de Maratón de Nueva York: casi 95 km a la semana a una media de 4’39″/km (22 km más a la semana y 10″/km más rápido que el año pasado); un hito.

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De esta parte de la obra me quedo con las reflexiones sobre la autoestima en contraposición a la ambición (“El aprecio y la autoestima son pues buenas cualidades que deberían cultivar los corredores competitivos como alternativas al impulso de la ambición” -página 195-.), que también tienen su reflejo en el ensayo del japonés: “si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro que el tú de ayer” (página 24).

Asimismo, el fondo de esta fase es el de olvidar las obligaciones y objetivos y, simplemente, disfrutar (“La cuestión no es quién llegará a la meta, sino quién efectuará las más bellas carreras”, Michel de Montaigne, Los ensayos):

“(…) correr no tiene porque convertirse en una obligación más. En la fase del garuda hemos alcanzado muchas de nuestras metas. Tener más metas, más objetivos, solo complica las cosas. Ahora es el momento de relajarse. Corremos sencillamente porque nos gusta, no porque sea una carrera larga o porque hacemos intervalos, sino porque correr es en sí mismo la única ambición que tenemos” (página 198).

También Murakami se refiere a esto cuando, hacia el final de su ensayo, habla de que “lo importante no es competir contra el tiempo. Es posible que, en adelante, para mí tengo mucho más sentido saber con cuánta satisfacción correré esos cuarenta y dos kilómetros y hasta qué punto disfrutaré” (página 164). En línea del precepto de Cicerón: “Prefiero ser viejo menos tiempo que hacerme viejo antes de serlo”.

La fase del dragón


La última de las fases es la del dragón, en la que no se corre para uno mismo, sino para beneficiar a uno mismo y a los demás.

“El poder del dragón es la intención. (…) Eso significa que correr puede ser una potente incubadora de intención. Tener la intención de beneficiar a los demás cambia la estructura de nuestra conciencia” (página 220).

Como decía Marco Aurelio, “hemos nacido para colaborar entre nosotros”.

El autor reconoce la dificultad y aporta ejemplos centrados en la auto-ayuda:

“(…) hay otros tipos de pensamientos beneficiosos en que enfocarnos. Por ejemplo, si decidimos que queremos realizar un cambio en nuestra vida, correr y contemplar pueden ayudarnos a saber cómo llevar a cabo ese cambio” (página 209), o “(…) la confianza que extraemos de correr también nos puede ofrecer el coraje para disculparnos, cambiar de empleo o darnos cuenta de que algunos de nuestros hábitos erosionan nuestra integridad personal” (página 211).

Al final de esta breve parte del dragón, el autor aporta una siguiente, la del caballo de viento, que “consiste en comprendo que todos estamos dotados; todos tenemos algo que ofrecer” (página 240).

Quizá el mejor resumen de esta brevemente descrita fase es el mensaje de correr con una mente meditativa que lanza el autor:

“(…) no podemos seguir separando espiritualidad y vida cotidiana. (…) Podemos correr con esa energía de bondad fundamental” (página 242).

Que enlaza con el “Ocúpate y presta atención a un único deseo: ser bueno en todo momento, hagas lo que hagas”, de Marco Aurelio en “Las meditaciones”.

El desarrollo de esta parte del libro no es tan extenso como el de las anteriores. Como principales ensañanzas se pueden extraer el intentar involucrar a otros en las ventajas de correr, servirse de la práctica de la carrera para cohesionar gente y realizar actos relacionados con fines altruistas y beneficiosos.

En los últimos años, he intentado incluir en este conjunto de artículos algunos planes de entrenamiento (personales o estandarizados) y “empujar” a familia y compeñeros a la afición.

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No obstante, entiendo que esos principios superiores de esa última fase del caballo de viento más tienen que ver con la bondad intrínseca a partir de la práctica del correr. 

En la realidad, aunque en un estado quizá superficial, si es cierto que el disfrute de la buena forma y el entorno facilita, más que en otras situaciones, la comunicación sincera entre personas de muy diferente condición, sin afanes competitivos profesionales y con una actitud honesta, colaborativa, de ayuda mutua, optimista y ausente de traiciones, basada en la amistad y forma de compartir esta afición; esta es mi opinión al respecto de este punto, en función de las muchas relaciones y momentos compartidos en este contexto del correr en los últimos años.

Valoración personal de la obra

En mi opinión, las mejores cualidades de esta notable obra descansan en la descripción de la convergencia entre la meditación y la práctica de la carrera, así como en la explicación detallada y ejemplos de las tres primeras fases (tigre, león y garuda).

Como debilidades relativas destacaría una cierta reiteración en el análisis de algunos aspectos y una descripción más limitada de las últimas fases (dragón y la extensión del caballo de viento).

La edición es cuidada, tanto en la forma (encuadernado, textura, tamaño de letra, etc.) como en la traducción y revisión ortográfica y gramática (no recuerdo errores relevantes).

Por encima de todo ello, es admirable que se haya editado y publicitado esta obra en España. El acercamiento a estas enseñanzas, independientemente de afecciones religiosas o filosóficas, es muy interesante. A nivel personal considero que en ella existen aspectos de evidente aplicación en la práctica de la carrera, incluyo para un corredor veterano como yo.

En una escala de 0 (mala) a 5 (obra maestra), calificaría esta obra con un 4 (notable – sobresaliente). Recomiendo expresamente su lectura íntegra.

Consejos y Planes de Entrenamiento para Preparar la Primera Media Maratón

Introducción

  1. Objetivo: entre los propósitos del nuevo año, plantearse participar en una media maratón popular en un plazo de entre tres y cuatro meses.
  2. Reto opcional: cumplido el anterior objetivo, preparar, a corto o medio plazo, la participación en una carrera popular de maratón completa.
  3. Experiencia previa: para la ejecución del plan es necesario un estado de forma previo razonable (haber practicado este u otros deportes de manera más o menos recurrente durante, al menos, los tres meses anteriores).
  4. Grado de dificultad: exigente.
  5. Contenido principal del Plan: distancias y ritmos semanales.
  6. Contenido adicional: consejos sobre estiramientos, lugares donde correr, carreras aconsejables, equipo y complementos, etc.
  7. Adornos: vídeos musicales de canciones de debut de grupos y cantantes internacionales y algunas sugerencias literarias.
  8. Advertencia: el plan no garantiza el cumplimiento de objetivos, únicamente debe ser considerado a título de referencia general.
  9. Importante: es imprescindible una revisión médica previa (se adjunta información) y dejarse guiar por las sensaciones personales..
  10. Complemento: en otro artículo similar se describe otro plan para debutantes con el objetivo de correr una carrera de diez mil metros.

[Entre corchetes se incluyen algunos comentarios de carácter personal relacionados con los temas tratados, que pueden ser omitidos en la lectura].

Tabla de Entrenamiento

A continuación se adjunta una tabla de entrenamiento de trece semanas para la preparación de una media maratón:

  1. Por lo tanto, si se comienza a principios de año, un posible objetivo sería la Media Maratón Villa de Madrid del próximo 6 de Abril.
  2. La marca objetivo podría situarse por de debajo de 1:45:00 si el plan se completa de un manera aproximada.

[La tabla de entrenamiento está basada en mi experiencia.

  1. En particular, en las distancias y ritmos de entrenamiento efectuados desde que comencé a correr de forma regular (Enero de 2001) hasta mi participación en la primera edición del Medio Maratón Villa de Madrid (1 de Abril de 2001).
  2. La marca en dicha carrera fue de 1:35:34.
  3. Junto con los datos y sensaciones de aquella preparación se incluyen otros consejos adicionales y pequeños ajustes al plan original derivados de la experiencia acumulada posteriormente].

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En otro artículo de este blog se incluye un plan de entrenamiento más sencillo para comenzar a practicar la carrera a pie de forma regular y, eventualmente, la participación en una carrera de diez mil metros entre los meses de Abril y Mayo, con una marca objetivo inferior a 45:00.

A través de diversos enlaces, se cruzan referencias a otros artículos de este blog en el que se describen, con mayor nivel de detalles, algunos de los aspectos comentados de forma breve en este post (lugares para correr, las mejores carreras populares de Madrid, sugerencias sobre material deportivo, etc.).

Advertencias Previas

  1. Se debe realizar un chequeo médico y una prueba de esfuerzo antes de comenzar a practicar este o cualquier deporte. En este sentido, es muy recomendable la lectura y seguir los consejos de este excelente reciente artículo de Carlos Cordente en elpais.com.
  2. No es preciso seguir la tabla de forma demasiado rigurosa. Solo sirve como orientación o referencia general. El único objetivo perseguido es el de ayudar, en la medida de lo posible, a personas que ya hayan tomado la decisión de acometer el objetivo de correr una prueba de medio maratón, no impulsar a nadie a hacerlo sin su voluntad previa.
  3. El grado de dificultad de esta tabla es medio – alto.
  4. Cada persona debe entrenar según sus sensaciones, fisiología, horarios, disponibilidad de tiempo libre, compromisos familiares, etc.
  5. En la práctica del running y en la participación en carreras populares es importante evitar frustraciones y auto – exigencias excesivas.
  6. Los datos que aparecen corresponden a unas características particulares de edad y peso que deben adaptarse a cada caso particular.
  7. A grandes rasgos, es un plan adecuado para edades entre 30 y 50 años y pesos de entre 60 y 80 kilogramos. Fuera de estos entornos de constitución y edad, las distancias, ritmos, etc., deberían adaptarse ligeramente.
  8. El plan y los consejos son aplicables para hombres y mujeres sin distinción. Como referencia, los tiempos de los récords del mundo en distancias de fondo en la categoría de mujeres son entre un 9% (maratón) y un 11% (media maratón y diez mil metros) superiores a los de la categoría masculina.
  9. La cumplimentación de un entrenamiento similar al de la tabla adjunta no garantiza la materialización de la carrera y la marca objetivos.

Distancias de Entrenamiento Semanal

  1. Una media de 46 kilómetros semanales en el período del plan.
  2. Distancias semanales crecientes a medida que transcurren las semanas, desde 29 kilómetros al inicio a 59 kilómetros al final.
  3. Con las secuencias de mayor crecimiento de kilómetros de entrenamientos semanales cada tres semanas, con las dos anteriores de ligera recuperación.
  4. Decreciente en la semana previa a la carrera para llegar más descansados a la misma.
  5. Incluyendo sendos tests de prueba en las dos semanas anteriores a la correspondiente a la carrera.

Disco debut de Van Morrison. “Blowin´your Mind”. 1967. “Brown Eyes Girl”.*

* Al igual que en las siguientes referencias musicales, se han seleccionado algunas de las mejores canciones de los primeros discos de larga duración grabados por los grupos y cantantes seleccionados. En la elección se han permitido algunas pequeñas licencias basadas en gustos y opiniones personales.

Frecuencia y Reparto Semanal de los Entrenamientos

  1. Se empieza con cuatro días de entrenamiento a la semana y, al cabo de dos o tres semanas, se puede aumentar a cinco días.
  2. Es preferible concentrar los mayores rodajes en fin de semana.
  3. Al principio, es recomendable que el rodaje del sábado sea el más largo.
  4. Este rodaje largo de la semana se va incrementando, progresivamente, desde 10 a 21 kilómetros. No es preciso superar esa distancia en los entrenamientos para una media maratón.
  5. El rodaje del domingo es más corto (entre 7 y 10 kilómetros) y a un ritmo lento de recuperación.
  6. A pesar del cansancio acumulado del fin de semana, intentar correr, el lunes y martes siguiente. Aumentan las probabilidades de completar el objetivo semanal y el cuerpo se va adaptando de forma progresiva a la acumulación de esfuerzos. De forma progresiva a medida que avanza el plan, se pueden alcanzar hasta entre 15 y 17 kilómetros entre los dos días.
  7. Descansar martes y viernes y utilizar el miércoles para un entrenamiento intenso de series o repeticiones rápidas.
  8. En las series, la secuencia más recomendable es la de 5 o 6 repeticiones de 800 o 1.000 metros, completando con un rodaje lento previo y posterior de entre uno y dos kilómetros hasta alcanzar un total de 7 kilómetros de entrenamiento en el total del día. Entre las series o repeticiones, descansar entre minuto y minuto y medio.
  9. Con el tiempo, una vez acostumbrado el cuerpo al entrenamiento, se puede incluir un segundo día de series, aunque no es necesario para este plan. En caso de emplear este segundo día de series, utilizar preferentemente el domingo.
  10. Lógicamente, en función de las sensaciones, disponibilidad de tiempo, etc., esta frecuencia estándar semanal puede modificarse, manteniendo un esquema similar. Por ejemplo, alternar el rodaje largo entre el sábado y el domingo, emplear el miércoles o viernes para recuperar lunes o martes sin entrenamiento, modificar el día de series del jueves al viernes, etc.

Disco debut de The Velvet Underground. “The Velvet Underground”. 1967. “Run, Run, Run”.

Momento del Día en que Entrenar

  1. Aunque depende de la disponibilidad de tiempo, horarios y gustos personales, es mejor acostumbrarse a entrenar a primera hora del día. Por ejemplo, entre las 7:30 y las 8:30 (un par de horas más tarde en fines de semana, con más tiempo disponible). El cuerpo está más descansado, se comienza de forma activa la jornada, en el resto del día la sensación física es mejor y se asegura el entrenamiento del día. Aunque el esfuerzo de madrugar para entrenar es importante, el cuerpo se acaba acostumbrando.
  2. En verano, es casi imprescindible acostumbrarse al entrenamiento en este horario para evitar el calor de las horas centrales del día.
  3. En el invierno, debido al frío y la falta de luz, la mejor alternativa son las horas centrales del día, hacia el momento de la comida. Por ejemplo, entre 14:00 y 15:00.
  4. Procurar evitar el entrenamiento por la tarde o noche. Al margen de la confluencia de otras obligaciones, la sensación física es peor debido al cansancio del día. Asimismo, en verano el calor se acumula durante la jornada en la superficie y el entrenamiento se hace más difícil.
  5. Aunque depende de los gustos individuales de cada corredor, hay que tratar de evitar, salvo en casos extremos, que las condiciones meteorológicas influyan en la decisión de salir a correr y en el momento aprovechado para ello. En particular, determinadas situaciones (lluvia ligera sin excesivo frío, el frescor de la mañana en verano y similares) proporcionan sensaciones de carrera excelentes.

Disco debut de Leonard Cohen. “Songs of Leonard Cohen”. 1967. “So Long Marianne”.

Superficie Recomendable para Correr

  1. La superficie ideal para correr es la tierra blanda y hierba de bosques y parques.
  2. Dada la dificultad de encontrar esta superficie, la mejor alternativa es la tierra normal. Cuanto más blanda, mejor.
  3. En los tramos urbanos es preferible el asfalto de la calzada que las aceras. Hay que procurar evitar superficies de baldosas o azulejos.
  4. Para los rodajes a tiempos controlados medios y rápidos (ver más adelante) son recomendables superficies y circuitos llanos o prácticamente llanos.
  5. Para los rodajes a ritmos lentos es mejor combinar superficies llanas con cuestas. En este caso, es preferible comenzar con subidas y terminar con bajadas.
  6. En zonas de playa es interesante combinar el entrenamiento en superficies tradicionales con la carrera por la arena de la misma. Se requiere un esfuerzo mayor, pero es beneficiosa (con moderación) para la carga muscular de las piernas. La experiencia y entorno suelen ser mucho más agradables. En este caso, es preciso evitar superficies de playa con excesiva inclinación, que pueden provocar lesiones por la pisada forzada.

Disco debut de The Doors. “The Doors”. 1967. “Light my Fire”.

Lugares Sugeridos de Entrenamiento

Son preferibles bosques y parques. En el caso de Madrid, algunas buenas zonas para entrenar, la mayoría de ellas con circuitos habilitados (espontánea o formalmente) para correr y, en ciertos casos, medidos, son los siguientes:

  1. Circuito de la Dehesa de la Villa. Aproximadamente 3,4 kilómetros cada ida y vuelta, de tierra, llano, curvado y medido. Con espectaculares vistas y buena afluencia de corredores.
  2. Casa de Campo (Circuito de El Bosque, La Tapia, Garabitas, etc.). Con numerosos caminos, importantes desniveles y un excelente entorno, con algunas de las mejores vistas de Madrid.
  3. Anillo Verde Ciclista (combinado con la Casa de Campo y la ruta de gran recorrido GR124).
  4. Senda del Manzanares entre Somontes y El Pardo.
  5. Madrid Río, en las nuevas instalaciones a la orilla del Manzanares en el entorno de los puentes del Rey, Segovia, etc.
  6. La Dehesa de Navalcarbón, de Las Rozas. Recorrido circular de unos tres kilómetros y medio, medido y con suficientes desniveles.
  7. El Retiro. Con un buen recorrido en forma de rectángulo de, aproximadamente, cuatro kilómetros. Más transitado de público y en un entorno más contaminado que los anteriores.
  8. El Parque de Santander, en las inmediaciones del antiguo Vallehermoso. Aunque de pequeño perímetro, dispone de una buena superficie habilitada y medida.

Sea cual sea el lugar de entrenamiento, otras sugerencias son las siguientes:

  1. Socializar los entrenamientos. Es importante rodearse de un buen grupo de compañeros corredores y compartir entrenamientos y experiencias. Es fácil y espontáneo, dado que la mayoría entrenamos en los mismos lugares en momentos similares.
  2. No monopolizar la charla con los compañeros y colegas de entrenamiento únicamente en aspectos relacionados con el running.
  3. Saludar al resto de corredores con los que nos crucemos, aunque no los conozcamos.

Disco debut de James Taylor. “James Taylor”. 1968. “Carolina in my Mind”.

Ritmos de Entrenamiento Recomendables

Comentarios generales:

  1. Se indica una horquilla de ritmos cuyo extremo superior es el aconsejable en las primeras semanas y el inferior al que se debería aspirar en las últimas.
  2. Los ritmos se detallan en minutos por kilómetro.
  3. Están calculados para el objetivo de completar la Media Maratón por debajo de 1:45:00 a las 13 – 14 semanas de iniciar los entrenamientos.
  4. Asimismo, lo habitual es que los ritmos en cada una de las categorías vayan decreciendo a medida que avanza la semana (mayores esfuerzos al final de la semana).

Ritmos sugeridos:

  1. L (Lento). Es el de recuperación tras rodajes largos o varios días de entrenamiento acumulado. Ritmo aeróbico cómodo (se puede mantener una conversación mientras se corre). Entre 5:30 y 5:50 minutos por kilómetro.
  2. M (Medio). Algo más intenso, pero sin forzar. Cerca del umbral anaeróbico (punto en el que empieza a ser difícil mantener una conversación mientras se corre) pero sin llegar al mismo. Entre 5:15 y 5:30 por kilómetro.
  3. R (Rápido). Más intenso. En el punto del citado umbral anaeróbico. Entre 4:55 y 5:15 el kilómetro. Es un buen test del ritmo que se puede alcanzar en competición.
  4. C (Ritmo de Carrera). El previsible en carrera si se sigue el plan. Ligeramente mejor que el ritmo “R” Rápido anterior. Es conveniente efectuar algunos test previos en entrenamientos en las semanas anteriores a la carrera a este ritmo para aproximarse a las sensaciones en la carrera. Entre 4:30 y 4:50.
  5. S (Series). El ritmo más exigente de todos, al máximo de intensidad. Se va incrementando, de menos a más, a medida que se vayan completando las series o repeticiones. Entre 4:25 y 4:45.

En el caso de no cumplir de forma rigurosa el plan, es preciso considerar que, por lo general, la pérdida de forma cuando se deja de entrenar es mayor que la recuperación de la misma cuando se vuelve a practicar la rutina.

Aunque depende de la duración de los plazos de parón, los motivos del mismo, el estado de forma, etc., en líneas generales se puede considerar que el ritmo que se pierde por cada semana que se deja de entrenar es de, aproximadamente, dos o dos veces y media superior al que se recupera posteriormente en cada semana de vuelta a los entrenamientos.

Disco debut de Bruce Springsteen. “Greetings from Asbury Park, N.J.”. 1973. “Spirit in the Night”.

Importancia de las Sensaciones

  1. Es importante correr y entrenar por sensaciones para poder disfrutar de la carrera a pie. En caso de molestias, dolores o dudas, parar. Y consultar a especialistas.
  2. No obsesionarse con las marcas ni con las distancias a correr. Lo peor son las frustraciones por no alcanzar objetivos, realizables o irrealizables. Hay que disfrutar corriendo.
  3. Incluso en el caso de los corredores veteranos, es muy habitual que en los primeros 3 a 5 kilómetros las sensaciones de carrera sean más negativas en comparación con las del ritmo que se va alcanzando posteriormente.
  4. Cuando se experimenten malas sensaciones (por cansancio, dolores, enfermedad, condiciones ambientales, etc.) es preferible acortar los kilómetros de entrenamiento y / o reducir los ritmos. Incluso, si las sensaciones son muy negativas, detener el entrenamiento.
  5. Suele ser habitual, cuando se tiene mucha práctica acumulada, que tras un día de malas sensaciones, el entrenamiento del día posterior sea favorable.
  6. Por supuesto, con lesiones importantes no es recomendable correr. Consultar a especialistas médicos.
  7. En el caso de lesiones o molestas leves, el cuerpo se acostumbra a entrenar con ellas. En el caso de resfriado es recomendable es correr. En el caso de gripe, las propias condiciones físicas hacen imposible el entrenamiento.
  8. Una vez superado el primer escalón de esfuerzo físico y adecuación a ritmos y distancias, es muy importante apreciar el efecto psicológico positivo del running: despejar tensiones, relajarse, ordenar ideas.
  9. Intentar lograr no pensar en nada mientras se corre. Solo disfrutar del entorno y del ambiente.

Disco debut de Tom Waits. “Closing Time”. 1973. “Ol´55”.

Estiramientos y Precauciones a Adoptar

  1. Los estiramientos posteriores al entrenamiento son muy importantes. Numerosas páginas webs de fácil acceso incluyen tablas sencillas de todo tipo de estiramientos para runners.
  2. Son suficientes entre 5 y 10 minutos de estiramientos musculares de piernas, aunque es recomendable dedicar algo más de tiempo.
  3. También es interesante efectuar algunos fondos o ejercicios de brazos.
  4. Si se dispone de más tiempo, son también recomendables los ejercicios de liberación de cadera y espalda y los abdominales. A la larga favorecen el ejercicio y, sobre todo, pueden evitar lesiones. Son importantes para prevenir (o reducir, si ya se han manifestado) los problemas de ciática y espalda, habituales en corredores. Dado el carácter específico de este tipo de estiramientos se incluye a continuación un vídeo demostrativo de una excelente tabla de los mismos [empleada, con éxito, en el tratamiento y recuperación de mi lesión de hernia discal].
  5. Los estiramientos anteriores al entrenamiento no son necesarios. Solo es necesario practicarlos antes de entrenamientos de series.
  6. Antes de una carrera sí es preciso practicar estiramientos, con tiempo suficiente de antelación y cuidado en los movimientos (ver más adelante).

Ejercicios para fortalecimiento de espalda, abdomen y caderas.

Disco debut de The Police. “Outlandos d’Amour”. 1974. “Roxanne”.

Equipo y Complementos

Calzado

  1. La elección de unas buenas zapatillas es el elemento más importante en la elección del equipo del corredor.
  2. Es interesante realizar un análisis o, como alternativa, una prueba basada en referencias, para determinar si la pisada es neutra, pronadora o supinadora. Para cada una de ellas, existe un calzado específico. En caso de duda, elegir calzado neutro.
  3. Los debutantes deben optar por zapatillas de mayor amortiguación. Con el paso del tiempo, los corredores más ligeros (por debajo de 65 kilos) se encontrarán mejor en los entrenamientos con zapatillas mixtas más ligeras. [Mis preferidas, para un peso por debajo de los 65 kilogramos, son las Mizuno Precisión (mixtas) para entrenamientos, las Mizuno Aero (mixtas – ligeras) para maratones y las Mizuno Ronin (ligeras) para medias maratones y carreras de diez mil metros].
  4. La duración aproximada de unas buenas zapatillas neutras de amortización máxima es de casi unos 2.000 kilómetros. En el caso de las mixtas, esa duración puede verse reducida hasta casi, incluso, una tercera parte. En el caso de un corredor recurrente con un buen nivel semanal de entrenamientos unas zapatillas duras pueden llegar a durar un año. Unas mixtas, en un corredor veterano, con una mayor carga de entrenamientos semanal, pueden  durar solo unos tres o cuatro meses.
  5. Es recomendable contar, al menos, con dos pares de zapatillas.
  6. En competición, los debutantes deben utilizar las mismas zapatillas con que entrenaron. Más adelante, y en función de los objetivos, pueden elegir zapatillas más ligeras de competición (mixtas o ligeras).
  7. Junto con el calzado, hay que prestar mucha atención a los calcetines. Buscando duraderos y cómodos. Que protejan bien el pie sin ser demasiado voluminosos. El mejor material es el CoolMax. Es recomendable invertir en buenos calcetines especializados (suelen ser caros) a cambio de durabilidad y comodidad.

Resto del equipo

  1. Las camisetas proporcionadas en las carreras populares son de buena calidad y suficientes para entrenar.
  2. Para el invierno, es suficiente con dos o tres simples sudaderas (tipo “Decathlon”, por ejemplo) y un número similar de mallas (las de Nike suelen ser duraderas).
  3. Es importante disponer de unos cuantos pares de guantes. Preferibles los de lana o polares a los de material técnico. Y no dudar en utilizar un par de guantes simultáneamente si el frío es intenso.
  4. Como complemento, para los días de lluvia es recomendable un cortavientos impermeable (los de Nike suelen ofrecer buenos resultados).
  5. Como instrumento tecnológico solo es relevante el uso de un buen cronómetro digital. No es necesario que disponga de pulsómetro, salvo que lo recomiende el médico. Tampoco es necesario el medidor de distancias GPS incorporado al reloj o externo al mismo. Muchas rutas están medidas por los propios corredores. En caso contrario, se puede solicitar prestado a un compañero y medir el lugar habitual de entrenamiento.
  6. Aunque es cuestión de gustos, tampoco se sugiere el uso de reproductores de música, iPods y similares durante el entrenamiento. Distraen, pueden ser peligrosos en el tránsito por calles con circulación y, dificultan la sociabilización con otros corredores en los entrenamientos.

Disco debut de Patti Smith. “Horses”. 1975. “Gloria”.

Alimentación

  1. Para la preparación de una carrera de diez mil metros o de media maratón no es necesaria una dieta especial, ni sugerencias particulares sobre la alimentación.
  2. Solo en el caso de la preparación de un maratón completo es recomendable contemplar unas mínimas condiciones (ingesta principal de hidratos de carbono en los tres días anteriores, principalmente).
  3. Para una carrera de menor distancia es suficiente que la comida y la cena del día anterior no sean copiosas y que, a ser posible, se ingieran hidratos de carbono y proteínas. La cena, especialmente, debe ser ligera.
  4. El desayuno del día de la carrera debe ser del mismo tipo que el habitual. También es recomendable que no sea demasiado pesado.

Disco debut de The Clash. “The Clash”. 1977. “White Riot”.

Listado de Carreras

Es importante seleccionar y “filtrar” bien las carreras populares en que se participa. Un máximo de entre seis y ocho al año es más que suficiente. Se adjunta a continuación una relación de las mejores carreras populares de Madrid, ordenadas de forma cronológica desde principio a final de año:

  1. Media Maratón de Fuencarral – El Pardo, a mediados de Febrero. Muy dura, con cuestas importantes, pero con uno de los más bellos recorridos de las carreras de esta ciudad.
  2. Media Maratón de la Ciudad Universitaria, a mediados de Marzo. Aunque con una organización mejorable y un recorrido con algunas deficiencias (tránsitos por aceras, por ejemplo), es una carrera cómoda en recorrido y logística y ofrece el aliciente de poder elegir entre las tres alternativas de carrera de siete, catorce y veintiún kilómetros.
  3. Media Maratón Villa de Madrid, a comienzos de Abril. La más numerosa de la ciudad y con una muy buena organización de AD Marathon . Un recorrido bueno, y rápido. Su única debilidad es la imposibilidad de adecuar su recorrido al final en el Estadio Vallehermoso, sede de las primeras ediciones, demolido hace unos años. Muy recomendable.
  4. Maratón de Madrid MAPOMA, a finales de Abril. Con una deficiente organización, su aliciente es el de ser el único maratón de la ciudad. Actualmente se celebra en combinación simultánea con otras dos carreras, de diez mil kilómetros y de media maratón.
  5. Carrera Liberty de 10 kilómetros, de mediados de Mayo. Con pocas ediciones, se ha convertido en una de las mejores carreras de la ciudad y una de las de mayor afluencia de corredores de Madrid. Bien organizada y con un muy atractivo recorrido. Se pueden hacer buenas marcas y se realiza en una buena época del año.
  6. Trofeo de San Antonio de la Florida de 10 kilómetros, a mediados de Junio. Un duro recorrido de dos vueltas de cinco kilómetros por la zona del Parque del Oeste y la Avenida de Valladolid. Es interesante por la comodidad en la logística y la no excesiva participación de corredores. Se combina con carreras para niños.
  7. Trofeo San Lorenzo de las fiestas de Lavapiés, de algo más de 10 kilómetros, el último domingo de Julio. Es una de las carreras más entrañables para los veteranos en Madrid. Un recorrido con muchas cuestas, pero muy céntrico y espectacular.
  8. Carrera de Tetuán de 10 kilómetros, a principios de Octubre. Con pocas ediciones, una carrera popular que se mejora significativamente en cada edición. De cierto nivel y un recorrido también duro. Incluye el aliciente de transitar por barrios populares con buena afición al running, como el que da nombre a la carrera, Dehesa de la Villa y Barrio del Pilar.
  9. Carrera del CSIC de 10 kilómetros, a mediados de Octubre. Probablemente el mejor diez mil de la ciudad. Carrera tradicional, con muchas ediciones y una muy abundante participación. Sensacional recorrido por la calle Serrano y el Paseo de la Castellana. Al estar homologada es óptima, para acreditar marca para los cajones de la San Silvestre. Absolutamente recomendable.
  10. Carrera de Canillejas Trofeo José Cano de 10 kilómetros, a mediados de Noviembre. Es otra de las clásicas de esta ciudad, con un recorrido rápido para hacer buenas marcas. A pesar del elevado precio de inscripción (en comparación con otras carreras similares), es muy recomendable y también homologada para acreditación de marcas.
  11. Carrera Ponle Freno de 10 kilómetros, a finales de Noviembre o principios de Diciembre. Tras pocas ediciones se ha convertido en una de las de participación más numerosa de la ciudad. Un recorrido relativamente duro que se ha suavizado ligeramente en los últimos años. Buen ambiente y organización.
  12. Trofeo Akiles de la Casa de Campo de 10 kilómetros, a principios de Diciembre. Tiene el aliciente de discurrir por una de las principales zonas de entrenamiento de los runners madrileños, en un precioso entorno. Es bastante dura, ya que incluye una subida por la zona de Garabitas.
  13. San Silvestre Vallecana de 10 kilómetros, el 31 de Diciembre. Es otra de las imprescindibles de Madrid. Quizá el recorrido más favorable, a pesar de las cuestas finales de Vallecas, ya que hay un desnivel neto positivo entra la salida y la llegada. Por supuesto, la de mayor ambiente y animación de la ciudad de Madrid.

Otras carreras interesantes son el Trofeo Paris en el Parque Lineal del Manzanares de la primera semana de Enero (10 kilómetros) y el Cross de Invierto de los Poetas en la Dehesa de la Villa a mediados de Diciembre (6 kilómetros).

[Las carreras populares de cierto renombre y buena valoración entre los corredores madrileños en las que no he participado y, por tanto, no puedo opinar de forma directa, son la Media Maratón de Getafe de mediados de Febrero, la Carrera del Agua de 10 kilómetros de principios de Marzo y la Carrera de Aranjuez de 10 kilómetros de mediados de Diciembre].

Disco debut de The Six Pistols. “Never Mind the Bolocks”. 1977. “God Save the Queen”.

El Día de la Carrera

Antes

  1. La noche anterior dejar preparado el equipo, dorsal (pinchado ya en la camiseta), chip (atado a las zapatillas, cuando proceda), mochila, etc. Preparar ropa limpia y seca para después de la carrera.
  2. Desayunar, al menos, dos horas y media antes de la carrera y en las condiciones habituales.
  3. Beber agua, aunque sin pasarse. Entre medio y un litro antes de la carrera es más que suficiente.
  4. En días de frío, llevar una camiseta vieja para mantenerla en los momentos previos a la carrera y tirarla (o entregársela a un niño en el recorrido) una vez comience la carrera.
  5. Calcular, especialmente en el caso de carreras de gran afluencia, la llegada al lugar de salida con, al menos, una hora de antelación.
  6. Pensar previamente en la zona de aparcamiento, ni muy cerca (probablemente colapsadas las plazas) ni muy lejos.
  7. Estirar durante como mínimo quince o veinte minutos antes del comienzo de la carrera. Y después, calentar, correr al trote despacio y practicar algunos cambios de ritmo, durante un tiempo similar.
  8. Situarse en la salida de acuerdo con la marca esperada. Ni muy adelante (riesgo de ser atropellado por corredores más rápidos) ni muy detrás (pérdida de tiempo respecto a lo previsto). En la mayoría de las ocasiones, por la ausencia de cajones por marcas o la falta de respeto de algunos corredores a estas recomendaciones, es preferible estar pendiente de la colocación de corredores en la salida como mínimo veinte minutos o media hora antes del momento fijado para la salida.

Durante la carrera

  1. Considerar las carreras populares como el momento de disfrutar de todo el esfuerzo de entrenamientos previos.
  2. En las carreras populares, respetar al resto de corredores con gestos como la buena colocación en la salida de acuerdo con el nivel de la marca esperada, desplazarse a la derecha y dejar espacio a los corredores que nos preceden que van más rápido que nosotros, procurar no cruzarse, no detenerse de forma abrupta, etc.
  3. En los avituallamientos en las carreras populares, no detenerse ni girar para no entorpecer a los corredores que van detrás. Habitualmente, los puestos disponen de suficientes provisiones y las hileras de voluntarios facilitando bebidas es significativamente larga. Un defecto de muchos corredores es tratar de hacerse con el avituallamiento del primer o segundo voluntario de la fila cuando, en ocasiones, la misma puede estar compuesta por más de una docena de ellos.
  4. Salvo, en general, en el maratón y, en particular, en medias maratones y carreras de diez mil metros en días muy calurosos, no es necesario, ni recomendable, detenerse a beber en todos los avituallamientos. En carreras de diez mil metros en días fríos, por ejemplo, es hasta incluso recomendable no hacerlo en ningún caso y esperar hasta la meta.

Disco debut de The Pretenders. “The Pretenders”. 1979. “Brass in Pocket”.

Objetivos y Siguientes Pasos

Objetivo más Ambicioso

  1. Como objetivo superior, si se participa en la Media Villa de Madrid de comienzos de Abril, se encontraría la participación en la Maratón de Madrid MAPOMA de finales de Abril. Factible, aunque ambiciosa.
  2. Sería preciso un entrenamiento entre ambas incorporando, además del plan descrito, dos o tres rodajes largos (sábados) de entre 24 y 28 kilómetros [Tras mi participación en la primera Media Villa de Madrid, a las cuatro semanas y tras unos entrenamientos intermedios de estas características completé MAPOMA, con dificultades, en 3:39:00].

Objetivos menos Ambiciosos

  1. Como objetivos menos exigentes en caso de no acometer la Media Maratón Villa de Madrid de comienzos de Abril, se puede plantear o la participación en una media maratón más adelante (la más cercana, la incorporada simultáneamente al Maratón de Madrid MAPOMA) o una carrera de diez mil metros entre Mayo y Julio (la mejor y más favorable, la Liberty de mediados de Mayo). En este segundo caso, la marca objetivo razonable podría situarse por debajo de los 45:00.
  2. Más sencillo sería preparar de manera óptima algunos de los diez miles del último trimestre del año (CSIC, Canillejas, Ponle Freno y San Silvestre, por ejemplo) con la marca objetivo citada y preparar con tiempo una de las medias maratones de la primavera (en el entorno de 1:30:00) y, posteriormente, intentar un maratón de primavera (Madrid o, mejor, Londres o Barcelona) cerca de 3:30:00.

Disco debut de Depeche Mode. “Speak & Spell”. 1981. “Just Can’t Get Enough”.

Referencias

No es necesario acudir a revistas o páginas webs especializadas. Es preferible el consejo y experiencias compartidas con otros corredores. Y, especialmente, consultar con especialistas médicos y, como se ha comentado, dejarse llevar por las sensaciones, estado físico, tiempo disponible y similares.

Sí es interesante acudir a los siguientes libros, que reflejan lo mejor que se ha escrito sobre el running:

  1. De que Hablo cuando Hablo de Correr“, de Haruki Murakami. Un ensayo autobiográfico de este gran escritor, que es corredor popular y ha participado en cerca de 30 maratones, ultra maratones y triatlones. Todos los corredores veteranos que lo leen se sienten identificados con casi todo de lo que describe el autor en el libro.
  2. “Running, a Global Story”, de Thor Ghotas. Sin duda, el mejor libro sobre la historia del running que se ha escrito. Muy entretenido y completo.
  3. “Zatopek”, de Jean Echenoz. La biografía de uno de los mejores corredores de todos los tiempos. Muy interesante, no por sus escasas aportaciones técnicas al mundo del corredor sino porque, posiblemente, esta novela es una auténtica obra maestra de uno de los mejores escritores actuales en el mundo.

Disco debut de The Smiths. “The Smiths”. 1984. “This Charming Man”.

Y para concluir, las lecturas preparadas para este inicio de año.

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A las que se añadirán, posiblemente, lo nuevo de Martin Amis (“Lionel Asbo”), “Librerías”, de Jorge Carrión, “Historia Menor de Grecia”, de Pedro Olalla González y la esperada edición en España (Pálido Fuego) de “A Naked Singularity”, de Sergio de la Pava.

Disco debut de Jeff Buckley. “Grace”. 1994. “Grace”.

Feria del Libro 2012. Running y Libros

Como todos los años, se está celebrando en estos últimos días de Mayo y primeros de Junio, la Feria del Libro de Madrid, en el parque de El Retiro.

Acercándose el ecuador del evento, un post sobre la Feria, y vinculaciones al running.

La Feria y el Running

La Feria se desarrolla en uno de los tradicionales lugares de salida y / o llegada de carreras populares de Madrid, el Paseo de Coches del Parque del Retiro.

Es escenario de dos de las principales carreras populares de Madrid. Es el final clásico del Mapoma, recuperado desde el año 2006. Asimismo, desde 2008 es el punto de inicio y fin de la Media Maratón Villa de Madrid.

También es el lugar, junto con algunos de los otros paseos o calles de El Retiro, de algunas otras de las numerosas carreras populares de Madrid. Por ejemplo, por el Paseo de Coches, el resto de zonas de El Retiro y su perímetro, transcurre íntegramente la excelente carrera Ponle Freno, ya con 3 ediciones.

Recuerdo haber empezado y / o acabado 12 +1 carreras populares en el Paseo de Coches: 5 Mapomas, 5 Villa de Madrid y 3 Ponle Freno. En función de esta experiencia, comentarios:

1.- Positivos.

– Excelente entorno, el Retiro es uno de los mejores parques de la ciudad (con matices).

– Muy adecuado para la presencia de familiares y amigos.

– Simbolismo y emoción por correr en el centro de Madrid (cada vez menos).

– Amplio espacio para facilidades de la carrera (aseos, guardarropa, etc.).

– Amplitud de la calzada en el punto de meta o llegada.

– Buenas alternativas a los aseos portátiles ;).

– Lugares cerca para el post (preferido, Mallorca de Serrano con Conde de Aranda).

2.- Negativos.

– Dificultades para aparcar cerca (habitual Claudio Coello, Lagasca, etc., casi a la altura de Goya, en mi caso).

– Tremendo paseo desde la meta a las salidas del parque o el Metro.

– Contaminación.

– Estrechamiento de la calzada en la salida o entrada del Paseo de Coches con O’Donnell.

– Excesivos cambios de ritmo por curvas en el interior (Ponle Freno y algunos Villa de Madrid).

– Y, por supuesto, las cuestas de Alfonso XII (“criminal” en el k 40 Mapoma) y, en algunos casos, Ángel Caído. Aunque, tanto Villa de Madrid como Ponle Freno, la están evitando en las últimas ediciones.

Desde un punto de vista técnico, recordar que el Paseo de Coches no es totalmente llano. No se aprecia excesivamente, pero hay pequeñas ondulaciones. En general, favorables en la llegada (desde la puerta de O’Donnell hasta el interior del Paseo), en ligera bajada.

Favorable para el Maratón (último kilómetro dentro en 4’15” este año) y la Media. Desgraciadamente, el previo (Alfonso XII y lateral de O’Donnell desde la Puerta de Alcalá a las Escuelas Aguirre) es muy duro.

Libros sobre Running

El segundo enlace de la Feria con el running son algunas recomendaciones relacionadas. Algunas de ellas, descritas con mayor detalle en algunos otros posts del blog. Solo enumerar las mejores:

1.- “Correr”, de Jean Echenoz. Biografía “ficcionada” de Emil Zatopek.

Peripecia vital extraordinariamente interesante, en un contexto político – social que modela la carrera de uno de los mejores atletas de todos los tiempos. Y, sobre todo, magistralmente escrita.

El francés Echenoz es, sin duda, uno de los mejores escritores actuales. Especializado en biografías. Además de Zatopek, Ravel y, la última, “Relámpagos”, el científico loco Nikola Tesla. Pendiente.

2.- “Running, a Global History”, de Thor Gotaas. La mejor obra sobre la historia del running.

Desconozco si está editada en España (comprada en el B&N de la Quinta), pero con casi seguridad estará en digital. Toda la historia de este deporte y de sus principales hitos y figuras, casi desde la prehistoria, desde los Trogloditas. Ojo, brutal el directo, ver entero. Grande Sabino Méndez.

3.- “Nacidos para Correr”, de Christopher McDougall. Los Indios Tarahumaras.

Original, se lee de un tirón, muy amena. E introduce en ese mundo loco del ultramaratón. A pesar del regular, tirando a malo, estilo narrativo (y traducción), también recomendable. Y también un post específico en este blog.

4.- “De que Hablo, cuando Hablo de Correr”, de Murakami. El mejor libro sobre running nunca escrito.

Uno de los primeros, y más leídos, posts de este blog. Una de las canciones favoritas del japonés cuando corre:

Otras recomendaciones literarias

Y una pequeña licencia adicional, otras recomendaciones, no relacionadas con el running, para los que se den un paseo por la Feria.

1.- Recientes compras, ya leídos o en curso:

– “El Rey Pálido”, de David Foster Wallace. La mejor obra de ficción de 2011.

Finalista del Pulitzer de Ficción, no premiada, probablemente por su compleja estructura narrativa y génesis (es la obra póstuma del autor, empaquetada por el editor).

Otro clásico recomendable de DFW, “La Broma Infinita” (pendiente, más de mil páginas). Aquí está la magnífica canción que el grupo The Decemberist dedica a esta obra, “Calamity Song”:

– “Una Forma de Resistencia”, de Luis García Montero. Última obra del poeta granadino, recién editada.

Colección de artículos / relatos cortos sobre objetos de la vida cotidiana. Magnífico y comprometido, como toda la escritura de este autor. “Los banqueros cuentan sus beneficios, los políticos sus votos y los poetas sus cosas”. Excelentes “Cajas Vacías”, “La Cama”, “El Periódico”, “El Disco”, entre otras. “Conviene que seamos leales con los recuerdos que nos atan al futuro”.

– “Poemas y Antipoemas”, de Nicanor Parra. Último Premio Cervantes.

La nota de poesía en la lista. Un reconocimiento merecido a uno de los principales autores latinoamericanos contemporáneos. Hermano de Violeta Parra. También, poesía.

2.- Comprados en la primera semana de la Feria, pendientes de comenzar.

– “La Juguetería Errante”, de Edmund Crispin. Misterio en Oxford.

Un clásico de la novela de detectives inglesa. Y hablando de Inglaterra, un pequeño homenaje a la emocionante victoria de los blues en la Champions y, sobre todo, a este cover del clásico punk por excelencia. El Boss cantando “London Calling” (Joe Strummer fue hincha del Chelsea), en Hyde Park.

– “Rescate”, de David Malouf. Grecia.

Rescate – Grecia. Pero no trata del euro, ni de la crisis financiera. Es la historia del rescate del cuerpo de Héctor por su padre Príamo ante Aquiles. Episodio marginal de la Iliada, de la literatura universal, y en el que esta obra profundiza. De absoluta intensidad.

– “Algún Día tu Dolor te Será Útil”, de Peter Cameron. Selección de la editorial Libros del Asteroide, al igual que la anterior obra. Es de agradecer el trabajo de estas pequeñas editoriales en la identificación de pequeñas joyas.

Atractiva trama sobre la adolescencia y el Nueva York post 11-s. Una de las mejores novelas de todos los tiempos sobre esta ciudad, dice la crítica.

– “Pura Lógica”, de Benjamín Prado. Colección de 300 aforismos del poeta madrileño, de quien la mejor aproximación a su obra es su compilación “Ecuador”.

Dedicado, nos conocemos de vista del colegio de los niños. Además de su obra poética y de ficción, es el autor de algunas canciones de Sabina. Entre ellas, la mejor de su última etapa, con los Pereza, con los que también colabora.

– “La Guerra Civil en la Ciudad Universitaria”, de ediciones La Librería. Una pequeña frivolidad.

Dicen que es la obra mejor documentada sobre la defensa republicana de la capital en esta zona de Madrid.

Otra pequeña vinculación con el running, dado que mi circuito habitual de entrenamiento en la Dehesa de la Villa discurre por una de las zonas clave de este episodio de la Guerra Civil. Con numerosos restos de la época (trincheras, bunkers, arsenales, etc.) y un recuerdo en momentos puntuales con la bandera republicana del Cerro de los Locos.

En el post de este blog sobre el circuito de running de la Dehesa de la Villa se habla algo más en detalle sobre la huella de la guerra en esta zona de Madrid.

3.- Anotados para comprar en la siguiente visita a la Feria.

– “Plomo en los Bolsillos”, de Ander Izaguirre. Sobre la épica del ciclismo en el Tour de Francia. Magníficas críticas, parece ameno.

– “Fear of Music”, sobre los Talking Heads. La última obra, recién publicada, de Jonathan Lethem, uno de los mejores escritores del mundo. Imprescindible. Como la mejor canción de la banda:

– “Poema Jondo del Héroe”, lo último de Montero Glez. Un recorrido por la geografía del flamenco. Expectación. Magnífico escritor madrileño, recientemente descubierto. Espectaculares su primera obra, novela negra madrileña, mezcla de Valle Inclán y Tarantino, “Sed de Champán”, y la penúltima, “Pistola y Cuchillo”, sobre los últimos días de Camarón en la Venta de Vargas, de San Fernando. Un ratito a pie…

– Y algunos más podrían caer, un pequeño homenaje con algo de Carlos Fuentes, lo último de Almudena Grandes, “El Lector de Julio Verne”, el esperado debut de Teju Cole, “Open City” (difícil que ya este circulando por Madrid), etc.

Y, por supuesto, nada sobre el origen de las crisis, recetas para salir de ella, libros sobre política, obras de auto-ayuda y similares milongas.

Y claro, en papel. En casa del herrero…

Los Indios Tarahumaras

Se ha publicado en España el libro “Nacidos para Correr”, de Christopher Mc Dougall, tras su éxito en Estados Unidos. Una recomendación de Ángel Cruz, desde su blog “Carros de Fuego”.

El autor es redactor de la revista Men’s Health y, a pesar de que, lógicamente, el estilo literario no es el de DFW o Franzen, se trata de una obra interesante, amena, original, divertida y con un cierto tono cinematográfico. En mi opinión, una posible base para un gran guión sobre el running, hasta ahora poco llevado al cine o la televisión.

Es un relato basado en hechos reales que gira alrededor de los Indios Tarahumaras, que viven en la zona conocida como Barrancas del Cobre, en el Estado de Chihuahua en la zona norte de México. El nombre original de la tribu, Rarámuri, significa “Pie Corredor”. Viven cerca de la frontera con los Estados Unidos y del paso de Ciudad Juárez, probablemente la ciudad más peligrosa del mundo.

Se trata de una tribu de super – corredores, probablemente los más resistentes del planeta. Han desarrollado, con el paso de los siglos, una técnica especial de carrera que les permite recorren grandes distancias con una gran economía de esfuerzo. Se habla de rodajes diarios de casi 100 kilómetros en el caso de los hombres y de aproximadamente la mitad en el caso de las mujeres (¡!), en una zona montañosa de grandes desniveles y barrancos y con estaciones de calor extremo.

Una zona montañosa, calurosa, peligrosa y muy atractiva, que bien podría tener esta excelente banda sonora del grupo californiano Calexico.

Por cierto, esta canción cierra uno de los mejores episodios (“Kennedy and Heidi”, en el que Tony mata a su sobrino Moltisanti) de la mejor serie de la historia de la televisión. Un corto promocional de Los Soprano, con música de este mismo grupo.

La primera parte del libro se centra en la descripción de los Indios Tarahumaras, su entorno y costumbres. Y especialmente su técnica y resistencia en la carrera de fondo. Además de las grandes distancias diarias que recorren resultan llamativos algunos otros hechos como, por ejemplo, el calzado con el que corren (suelas de caucho atadas con cordeles), su dieta habitual (ratones a la parrilla y cerveza) y su afición a fumar (no se especifica que fuman, creo que con cierta corrección política).

El arranque y primera parte del libro trata de cómo aficionados al running norteamericanos se internan en este territorio para tratar de descubrir los secretos de esta tribu y, principalmente, convencer a algunos de los Indios para participar en ultramaratones en Estados Unidos.

Respecto a la incursión en la zona, quizá en algún momento de forma exagerada, el autor describe los peligros de la zona, representados, fundamentalmente, por la orografía (barrancos, desfiladeros, etc.), la fauna (serpientes venenosas, fieras, etc.), las condiciones climatológicas (lluvias, inundaciones, calor extremo, etc.) y, finalmente, las bandas de narcotraficantes mexicanos que, aparentemente, tienen cercada la zona y la utilizan para ocultar secuestros. Un lugar que bien podría ser uno de los escenarios de la novela de Don Winslow “El Poder del Perro” o, por supuesto, del apocalíptico “2666” de Roberto Bolaño. Muy recomendables si se quiere profundizar sobre el entorno de la violencia del narcotráfico en la frontera mexicana con los US y la violencia irracional en Ciudad Juárez.

Tras diversas incidencias, una selección de Tarahumaras acepta el reto de participar en una de las pruebas de fondo más duras del mundo, las 100 Millas de Leadville, en Colorado. Es decir, el equivalente a casi 4 maratones seguidos. Además, a una altitud media de más de 3.000 metros, subiendo y bajando montañas y con temperaturas bajo cero. Una dureza extrema.

Por supuesto, en esta carrera los Indios dan una exhibición, uno de ellos gana la carrera y el resto queda entre los primeros. Parte muy entretenida del libro, en la que se describen anécdotas como la perplejidad del resto de participantes ante el atuendo y perfil de los corredores (uno de ellos, de 53 años de edad y otro de más de 40, todos ellos, por supuesto, morenos y bajitos) y su curiosa forma de preparar los minutos previos a la carrera (yendo a un vertedero para hacerse unas sandalias para la carrera y fumando en los minutos previos a la salida).

Uno de los mensajes importantes en esta primera parte es el contraste entre la filosofía del correr de los Tarahumaras (puro entretenimiento y diversión) y la de los americanos (competitividad y dolor). Una interesante conclusión, la de la importancia de ser felices corriendo como elemento indispensable para afrontar este tipo de carreras. El autor habla de cómo los Tarahumaras permanentemente enfocan la carrera a pie como pura diversión, corren felices y, sobre todo, colaboran entre ellos sin ningún espíritu competitivo.

La segunda parte del libro se centra en el camino inverso. Una vez que los Tarahumaras han demostrado su resistencia y arte, pierden todo aliciente por la participación en estos ultramaratones americanos (su única retribución eran, en algunos casos, sacos de maíz) y vuelven a sus Barrancas. También interviene en esta decisión el enfoque comercial de las carreras, con una acertada crítica del autor al excesivo mercantilismo que rodea a algunas de estas pruebas (principalmente por parte de los patrocinadores del sector del calzado deportivo y algunos medios).

En este punto, surge la iniciativa opuesta. Bajo el liderazgo del autor y un corredor americano que desde hace años reside en las Barrancas (aka “Caballo Blanco”*), se selecciona un reducido grupo de ultramaratonianos americanos de élite.

* Micah True, uno de los ultramaratonianos más famosos del mundo, y leyenda para los amantes de este deporte. Tristemente fallecido, semanas después de la publicación original de este post: http://www.huffingtonpost.com/2012/04/01/micah-true-dead-ultrarunner-search-new-mexico_n_1394305.html)

Todos ellos son personajes reales, participantes de carreras extremas, como las 100 Millas de Leadville, ya comentadas, o la que dicen el ultra-maratón más duro del mundo, la Badwater Race, 135 Millas (5 Maratones y medio seguidos!) en el Valle de la Muerte (entre Las Vegas y Los Ángeles), a temperaturas medias superiores a 40º C y salvando un considerable desnivel entre la salida (por debajo del nivel del mar) y la meta en una montaña. En una zona en la que, de repente, puede aparecer gente como esta:

En esta segunda parte del libro el autor se detiene en el perfil de algunos de estos ultramaratonianos, por lo general jóvenes y con una filosofía lúdica de la carrera de fondo. Gente más o menos competitiva, pero con el denominador común del placer por correr. Algunos de ellos se convierten, en la descripción de Christopher Mc Dougall, en verdaderos iconos, como es el caso de Scott Jurek o de la atractiva Jenn Shelton.

Dado que la historia tiene un perfil muy cinematográfico o televisivo, quizá podría ser un ejercicio interesante opinar sobre posibles actores para interpretar los principales papeles (los Tarahumaras, los ultramaratonianos americanos, etc.). Se admiten sugerencias.

En esta parte del libro destaca el tratamiento del autor a la ciencia y tecnología relacionada con el running. Se centra, especialmente, en estudios científicos de las mejores Universidades americanas (por cierto, muy bien documentados y completos) acerca de la técnica de carrera, lesiones y calzado deportivo. Una interesante (y convincente) conclusión es la de las ventajas de la carrera con el pie descalzo en contraposición con las zapatillas deportivas y como estas, a más amortiguación (y más precio) producen más lesiones. Un ataque bastante centrado a las marcas de calzado deportivo, especialmente a Nike, que no sale muy bien parada en estos capítulos.

También en esta segunda parte el autor cita algunas de las referencias históricas más conocidas de la carrera de fondo y grandes distancias, como el origen del running en Nueva Zelanda, las tradiciones de los Monjes de Hiei en Japón o la de los corredores de larga distancia europeos en los siglos XVIII y XIX, que recorrían distancias tales como la ruta París – Moscú en unos cuántos días consecutivos. Algunas de estas referencias parece sacadas del excelente libro de Thor Gotaas, “Running, a Global Story”, también muy recomendable.

Tras la llegada a los poblados Tarahumaras de los corredores americanos, el libro describe el choque de culturas y de formas de entender la carrera a pie, confluyendo finalmente en el entendimiento pleno de ambos. El climax final del libro es una carrera a través de las montañas de las Barrancas en las que compiten unos y otros. El final, no se desvela.

Para acabar el post, sin embargo, un par de pequeños homenajes a los Tarahumaras, con músicas de paisanos suyos. Dos conocidos artistas nacidos en el Estado de Chihuahua.

Anthony Quinn, protagonista de numerosas películas (la mejor, “Viento en las Velas“, de Alexander MacKendrick), que aquí, además, fusiona su origen mexicano con el espíritu de otra nación emblemática en el running:

Y, por último, el cantante Juan Gabriel. Sin ser muy aficionado a este tipo de música, reconozco que esta canción es una auténtica obra maestra:

Libros sobre Running: “De que Hablo cuando Hablo de Correr”

“At least, he never walked”

De que Hablo cuando Hablo de Correr“, de Haruki Murakami, “Correr“, de Jean Echenoz y “Running, a Global History“, de Thor Gotaas, son tres de los mejores libros sobre running que se han escrito. Se trata, respectivamente, de un ensayo autobiográfico del conocido escritor (y maratoniano) japonés, una biografía novelada de Emil Zápotek escrita por un relativamente poco conocido autor francés y una historia del correr desde los orígenes de los tiempos escrita por un sociólogo noruego. Los dos primeros han sido traducidos y editados en castellano por Tusquets y Anagrama. El tercero se puede conseguir (creo) solo en su versión en inglés.

Este post se centra en el primero de ellos, el ensayo autobiográfico de Haruki Murakami, uno de los mejores escritores de la actualidad. Y mi favorito; he leído prácticamente toda su obra, incluidos algunos inéditos en España. “De que Hablo cuando Hablo de Correr” (“What I Talk About when I Talk about Running”) describe sus vivencias y sensaciones como corredor, sus experiencias en entrenamientos y carreras populares, la influencia del running en su profesión de escritor y los paralelismos entre ambas dedicaciones.

En mi opinión, dentro del ranking de calidad de su obra, este ensayo se sitúa inmediatamente después de sus dos mejores novelas, “Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo” y “El Fin del Mundo y un Despiadado País de las Maravillas“, y a un nivel similar al de otras de sus obras maestras como “Kafka en la Orilla“, “Tokio Blues” y la reciente “19Q4” (al menos, sus dos primeros libros, únicos de la trilogía publicados en España hasta el momento). Y, por supuesto, es superior a otras de sus novelas como “After Dark” o “Dance, Dance, Dance“, por ejemplo.

He leído este libro tres veces, una en su versión en inglés (salió al mercado casi dos años antes que la traducción al castellano) y otras dos en su edición en castellano, del ejemplar que amablemente me regaló (y dedicó) mi admirado y buen amigo, Mikel Lejarza, que también comparte la afición por el deporte popular (la bicicleta, en su caso).

Me permito transcribir algunas frases y párrafos de la obra, a efectos meramente ilustrativos y como expresión de mi admiración a este autor. Y recomiendo (a corredores y no corredores) la compra del libro, por ejemplo en la edición de Tusquets adjunta.

Ya en la primera lectura, tuve la impresión de compartir la mayoría de las sensaciones que Murakami describe en su libro. Las sucesivas re-lecturas me han permitido detenerme en párrafos que describen situaciones o sentimientos que comparto e intuyo son comunes a la inmensa mayoría de runners de todas las nacionalidades, edades y condición.

Para empezar, Murakami explica muy bien como el running se inserta en la vida de los corredores afirmando que “correr a diario es vital, de modo que no puedo aflojar o dejarlo sólo porque esté ocupado. Si tuviera que dejar de correr sólo porque estoy ocupado, sin duda no podría correr en mi vida”. La filosofía del runner queda también expresada cuando Murakami reconoce que “el acto de correr fue integrándose en mi ciclo vital hasta formar parte de él, igual que las tres comidas diarias, el sueño, las tareas domésticas o el trabajo”.

Refleja perfectamente el espíritu “competitivo” de muchos corredores cuando comenta que “no me preocupa en exceso si gano o me ganan. Me interesa más ver si soy o no capaz de superar los parámetros que doy por buenos” o como “si uno prueba a correr un Maratón se da cuenta de ello: a los corredores de fondo no les importa demasiado que otro corredor les supere o superar a otro durante la carrera. Porque si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro el tú de ayer”. Comentarios de este tipo son comunes en el ensayo, y en su parte final incide en que “los tiempos individuales, el puesto en la clasificación, tu apariencia, o cómo te valore la gente, no son más que cosas secundarias. Para un corredor como yo, lo importante es ir superando, con sus propias piernas y con firmeza, cada una de las metas”.

También  incide en los pensamientos que circulan por la mente de un runner cuando corre. Expresa muy bien ese estado cuando se pregunta “¿realmente en qué pienso mientras corro?. Y, para ser franco, no consigo recordar bien en que he venido pensando hasta ahora mientras corría. (…), realmente casi nunca pienso en nada serio”. Este es un ejemplo de como el running es una herramienta para liberar la mente, ordenar ideas y disminuir el estrés diario.

Las sensaciones después de un Maratón u otra prueba de larga distancia son descritas de forma acertada cuando comenta que “poco después de dejar de correr, todo lo que he sufrido y todo lo miserable que me he sentido se me olvidan, como si jamás hubieran sucedido, y ya vuelvo a estar decidido a hacerlo mejor la próxima vez”. Explica muy bien como se sobrepone a la dureza de estas pruebas, “precisamente porque son duros, y precisamente porque nos atrevemos a arrostrar esa dureza, es por lo que podemos experimentar la sensación de estar vivos”.

La relación con otros corredores y la identificación mutua es otro de los temas del ensayo. Así, habla de como “corriendo por las calles, se puede distinguir fácilmente a los principiantes de los veteranos. Los que respiran a bocanadas cortas y jadeando son los principiantes, en tanto que los veteranos lo hacen de modo silencioso y regular. Sumidos en sus pensamientos, su corazón les va marcando lentamente el tiempo. Cuando nos cruzamos por los caminos, uno capta el ritmo respiratorio del otro y percibe cómo el otro marca el tiempo”. En la parte final del libro se vuelve a explicar como “aunque no sea algo tan pretencioso como para calificarlo de sentimiento de solidaridad, existe vagamente entre nosotros, como esa tenue bruma que se forma en las cumbres montañosas a finales de primavera, algo así como cálido sentimiento común”.

Esta identificación entre corredores la extiende a su profesión, al afirmar que “del mismo modo, cada escritor capta el estilo y el modo en que otro escritor utiliza el lenguaje”. Y es que en la mayor parte de la obra, Murakami explica como el oficio de escritor y la afición de runner se retroalimentan entre sí. Así, por ejemplo, explica como en su caso “la mayoría de lo que sé sobre la escritura lo he ido aprendiendo corriendo por la calle cada mañana. De un modo natural, físico y práctico”.

Este es un paralelismo extrapolable a otras dedicaciones y profesiones, como se aprecia en otras de sus afirmaciones como la de que “correr ayuda a memorizar discursos y cosas similares. Mientras te desplazas con tus piernas puedes ordenar mentalmente las palabras de un modo casi inconsciente. Si tengo la mente ocupada en todo eso, puedo correr largo rato a una velocidad natural y sin forzar la máquina”.

Especialmente interesantes, son los apartados que el autor dedica a su debut y preparación en el triatlon, dedicando especial atención a la consecución de la técnica necesaria para el tramo inicial a nado y el segundo en su bicicleta “18 ‘Til I Die”:

También  dedica Murakami algunos capítulos concretos a sus experiencias como corredor popular, en pruebas tan emblemáticas como los Maratones de Boston (su lugar habitual de residencia) y Nueva York. La parte final del libro se centra, precisamente, en la preparación de esta última prueba, en un contexto de dificultades y lesiones, en el que va expresando su amor y admiración por esta ciudad, Central Park, los pretzels, los escaparates de Bergdorg Goodman. Murakami se pregunta si, el día de la carrera “¿podré saborear a placer el otoño en Nueva York mientras mis piernas mi impulsan por esa tierra exótica”.

En esta parte se incluyen algunas detalladas descripciones de técnicas, kilómetros y ritmos de entrenamiento planificados por Murakami, así como buenas descripciones del ambiente y recorrido de este Maratón, con especial consideración a la dificultad de su final en algunos tramos de cuestas de Central Park, que quedan compensados con el objetivo cumplido y, por supuesto, las espectaculares vistas de los rascacielos del Upper East Side, 5th Avenue y 59th Street.

Una de las partes más originales de este libro es la correspondiente a su experiencia como ultramaratoniano en una prueba de 100 kilómetros en Japón. Además de sentimientos y sensaciones en los momentos de esfuerzo supremo en la parte final de esa carrera (“lo único que yo veía eran, a lo sumo, los tres metros de terreno que tenía delante. Más allá no había nada. Mi mundo se acababa en esos tres metros”), en ella, se encuentran algunas de las reflexionas más profundamente espirituales que el autor japonés realiza acerca del acto de correr. Por ejemplo, cuando cuenta como “al llegar al kilómetro setenta y cinco, sentí como si hubiera atravesado algo. (…) Era realmente como si mi cuerpo hubiera atravesado una pared de piedra y pasado al otro lado”. Los conocedores de la obra de Murakami encontrarán un paralelismo entre esa sensación y una parte fundamental de la temática de su obra, sus universos paralelos. Y el remate con su sensación de que “al final, prácticamente se habían borrado de mi mente no sólo el sufrimiento físico, sino incluso cosas como quién era yo o qué hacía en esos instantes. (…) El acto de correr se hallaba ya en un ámbito que rozaba casi lo metafísico”, para acabar con su descripción de la melancolía del corredor: “De todas las cosas que comportó para mí la experiencia de la ultramaratón, sin embargo, la más significativa no fue de carácter físico, sino espiritual. Me trajo una suerte de apatía espiritual. De pronto, algo que podría denominarse la tristeza del corredor, el runner’s blue”.

La edición española de Tusquets incluye algunas fotografías del autor en carreras como el Maratón de Boston y algún triatlon, así como imágenes de su primer Maratón en solitario entre la ciudad griega del mismo nombre y Atenas.

También la música, tema habitual en todas las obras de Murakami, tiene su protagonismo en este libro. Algunos críticos, sobre todo japoneses, critican el carácter “pop” de este autor, aficionado, además de a la música clásica (componente esencial de la mayoría de sus libros), al rock americano, al pop europeo y iconos culturales occidentales contemporáneos como Lost o Los Soprano. En este ensayo, entre otras citas musicales, comenta como entre sus cantantes y grupos favoritos a la hora de entrenar se encuentran, por ejemplo, los Rolling Stones. Esta es una de sus canciones preferidas cuando corre:

Otro de los grupos favoritos del escritor japonés para sus rodajes es The Loving Spoonful, a los que expresa una gran admiración:

Pero además de ser un autor “pop”, volcado con la cultura contemporánea, en la obra de Murakami es habitual la cita a compositores clásicos como Bach y Mozart. Un ejemplo reciente, es la estructuración de parte de su última obra “19Q4” a través de esta bella pieza de Janaçek:

Algunos de los mejores capítulos del libro son aquellos en los que describe como sus hábitos de correr y rendimientos se van adaptando al paso del tiempo. Completa algunas excelentes descripciones de como la edad va afectando a las cualidades del runner y como el cuerpo se debe ir adaptando a las mismas. Afirma, refiriéndose a su actual condición, que “los tiempos no me preocupan. A estas alturas, estoy seguro de que, por mucho que me esfuerce, ya no conseguiré correr como antaño, cosa que aceptaré sin reparos. No me resulta agradable, pero es lo que tiene envejecer”. Y como “lo importante no es competir contra el tiempo. Es posible que, en adelante, para mí tenga mucho más sentido saber con cuánta satisfacción correré esos cuarenta y dos kilómetros y hasta que punto disfrutaré”. Por último, reflexiona acerca de como, a pesar del paso del tiempo “voy a seguir corriendo maratones con todo mi empeño, sin desfallecer, hasta que consiga volver a sentir que he corrido satisfactoriamente. Supongo que, mientras mi cuerpo me lo permita, aunque esté viejo y achacoso, y aunque la gente de mi entorno me sugiera cosas como, ¿no cree que sería hora de ir dejándolo?, ya tiene usted una edad, seguiré corriendo. Aunque mis tiempos empeoren más y más, estoy seguro de que pondré en ello el mismo empeño y esfuerzo que hasta ahora e incluso, en ocasiones, más que hasta ahora”. En este sentido también se desarrolla la cita, en la parte final del libro, en la que afirma que “ignoro hasta cuándo podré mantener ese ciclo de tareas y actividades de escas utilidad. Pero, por lo pronto, ya que hasta ahora he venido realizándolas con perseverancia y sin hastiarme, pienso intentar seguir realizándolas mientras pueda”.

Por último, como pequeño homenaje, y demostración del aprecio y consideración de este autor en España, estos vídeos que recogen el reciente discurso de Haruki Murakami en Barcelona al recibir el XXIII Premi Internacional Catalunya:

Gracias, maestro.