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10 notas sobre el Maratón de Nueva York 2016

El número 24 (más de 1000 km en maratones)

Uno: marca

El tiempo final ha sido 03:09:37. De la aplicación oficial del maratón, el detalle de tiempos parciales cada 5 km:

Se encuentra prácticamente en la banda alta de la horquilla previamente estimada (03:06:00 – 03:09:00).

Los principales motivos se deben a factores imprevistos de incidencia negativa adicionales a los ya comentados en dicha estimación (ciática en la fase final del plan, principalmente):

  1. Fuerte viento en el transcurso de la carrera.
  2. Impacto de la alergia, especialmente en la parte final en Central Park.
  3. Relacionada o no con el punto anterior, congestión en la zona superior de nariz y ojos, muy fuerte en la tarde y noche previa al día de la carrera.
  4. Cansancio mayor del previsto debido al viaje (llegada el viernes por la tarde) y al sueño alterado en las dos noches previas (viernes y sábado).

Dadas estas circunstancias, el tiempo final puede considerarse bueno.

La posición en la clasificación de la carrera es la 1589 de un total de 51388 corredores (168 de 4613 en la categoría de edad) y el puesto 64 de entre los 1064 españoles participantes (8 de 169 de la categoría de edad).

El tiempo final es el 15º de entre los 24 maratones que he concluido. Es 6 minutos superior al de este mismo maratón en 2013, debido al ligeramente peor estado de forma y a las molestias ciáticas. Con éste, ya son 18 por debajo de 03:15.00.

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El resumen gráfico de los tiempos de estos 24 maratones (medidos en ritmo en segundos por km medio), junto con las medias de tiempos totales, es el siguiente:

resumen_maratones_grafico

resumen_maratones_24_tabla

Es decir, el tiempo medio de los 24 maratones completados seria de 03:09:26 y el de los 9 últimos, desde 2011 incluido, de 03:00:46.

Dos: sensaciones

En primer lugar, positivas, dado que, tras las molestias y problemas de las semanas previas, la participación no era segura, ni lo fue hasta el último momento; con, incluso, dudas en la noche previa y misma mañana de la carrera.

En la carrera la percepción fue, de nuevo, de extraordinaria dureza, confirmando que éste es el maratón más duro de los 5 distintos (Madrid, Barcelona, Berlín y Londres los otros 4) que he corrido en 24 ocasiones.

La parte final de la 5ª Avenida previa a la entrada en Central Park y el tránsito en el interior de éste y en la parte de la calle 58 que lo rodean han vuelto a ser el momento de mayor sufrimiento, con diferencia, de entre los más de 1000 km recorridos ya en maratones. Esa es la curva final de entrada en el parque:

Sin embargo, la comparativa de tiempos de los últimos km en ese tramo respecto a esta misma carrera en 2013 ha sido algo mejor (en torno a 04’50″/km vs más de 05’/km).

Otro asunto ha sido, también, la percepción de mayor dureza derivada de los puentes; no solo ya la longitud y pendiente de Verrazano y Queensboro, sino también la pendiente corta pero intensa del Willis y la aparición del último corto puente en la zona del Bronx.

Por otra parte, se corrió con una temperatura más elevada (10 – 15 grados) que en ocasiones anteriores como en la edición de 2014 (cerca del 0); muy positivo para músculos y articulaciones.

Por último, buenas sensaciones al volver a correr el sábado siguiente al maratón: 9 km a 4’44″/km.

Tres: logística

Una de las dificultades de esta carrera, en esta ocasión se ha atenuado.

A diferencia de las veces anteriores, con una llegada a la salida en el puente de Verrazano a las 06:30, aproximadamente, esta vez la misma fue a las 08:00, prácticamente el momento de apertura de los corrales, quedando la espera limitada a el tiempo de permanencia en éstos hasta la salida (con más comodidades y resguardo).

Los motivos del retraso:

  1. Cola muy significativa para la salida de los autobuses (3 manzanas), frente a la casi subida inmediata a ellos en las otras ocasiones.
  2. Atasco de tráfico en la llegada a Staten Island, por obras.
  3. Atasco de corredores en la entrada en el fuerte debido a la acumulación por los retrasos previos.

Como aspectos positivos, además de la reducción del tiempo de espera, destacar la experiencia del amanecer en los previos de subida a los buses (con la espectacularidad de la imagen de la salida del sol al fondo de la calle 42, con la panorámica del edificio Chrysler y al otro extremo, Times Square) y en el recorrido (especialmente en la parte del East River con Brooklyn al fondo; espectacular la del puente, con nubes “tipo Madrid” sobre su silueta).

Clave situarse en la ventanilla de la parte izquierda del autobús y al fondo, por cierto.

Otro par de mejoras logísticas:

  1. La salida en la ola naranja es, en mi opinión, más cómoda y espectacular que en la azul.
  2. La vuelta al tradicional “New York, New York” de Sinatra en la salida (en 2014 fue el “Thunder”, de ACDC).

Cuatro: ambiente

Espectacular, como siempre. Destacar tres sensaciones:

  1. Los carteles portados por muchos espectadores, cada vez más numerosos (el mejor, esta vez, el “Last bridge” de la señora mayor en la subida del citado último en el Bronx).
  2. La impresión de sentir, sin ver, a miles de espectadores animando en la 1ª Avenida en la entrada a Manhattan al bajar la rampa del puente Queensboro.
  3. De los cientos de calles recorridos en esos 24 maratones, ninguna tan espectacular como la Avenida Lafayette en Brooklyn en el km 14: animación, canciones (“We will rock you” por vecinos en la esquina con Cumberland), belleza, adrenalina, fuerzas aún intactas.

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Cinco: personal y voluntarios

Esta vez aún más felicitaciones espontáneas de la gente por las calles: decenas en el camino de vuelta desde Central Park al hotel en la 38 y en el día posterior; personas que preguntan la marca, el puesto, chocan puños o, simplemente, felicitan con el tradicional “congrats”.

Y la asistencia de los voluntarios y ayudantes, impresionante: tan solo apartarte a un lateral para dejar la bolsa en el suelo o abrir una botella e inmediatamente alguien de la organización corriendo para preguntar si estás mal o necesitas algo; te colocan el plástico térmico y luego el poncho, con delicadeza; todos en la hilera de salida por Central Park West (cientos) te felicitan; etc.

Solo una crítica: algunos cruces en semáforos del recorrido por parte de gente impaciente.

Seis: preguntas constructivas a algunos (pocos) corredores

  1. ¿Por qué tantos aspavientos y gritos para que los demás sepan lo excitados que están antes de la salida? (correr es también una experiencia íntima).
  2. ¿Por que tantos smartphones, cámaras, palos selfies y similares, antes y durante? (se pierde parte la experiencia inmediata).
  3. ¿Por qué, excepto en el caso de los estadounidenses, tantas banderas nacionales e, incluso, autonómicas en la ropa de correr y complementos? (una carrera así es una experiencia universal y neutral).
  4. ¿Por qué correr cruzándose de lado a lado o pegados a otro? (es que te puedes caer).
  5. ¿Por qué pararse en seco en los avituallamientos e intentar coger siempre el primero de una fila de 30 vasos en manos de voluntarios? (se puede correr bebiendo e, incluso, correr un maratón completo sin necesidad de beber en todos los avituallamientos).
  6. ¿Por qué algunos corren sin camiseta? (aunque haga calor, también aplican las normas del decoro en las carreras).

Siete: Nueva York

Como siempre, maravillosa la ciudad. El hotel NH Jolly Towers de la 38 (muy bien renovado y con un personal bastante agradable).

Los tradicionales restaurantes de un fin de semana de maratón: Eatily, Heartland Brewery, el Vine Bar de Madison con la 41 y los muy útiles Duane Reade de Madison con la 39 y Le Pain Quotidien de Battery Park.

La visita a The Strand, Paragon y el mercado de Union Square. Los paseos por Broadway, el Soho, Noho, Nolita y el Village. Aún algunas calabazas de Halloween.














Pequeños matices en esta visita:

  1. Precios más altos y peor cambio de moneda.
  2. Muchas obras en las calles y de edificios de nueva construcción.
  3. Una cierta banalización comercial: significativa presencia de cadenas internacionales en lugares emblemáticos.

Y, también, las elecciones a la vuelta de la esquina; coberturas varias por la ciudad y simpáticos mensajes en el Soho demócrata (Spring con Greene):



Ocho: libros y otros

O, mejor dicho, el libro leído íntegramente en el vuelo de ida: “Correr y meditar”, de Sakyong Mipham. Absolutamente recomendable y de re-lecturas varias seguras.


En este apartado querría incluir una mención a la triste noticia de la muerte de Leonard Cohen el pasado 7 de noviembre, el día después del maratón. Tras el Brexit, el no en el referéndum sobre la paz en Colombia, la elección de Donald Trump y otros acontecimientos del 2016, sí parece verosímil la teoría de que David Bowie, fallecido en enero, era el pegamento que mantenía unido el universo.

Nueve: felicitaciones

A Paloma Ugarte y María Fernández-Argüelles, por su primera y sufrida participación.

Y al resto de participantes; especialmente, los muchos corredores con hándicap físico o mental que completaron todo o parte del recorrido con la ayuda de guías.

Diez: agradecimientos

Por sus mensajes, comentarios, detalles preocupación, atención, amabilidad y apoyo, a Esther Fernández Rosa, David Gómez, Carmen Bieger, Raquel Fernández, María Wandosell, Pilar Velasco, María Fernández-Argüelles, Emilio Sánchez-Zaballos, Fran Chico, Rubén Vara, Lydia Hernansaiz, Vicente de la Cruz, David Valencia, Paloma Ugarte, Javier Olave, Napo Fernández, Juan Aceitero, Manuel Cristobal, Alberto León, Isma Sánchez-Menéndez, Claudia Tornos, Koké Tejera, Victor Martínez-Monge, Brenda Martín, Óscar Vázquez, Ana Porto, Javi Recena, Marta Chavero, Chema Bautista, José Luis Marín, Eduardo Prádanos, Elena Gil-Pinel, María García Lozano, Verónica Polo, Leandro Pérez, María Gaviña, Luis Rodríguez Lombardero, Mikel Ruiz, José Carlos Moreno, @mjmiralcielo, @esthertsushima, Pedro Torrijos, Concha Gonzalo, Antonio García Domínguez, Pilar Benito, Antonio Barquilla, Patricio Sánchez, Fernando Ojeda, Alfredo Varona, Miguel Ángel Palacios, Alfredo Peña, Javier González Pueyo, Mario Rigote, Alberto Sebastián, Silvia Taboadela, Iliana Villacastín, José Miguel Contreras, Carlos Asín, Mafalda González-Alegre, Miguel Rodríguez, Pedro Gala, David Cabeza, Gema Álvarez, Irene Hernández, Daniel Pérez, David Muñoz, Fernando Pons, Miguel Hernán, Antonio Fernández-Pacheco, Rafael Bravo, Luis Pérez Murillo, José Luis Correyero, Ricardo Fernández, Víctor Manuel García, María Ferreras y algunos que (perdón) pueda estar omitiendo por despiste.

Y, por supuesto, a R., D., A., G. y C. Lo intenté por y para ellos.

Crónica de los 28 Kilómetros en el Maratón de Nueva York 2014

El pasado domingo 2 de noviembre participé por vez segunda en el Maratón de Nueva York, tras la experiencia del 2013. Se trataba del 23º maratón en que tomaba la salida, habiendo completado 21 de los anteriores.

De nuevo, tras el abandono por lesión en el pasado Maratón de Barcelona del mes de marzo, no pude completar la carrera, retirándome en el km 28, aproximadamente. El gráfico con el recorrido completado es el siguiente, junto con los tiempos, altimetría y otros datos correspondientes.

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Parece que se ha convertido en una “tradición” en este blog el acompañar detalladas hojas de ruta de planes de entrenamiento con los desenlaces fallidos, ya que por segunda vez, la descripción detallada de un plan con un objetivo (Barcelona, antes, Nueva York, ahora) acaba no cumplimentando el mismo.

A pesar de ello, he intentado extraer conclusiones para que los seguidores que amablemente han seguido el plan puedan emplearle como referencia. También se obtienen correlaciones entre los entrenamientos y los resultados finales gracias a la experiencia positiva de hace unas semanas en el Maratón de Berlín.

Abandono en el Maratón de Nueva York

En esta ocasión, el principal motivo fueron las intensas molestias estomacales que experimenté durante la carrera.

Tras una semana previa en que sufrí este (habitual en mí) problema, los previos de la carrera (tres horas y media de espera en Fort Wadsworth, a la intemperie, junto con un desordenado desayuno en ese lugar) y el intenso frío (sensación térmica de unos 3 – 5 grados bajo cero y vientos de unos 50 km hora) acrecentaron las dolencias.

Las molestias comenzaron a manifestarse a partir del km 12, se hicieron muy patentes hacia los km 18 a 20 (en que tuve que detenerme en una ocasión) y fueron muy significativos a partir del km 22. De tal forma que, tras unos intentos de “entrada en carrera” desde ese punto, en el km 27,8 (1st Avenue con 81st Street) y tras 01:58:21 de carrera, decidí abandonar dadas las muy malas sensaciones: ausencia de fuerza en las piernas, dolor intenso de estómago, malestar general y preocupación por los indicios: sensación de frío en todo el cuerpo, ausencia casi completa de sudor (durante toda la carrera) y evidentes problemas de falta de hidratación, debido a la imposibilidad de ingerir líquido.

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Aunque el principio de Murakami dice que que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional” y que la veteranía de haber participado en tantos maratones, en principio, “des-mitifica” este tipo de acontecimientos, supuso una frustración evidente, dada la ilusión en la preparación de la carrera y el escenario.

Un pequeño (y “tramposo”) consuelo es la experiencia de abandonar en una localización con tanto “glamour” y hacer una vuelta al hotel (en la calle 38) a través de unas aceras con tanto estilo como las de 3rd Avenue por el Upper East Side. Al fin y al cabo, tal como comenté en la entrevista que me hizo Luis Blanco en el informativo del mediodía de Radio Capital el miércoles anterior a la carrera, sea cual sea el resultado, me siento un privilegiado por poder correr y, por supuesto, acudir a este tipo d experiencias.

En este post resumo los principales datos de la carrera, para concluir la serie de narración de los entrenamientos y permitir la deducción de algunas conclusiones (que, a pesar de todo, son relevantes). También incluyo, dado el desenlace, una descripción de sensaciones, sentimientos, pensamientos y experiencias colaterales a la prueba.

Datos de la Carrera y Comparación con el Plan y el Maratón de 2013

No obstante el abandono, hay algunas conclusiones interesantes del análisis de tiempos de paso, que aparece en la siguiente fotografía.

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Las previsiones del plan de entrenamiento indicaban un escenario similar al del año pasado (03:03:00) con un intervalo estimado de 03:01:30 a 03:04:00. A pesar de las molestias, el desempeño hasta el km 25 era prácticamente el esperado, matizado por el tiempo desperdiciado en la “parada técnica” realizada entre los km 19 y 20 (de 1 minuto y 20 segundos, aproximadamente).

Los datos de paso, y su comparación con los 2013 (entre paréntesis), fueron los siguientes:

  1. Km 05: 00:20:37 (20:39). +2″.
  2. Km 10: 00:41:03 (41:26). -23″.
  3. Km 15: 01:01:47 (01:02:11). -24″.
  4. Km 20: 01:23:01 (01:24:26). +85″.
  5. Km 25: 01:46:13 (01:44:30). +103″.

La secuencia indica:

  1. Una ligera mejora respecto a 2013 hasta la aparición de las molestias importantes. Los -24″ en el km 15 se extrapolarían a una mejora de algo más de 1 minuto al final, para un entorno de 03:02:00, en línea con la estimación previa.
  2. Un empeoramiento de 109″ segundos entre ese km 15 y el km 20 que equivalente, casi exactamente, al tiempo de la parada (104″, para ser concretos, según las métricas del Garmin). O sea que, hasta ahí, y a pesar de las malas sensaciones, un desempeño razonable.
  3. Un deterioro más intenso de los ritmos a partir del km 20, tal como he indicado, que ya en esos 5 km hasta el km 25 demuestran una pérdida de entre 3 y 4 segundos por km respecto al año pasado.

En efecto, tal como indica el punto 1, el inicio hasta el km 15 fue, incluso, algo mejor que la secuencia de tiempos en el maratón de 2013, lo cual parece indicar que el fondo de piernas y estado de forma general no era malo. Además, comentar que este tramo se penalizó con unos 15 – 20 segundos que paré a atarme una zapatilla (algo que tampoco me suele suceder) y que durante unos metros corrí charlando con el Youtuber local Casey Neistat, muy conocido por el público en esta zona de Brooklyn. Adjunto, como curiosidad, un vídeo en el que se aprecian parte de las condiciones climatológicas del día.

A pesar de lo anterior, como se aprecia en los puntos 2 y 3, el ritmo fue empeorando. Sobre todo, el impacto del punto 3 anterior es mucho más significativo si vemos los datos de los siguientes km. En particular, el promedio por km entre el 25 y el punto del abandono (km 27,8) es de 04:23 minutos por km, en una zona relativamente favorable, con un pequeño tramo de viento a favor y muy animada por el público, en la que en la carrera de 2013 el promedio fue de 04:09 minutos por km. O sea, un ritmo peor en el 14 segundos por km que, dada la regularidad en mis ritmos habituales, era ya una manifestación muy clara de los problemas físicos.

Comparando con el desempeño en la segunda parte de la carrera en 2013 (ritmo de 04:31 en la segunda dura media maratón), una extrapolación en el caso de haber mantenido ese desfase hasta el final de la carrera hubiera implicado una marca entre 03:08:00 y 03:09:00, alrededor de 5 ó 6 minutos por encima de la previsión (entre 3 y 4 si se descuenta el tiempo de la parada). Un desfase razonable habida cuenta de las extremas condiciones climatológicas.

Pero, no fue siquiera posible dicha continuación. La falta de fuerzas a partir del final del puente de Queensborough e inicios de 1st Avenue era muy significativa, así como las muy malas sensaciones físicas. Una “pájara” en todo su esplendor que, llegando al km 28 y manifestándose en un estado de sufrimiento e incapacidad de avanzar, me hizo abandonar.

Como referencias, tal como indiqué anteriormente, prácticamente no sudé durante la carrera (el frío más las dificultades de hidratación debido a los problemas estomacales). Asimismo, fui incapaz, debido a la ausencia de fuerzas, de, al menos, trotar de vuelta al hotel por la 3rd Avenue esas más de 40 calles de diferencia entre el punto de abandono y mi hotel.

Contexto

A diferencia del entorno propicio experimentado 5 semanas antes en Berlín, en este caso las condiciones eran malas:

  1. Temperaturas nominales escasamente por encima de los 0 grados, con sensaciones térmicas de entre 3 y 6 grados inferiores debido al viento.
  2. Vientos de, aproximadamente, 50 km por hora. De dirección Norte – Noroeste, además. O sea, en contra o laterales durante casi toda la primera parte de la carrera por Brooklyn, Queens y primeras calles de Manhattan.
  3. Espera de 3 horas y media en las instalaciones a la intemperie de Fort Wadsworth, con césped, además, húmedo debido a las lluvias del día anterior. La mayoría de los participantes tiritábamos, a pesar de las ropas de abrigo (en mi caso: dos camisetas de manga corta, tres camisetas de manga larga y un forro polar superpuestos, junto con mallas largas por encima del pantalón corto).

La sensación común que comentábamos entre nosotros, los participantes, fue la de “no haber pasado tanto frío en la vida”. Probablemente no sea el caso tan exagerado, pero, con toda certeza, se trata de la carrera, de entre las 104 en que participado (102 terminadas), en que la sensación climatológica era peor.

Durante los 28 km de carrera no llegué a rodar redondo en ningún momento. En el calentamiento y en los primeros tramos las piernas y pies estaban completamente entumecidos. Me fue prácticamente imposible calentar, debido a esas sensaciones, en los minutos previos en el cajón de salida (durante más de una hora en este espacio). A diferencia de la práctica del año anterior, no me despojé de la última ropa de abrigo (forro polar y mallas) hasta un par de minutos antes de la salida, ya en las inmediaciones del puente y de las tribunas de autoridades.

La presencia de los vientos merece espacio aparte. De todas las condiciones climatológicas es, con diferencia, la peor con la que convivo, a diferencia, por ejemplo, de las buenas sensaciones de una carrera bajo la lluvia, débil, media o, incluso, intensa. Hubo tramos (Queens) en que el viento de contra impedía, prácticamente, avanzar. Peor eran las experiencias en puntos desguarnecidos y con vientos laterales (Puente de Verrazano), en que las ráfagas nos desplazaban hacia la derecha, provocaban colisiones entre corredores y, en ocasiones, producía tropezones al desplazar la zancada de la pierna izquierda hasta hacerla chocar con la derecha. A pesar de mis experiencias de entrenamientos en Cádiz con viento de Levante en La Barrosa, no había sufrido estas situaciones anteriormente.

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Otras Sensaciones Personales

Además de los aspectos relacionados con las condiciones físicas y contexto de la carrera, a continuación relaciono algunas sensaciones adicionales de diversa índole; en una especie de relación cronológica según el devenir de los acontecimientos.

En primer lugar, mi impresión acerca del ligero empobrecimiento de algunos temas relacionados con la logística y entorno este maravilloso maratón. Se trata de pequeños detalles que, probablemente, están moldeados por el peor ambiente climatológico de este año y las malas impresiones generales en mi participación. Entre ellos:

  1. Un cierto caos en la recogida de dorsales en el Jacob Javits Convention Center, así como la ausencia de algunos fabricantes y marcas que sí estaban presentes en 2013 (por ejemplo, Mizuno, seguramente incompatible con Asics, uno de los principales sponsors de la carrera).
  2. La reducción de señalizaciones antes y durante la carrera y de ciertos complementos logísticos, debido a los fuertes vientos, que, entre otras cosas, afectaron a la colocación de los toldos en la zona de salida de Fort Wadsworth, complicando aún más las condiciones de espera.
  3. La presencia de menor numero de espectadores en la parte del recorrido completada, especialmente en las largas avenidas de Brooklyn. También me parecieron llamativos los cruces de numerosos espectadores, especialmente entre los km 15 y 18, en contraste con la edición anterior en que esta situación no recuerdo que se produjera.
  4. La sustitución tras el disparo de salida en Staten Island del tradicional “New York, New York”, de Frank Sinatra, por el “Safe in New York City”, de AC/DC (buen tema, pero no tan tradicional); asimismo, una sustancial disminución de las bandas musicales de animación en el recorrido en, al menos, la parte completada.

Tampoco en los días previos, y asimismo, a diferencia del año pasado, la iluminación del Empire State Building se decoró con los colores del Maratón (quizá debido al cambio de patrocinador principal). En todo caso, los previos de homenaje a la noche de Halloween sí fueron espectaculares.

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No obstante lo anterior, sigo considerando que este maratón se encuentra, por muchas de sus características organizativas, animación popular y logística general, en un escalón superior al de sus comparables.

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Otra de las sensaciones llamativas, en este caso positiva, fue el trato de los ciudadanos. Si bien en la edición de 2013 ya aprecié como los habitantes de Nueva York y los turistas se vuelcan con la carrera y muestran permanentemente su respeto a los corredores, en este caso también experimenté, desde la situación de la retirada, la atención y amabilidad de muchos de ellos. En el tramo de las 40 y tantas calles de vuelta desde el punto de abandono hasta el hotel fueron alrededor de una docena las personas que me detuvieron para preguntarme, animarme y, a pesar de la decepción, felicitarme. Es un hecho muy diferente a lo habitual en nuestro país, por ejemplo.

Cronológicamente, el siguiente punto de emociones se produjo, lógicamente, en la gran cantidad de mensajes de familia y amigos, tanto presentes en Nueva York como, en su mayoría, desde España, que me animaron tras la retirada. A través de las llamadas telefónicas desde casa, los divertidos mensajes de Whatsapp de mi hija Almudena, y los del grupo del Maratón de Boston y otros amigos y compañeros, así como numerosos mensajes y menciones desde Twitter de amigos y conocidos, física o virtualmente. Traté de responder a todos, que fueron de mucho ánimo y generosidad, al estar pendientes de esta carrera a través de la aplicación de tiempos o de las noticias.

Por su parte, comentar que la secuencia de sensaciones tras el abandono fue, al revés de lo que esperaba, de mejor a peor. En el momento de la retirada, al no tener dudas sobre su conveniencia y dadas las molestias, no tuve una noción clara de decepción. Ni tras la llegada al hotel y las horas siguientes, con los mensajes y llamadas de ánimo antes indicadas. Tampoco fueron malas el día siguiente, con una forma física buena (no me había desgastado muscularmente) y una magnífica mañana en Manhattan (15 grados y sol, que se echaron de menos, desgraciadamente, el día anterior) que permitió, antes de la vuelta, un breve pero entretenido paseo por esta magnífica ciudad. Sin embargo, la vuelta a primera hora de la tarde desde el JFK, con multitud de corredores con los que había coincidido y compartido experiencia, con sus objetivos cumplidos; y, especialmente, los dos días siguientes en Madrid (además, con persistencia de las molestias estomacales) fueron “de bajón”.

Por último, una reflexión merece el hecho de que, de forma opuesta al caso del Maratón de Berlín de septiembre, en el que la semana de la carrera comenzó, a nivel personal y profesional francamente mal para ir mejorando significativamente a lo largo de la misma hasta el viernes, en este caso sucedió justo lo contrario. No tengo claro si esto influyó o no, y, en su caso, en qué medida.

Otras Experiencias

Relato a continuación otras experiencias anecdóticas del viaje que poco tienen que ver con la carrera.

Aunque el escaso tiempo en la ciudad y estas sensaciones descritas dejaron escaso espacio para disfrutar de Nueva York, del conjunto de buenas recomendaciones turísticas que figuran en algunos otros post sobre este maratón o sobre zonas para correr en este lugar, en esta visita selecciono:

  1. Las comidas y cenas en algunos de los “clásicos” de la ciudad, como el encantador y elegante “Baltazhar”, del SoHo, el moderno restaurante del Hotel Mondrian y el tradicional restaurante de Pershing Square frente a la salida de Central Station.
  2. Las (escasas) oportunidades de echar un vistazo por alguna de los tradicionales comercios imprescindibles de esta ciudad, como la gran tienda de deportes Paragon, de Union Square, o las grandes librerías Strand de Broadway y Barnes and Noble de la Quinta.
  3. La ruta post – maratón del lunes por la mañana que dibujo a continuación por si es de interés para disfrutar de una visita rápida a algunos de los lugares, barrios y comercios más atractivos de Manhattan.

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Es un paseo de unos 12 km que permite deambular por las calles de Midtown Manhattan, Flatiron District, University, Village, TriBeCa, SoHo, Little Italy, NoLIta y Financial District. Recomendable para una visita rápida a los barrios más interesantes de la ciudad y algunos de los comercios, restaurantes y librerías que se comentan anteriormente.

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Como curiosidad, en el trayecto hacia el JFK para tomar el vuelo de vuelta, dado el gran atasco en las autopistas habituales de acceso, el conductor del coche que contraté en el hotel realizó un muy hábil (aunque largo) rodeo que nos llevó por una gran parte del barrio de Queens, llegando, prácticamente, hasta Rockaway Beach. Aprender rutas por las ciudades es otra de mis habilidades, y, en este caso, completado con un pequeño homenaje a los Ramones.

Otra anécdota fue la coincidencia en el vuelo de vuelta, en el embarque y en la zona de asientos de la aeronave, con uno de los mejores músicos y compositores de este país, Javier Ruibal, que regresaba de ofrecer un concierto en la ciudad.

La letra de esta canción hace merecer la pena escucharla unas cuántas veces.

En el vuelo de ida leí “de un tirón” la nueva novela de Sergio del Molino, “Lo que a Nadie le Importa”.

Siendo consciente de que ha recogido críticas diversas (tanto positivas como negativas) y que, probablemente, sea una novela que quizá no “aguante” demasiado bien una segunda lectura, mi opinión sobre la misma es excelente. Muy bien escrita, con un estilo elegante, una narración absorbente, llena de emotividad y, a ratos, humor inteligente. Pero, sobre todo, con una historia y un maravilloso personaje central (José Molina, estoico y perdedor) que enganchan y con los que, tengo que reconocer, una cierta empatía, a pesar de la diferencia de perfil y época. De esta lectura (no sé si de una siguiente), la califico como casi obra maestra y, por supuesto, de recomendación absoluta.

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Tras esta, en el vuelo de vuelta inicié la lectura (ahora por la mitad) de “Los Muertos”, la primera novela de la trilogía de Fernando Carrión que tan buenas críticas está recibiendo.

Vuelta a los Entrenamientos y Siguientes Planes

La saturación de entrenamientos y el cansancio acumulado tras la participación en Berlín, me ha hecho descansar prácticamente toda la semana posterior a esta participación fallida en Nueva York.

El descanso ha surtido efecto, dado que la reincorporación el sábado con 14 km a un ritmo cómodo muy razonable (04:39) y las series del domingo a un ritmo incluso mejor que en los previos del Maratón de Berlín (6×1000 a 03:46 medios, con 4×1000 de calentamiento y recuperación a 04:13 medios); son una buena señal.

Descarto la participación en algún próximo maratón como “desquite”. A pesar de tener la oportunidad de participar en Valencia gracias a la amabilidad de los compañeros y amigos del Grupo de Boston, o, incluso, la perspectiva de acudir a la preciosa ciudad de San Sebastián, obligaciones familiares y, ciertamente, ese cansancio acumulado, me indican parar y descansar de maratones por un tiempo.

Tampoco tengo previstas participaciones en las “clásicas” de esta época en Madrid (Trofeo Jose Cano de Canillejas, Akiles de la Casa de Campo, Cross de Invierno de los Poetas de la Dehesa de la Villa, etc.) e, incluso, estoy dudando correr la San Silvestre Internacional del 31 de diciembre (por cierto, cuyas inscripciones se abren el próximo martes 11 a  las 11 horas). Tan solo intervendré a la Carrera Ponle Freno a finales de este mes.

En estas semanas, intentaré acudir al programa “A tu Ritmo” para hablar, tal como me han propuesto, del post de este blog acerca de las estadísticas de evolución de participantes en maratones, que tanta acogida ha tenido en estos días (por ejemplo, también a través de la mención de Luis Arribas, a quién se lo agradezco, en su artículo portada de elmundo.es precisamente el día anterior al Maratón de Nueva York).

Para terminar, un vídeo con una de las mejores canciones del rock español, que no dejo de escuchar estos días; aunque no tiene que ver con esta carrera, pero sí con otra de las clásicas que se celebrará el próximo domingo: la Carreira Popular Pedestre do San Martiño, en Ourense, tierra de “Los Suaves”, uno de los mejores (o el mejor) grupo de rock de este país.

Microposts (2). Ordenar las Ideas #EarlyRun

Segundo de esta serie.

Probad a correr unos pocos o muchos minutos a primera hora de la mañana, incluso antes del amanecer, ya sea con frío o con calor. La clave es no pensar en nada; olvidar piernas, pulmones, calles, tráfico, oscuridad, sensaciones, preocupaciones. Y buscar un bosque, un parque o una playa, saludar a los otros corredores y a la gente que pasea, fijarse en los árboles, pájaros, tierra, barro, charcos, (si hay suerte) lluvia y recoger alguna flor. Algunas de las mejores soluciones a los problemas aparecen de repente, sin cabilar, corriendo por la mañana. Es normal que el efecto se diluya a medida que avanza el día; por eso, no es malo volver a salir a correr otra vez al mediodía o por la tarde, si hay posibilidad y el cuerpo aguanta. El lunes es el mejor día para hacerlo; y si el martes a las nueve de la mañana ya se han recorrido más de treinta kilómetros, eso significa que la semana comienza bien. “De Qué Hablo Cuando Hablo de Correr“, Haruki Murakami (Tusquets Editores).

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Resumen del Blog en 2013

Un resumen de lo comentado en La República del Running en 2013. Sensaciones, lugares, libros y discos, unos cuantos datos y algunos otros asuntos.

Las opiniones están relacionadas por orden de relevancia en cada apartado. Tres en la mayoría de ellos. En cada tema, un enlace con el post correspondiente de este blog en el que se explica con mayor detalle. En cada grupo se incluyen fotografías originales representativas.

Sensaciones en Carreras

Las mejores:

  1. En general, el recorrido por Brooklyn en el Maratón de Nueva York y, en particular, el paso por Lafayette Avenue poco antes de alcanzar la milla diez. La animación del público y el atractivo barrio de casas bajas tras el giro en Boerum Hill hicieron olvidar dolores, frío y los cerca de treinta kilómetros pendientes hasta la meta.
  2. La subida por el barrio de Sants en los primeros kilómetros del Maratón de Barcelona. Después de unas semanas previas al maratón sin casi entrenar por gripe y sinusitis, los primeros pasos, con comodidad, a ritmos ligeramente por encima de los cuatro minutos el kilómetro en subida, constituyeron un buen presagio.
  3. Los seis kilómetros por la Casa de Campo en el Maratón de Madrid. A un ritmo alto y manteniendo fuerzas en la salida en cuesta hacia el Paseo de la Ermita del Santo fueron un indicio de la marca por debajo de las tres horas, por vez primera en Madrid.

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Las peores:

  1. Los cinco últimos kilómetros en el Maratón de Nueva York, por la Quinta Avenida y Central Park. A pesar del entorno y la animación, fueron, sin fuerzas en las piernas, los más difíciles que recuerdo. Ello por la combinación de las dificultades del recorrido y las condiciones físicas en la segunda parte de la carrera.
  2. Los previos de la carrera y primeros siete kilómetros del Maratón de Madrid, como consecuencia del frío, viento en contra y malas sensaciones físicas.
  3. Los dos kilómetros por la Avenida del Paralelo hacia el kilómetro cuarenta del Maratón de Barcelona, en los que apareció el déficit de entrenamiento del último mes.

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Entrenamientos y Lugares donde Correr

Los mejores:

  1. Por razones sentimentales, el precioso recorrido por el circuito del Río Miño el domingo siguiente a la celebración en Ourense del ochenta aniversario del abuelo Paco. Correr por el río será un homenaje siempre que viaje allí.
  2. Los rodajes por La Barrosa en los amaneceres del mes de agosto, tras la imposibilidad de correr allí el año anterior.
  3. Las buenas sensaciones en el nuevo sistema de series seguido este año (seis repeticiones de mil) en el circuito de la Dehesa de la Villa de Madrid.

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Los peores:

  1. El rodaje vespertino de siete kilómetros por París en Junio. Incómodo por el tráfico, la humedad del día y las malas sensaciones físicas.
  2. El muro de Sinesio Delgado en la vuelta de los largos rodajes de veinte kilómetros por la ruta GR124 entre Puerta de Hierro y la Casa de Campo en las preparaciones de los tres maratones del año.
  3. Algunos de los rodajes por el interior de Sancti Petri previos a la llegada al Parque Periurbano de La Barrosa, en los días de marea alta. Superficie dura, entorno aburrido y nostalgia de la playa a unos metros.

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Otros Momentos relacionados con el Running

Los mejores:

  1. Las llamadas y mensajes de familiares y amigos en las horas posteriores al final del Maratón de Nueva York el pasado tres de noviembre).
  2. Los buenos momentos de carrera vividos este año con algunos amigos, como en los primeros kilómetros del Maratón de Madrid, en la entrada de El Retiro a pocos metros de terminar el mismo en menos de tres horas y los días y momentos previos del Maratón de Nueva York, entre otros.
  3. El debut en el running de muchos amigos y compañeros, a los que animo, aconsejo, facilito planes, regalo camisetas, etc.. Y, sobre todo, las buenas sensaciones y “enganche” de todos ellos.

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Los peores:

  1. Los atentados de Boston en el Maratón de este año. Aún no habiendo participado en esa carrera ni conocer esa ciudad, los días siguientes muchos corredores compartíamos un sentimiento “corporativo” de especial desolación. Fue un ataque a todos los runners.
  2. La muy deficiente organización del Maratón de Madrid. No está a la altura de la ciudad ni de los corredores que somos de aquí. La decadencia lleva arrastrándose varios años.
  3. Los malos momentos experimentados por lesiones y enfermedades, principalmente la gripe de dos semanas en cama a cuatro semanas del Maratón de Barcelona y la reaparición de las molestias de la hernia discal a cinco del Maratón de Nueva York. Y la imposibilidad, por lesiones, compromisos y diversos motivos, de participar en algunas de las entrañables carreras a las que suelo acudir todos los años. En especial, la Carrera de la Ciencia del CSIC, el Trofeo San Lorenzo de Lavapiés, el Cross de Invierno de los Poetas de la Dehesa de la Villa y la Carreira Pedreste de San Martiño de Ourense. Demasiadas ausencias este año.

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Música y Libros

En este apartado, por respeto a los creadores, solo una mención a los (para mi gusto) mejores discos y libros de los que he disfrutado este año.

Música

  1. “Atlántico”, de Xoel López. En especial, las canciones “Buenos Aires” y el magnífico videoclip (corriendo Xoel) de “Tierra”.
  2. “Delantera Mítica”, de Quique González. Principalmente, “Tenía que Decírtelo” y la versión de Dylan “Es tu Amor en Vano”.
  3. “Val Miñor – Madrid”, de Iván Ferreiro. Las dos mejores canciones, “El Dormilón” y “Como Conocí a Vuestra Madre”.

Libros

Han sido tantos que en este apartado incluyo en vez de tres, los diez mejores (para mi gusto), ordenados por preferencia. Ocho de ellos editados en España en el año 2013 o finales del 2012, y dos repescados de ediciones de años anteriores.

  1. “Intemperie”, de Jesús Carrasco.
  2. “Los Enamoramientos”, de Javier Marías (repescado del año anterior).
  3. “Stoner”, de John Williams.
  4. “14”, de Jean Echenoz.
  5. “La Transmigración de los Cuerpos”, de Yuri Herrera.
  6. “Los Pájaros Amarillos”, de Kevin Powers.
  7. “Dinero”, de Martín Amis (re-descubierto por recomendación en redes sociales).
  8. “Los Años de Peregrinación del Chico sin Color”, de Haruki Murakami.
  9. “La Casa de Hojas”, de Mark Z. Danielewski.
  10. “La Misma Ciudad”, de Luisgé Martín.

Otros Datos

Otros asuntos menores, a modo de resumen.

  1. A falta de la San Silvestre Vallecana, he participado en siete carreras populares en el año (Maratones de Barcelona, Madrid y Nueva York; Medias Maratones de Fuencarral El Pardo y Villa de Madrid; y diez-miles de Carrera de Tetuán y Ponle Freno). Un total de 189 kilómetros de carreras populares a un ritmo medio de 4’09” el kilómetro. En un puesto medio, aproximadamente, del 340 de 14.800 participantes (sesgados ambos al alza por las cifras del Maratón de Nueva York).
  2. En cuanto a los entrenamientos del año, estimo, aproximadamente, haber realizado más de 3.600 kilómetros, la inmensa mayoría de ellos en el maravilloso circuito de la Dehesa de la Villa.
  3. Hasta la presente, han sido dieciocho entradas en La República del Running en el año 2013, que cierra el mismo con cerca de cuarenta mil visitas acumuladas en el año (unas 3.300 promedio mensual) y unos 2.150 usuarios promedio mensuales. Tras la página de inicio, el post más visto en el año sigue siendo el de julio de 2011 acerca del “Circuito de Running de la Dehesa de la Villa“. De las entradas del año 2013, la más visitada ha sido, debido a los enlaces desde otras varias páginas, la “Recopilación de Rutas para Correr. Agosto 2014“.

Maratón de Nueva York 2013

El pasado domingo tres de Noviembre se celebró una nueva edición del Maratón de Nueva York, tras la cancelación de la de 2012. Tomaron la salida 50.740 corredores y terminaron la carrera 50.304 (un 99%).

El resumen de mis sensaciones como participante se encuentra en el tuit que escribí a primera hora de la tarde, tras la carrera: “Con el primer #INGNYCM, ya son veinte. Pero este es EL Maratón. Espectacular”.

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Tras correr varios maratones en Madrid, Barcelona, Londres y Berlín, mi impresión es que el de Nueva York es especial, y su calidad y atractivo muy superiores. Objetivamente es mejor en muchos aspectos (ambiente y organización, principalmente), y también complicado en otros (recorrido y logística). Pero, en su conjunto, implica una experiencia superior a la de cualquier otra carrera de las noventa y siete en que he participado.

La ciudad se vuelca con su Maratón y ofrece espectaculares sensaciones e imágenes antes, durante y después de la carrera. Hasta el Empire State homenajea al Maratón la noche anterior, con sus colores.

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En este post describiré las principales características del recorrido, el ambiente, la organización y logística de la carrera y otros aspectos relacionados con este Maratón en su edición de 2013. Se incluyen unas cuántas fotografías que, salvo mención en contrario, son producto de elaboración propia.

Recorrido

El perfil de la carrera es complicado en comparación con, por ejemplo, los maratones de Berlín y Londres. Entre los que puedo comparar es también más difícil que el de Barcelona y se encuentra cerca de la dureza del Maratón de Madrid.

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Comienza con casi cuatro kilómetros en el Puente de Verrazano, en Staten Island (la zona más afectada en 2012 por el huracán Sandy), de los que la primera mitad es una subida bastante pronunciada. Con la emoción de los largos momentos previos, el fondo físico de los muchos kilómetros entrenados y el ambiente alrededor (corredores, panorámica del skyline de Nueva York a la izquierda, helicópteros, barcos, etc.) se tiende a correr rápido. No estando acostumbrados a este tipo de puentes, de gran longitud y pendientes, creo que se puede no valorar adecuadamente su dureza. Estimo que del recorrido total, casi un veinte por ciento transcurre por puentes y similares.

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Fotografía de @NYonAir

Hasta casi la mitad del Maratón, la carrera discurre por el barrio de Brooklyn. Se caracteriza por sus largas rectas (sobre todo, Bay Ridge Avenue), con ligeras pendientes de subida y bajada y bonitas perspectivas. Un tramo más empinado se encuentra a partir del kilómetro doce, transcurriendo por la animada Lafayette Avenue.

Fotografía de http://www.nyrr.org

En esta parte del recorrido prácticamente no hay giros, siendo el más relevante el que lleva de la citada Lafayette a la larguísima Bedford Avenue.

Fotografía de http://www.nyrr.org

La milla trece se encuentra casi en la frontera entre este barrio y el de Queens, por el que discurre una pequeña parte de la carrera.

Es una parte del recorrido sin demasiadas cuestas hasta la llegada, aproximadamente en el kilómetro veinticuatro, del puente de Queensboro sobre el East River, que marca el paso desde este barrio a Manhattan. Es uno de los puntos de más dureza de la carrera, dado que nos volvemos a encontrar con un largo puente y, de nuevo, una considerable pendiente, tanto de entrada desde Queens, como de salida, en una cuesta abajo importante, hasta enlazar con First Avenue, ya en Manhattan. Este es el puente de una de las escenas más conocidas de la película “Manhattan”, de Woody Allen.

El siguiente tramo, por dicha Primera Avenida, es una larga recta que atraviesa todo el barrio de Manhattan hasta el Bronx. Combina fragmentos llanos con subidas tendidas y alguna ligera bajada, que sirve de recuperación. Es una parte de la carrera que se hace dura, dada la acumulación de kilómetros en las piernas. Se compensa por el fenomenal ambiente en las calles, que, como en otros tramos, anima a intentar correr a ritmos rápidos.

La parte final de la avenida, y enlace con el quinto barrio, el Bronx, es un corto pero muy empinado puente (Willis Bridge). El recorrido por el Bronx es reducido, se callejea un poco y no incorpora subidas y bajadas importantes.

Fotografía de http://www.nyrr.org

Por último, en la vuelta a Manhattan por Fifth Avenue aparecen unas inesperadas cuestas de “última hora”. Especialmente una larga recta de más de un kilómetro previa a la entrada a Central Park. A su vez, el final en el parque, junto con el tramo por 59th Street previo a los últimos quinientos metros, es una sucesión de subidas y bajadas que confieren al recorrido un grado adicional de dificultad.

Fotografía de http://www.nyrr.org

La referencia de mis tiempos de paso de cada parte es de poco más de 1.27 en la primera media y casi 1.36 en la segunda, con unos cinco últimos kilómetros en ritmos de casi cinco minutos el kilómetro, muy por encima de la media de cuatro minutos y veinte segundos cada kilómetro del total del Maratón. Es un ritmo no habitual. Al no estar seguro de poder terminar la carrera debido a la lesión, corrí más rápido de lo razonable la primera parte, para disfrutar ante un posible abandono (el punto seleccionado para ello, afortunadamente no utilizado, era la entrada a Manhattan por First Avenue en, aproximadamente, el kilómetro veintiséis).

Para un mejor balance, es conveniente reservar fuerzas en la primera mitad. En el entorno de la marca en tres horas, pienso que lo razonable es atravesar la media, como mucho, entre 1.28 y 1.29 para reservar fuerzas e intentar una segunda media entre 1.31 y 1.32. Los tramos en que creo que corrí más rápido de lo aconsejable fueron el puente de Verrazano, Lafayette Avenue, la primera parte del puente de Queensboro y el tramo intermedio de First Avenue.

Como resumen de los puntos fuertes del recorrido, los siguientes:

  1. Anchas avenidas.
  2. Escasas curvas (la más pronunciada, la de entrada desde Queensboro Bridge a First Avenue).
  3. Buen porcentaje de tramos llanos largos (Queens, Bronx, parte de First Avenue, etc.).
  4. Gran visibilidad de perspectivas de kilómetros de carrera (Bay Ridge Avenue, First Avenue, etc.).
  5. Pavimento en, relativamente, buen estado, aunque con las lógicas inclinaciones en los lados de las aceras. Unos días después del Maratón coincidí con el gran atleta Chema Martínez, que, en la agradable conversación que mantuvimos, me comentó sus percepciones acerca de la diferencia de tacto de pisada del asfalto de Nueva York en comparación con el de otras ciudades.
  6. Presencia de numerosa animación de público en las zonas más duras (con excepción de los puentes).

Y la relación de sus principales dificultades:

  1. Largos puentes con pronunciadas pendientes (Verrazano y Queensboro, principalmente).
  2. Duras cuestas en tramos clave de la carrera: entrada en Queens (media maratón), entrada en el Bronx (cerca del kilómetro treinta) y, sobre todo, en el tramo final de Fifth Avenue antes de la entrada en Central Park, interior de este y fragmento previo al final por 59th Street.
  3. Alguna bajada muy pronunciada, con impacto muscular (salida del puente de Queensboro y algún tramo en Central Park).
  4. Los (inevitables) charcos de agua y bebidas isotónicas en los avituallamientos.

Ambiente

Es el principal activo de este maratón. Extraordinario e impactante; a veces, emotivo. Prácticamente todo el recorrido está repleto de gente animando en las aceras. En algunos tramos de Brooklyn y, sobre todo, en First Avenue y Central Park en Manhattan, pude contar cuatro y cinco filas de público animando en un mismo espacio tras las vallas. Sin comparación con otros maratones.

Las zonas en las que percibí una mayor animación de público fueron, por este orden, las siguientes:

  1. Entrada en Manhattan desde Queensboro Bridge y primeros tramos de First Avenue. En esta zona, desde la rampa de salida del puente ya se combina el ruido de las zapatillas de los corredores, amplificadas por la acústica de la construcción (se corre por el carril inferior), junto con el de la muchedumbre que ya está animando en Manhattan.
  2. Lafayette Avenue, en Brooklyn. Precioso barrio, con muchos de sus residentes animando. Allí se encontraba, en manos de una joven, la mejor pancarta del recorrido: “Pain is Temporary, Pride is Forever”. Y fue curioso el contraste con la entrada en Bedford Avenue y el recorrido por el barrio judío de Brooklyn.
  3. Central Park y último tramo de Fifth Avenue. Por la dureza de la carrera, no se llega a disfrutar pero, sin duda, es un importante apoyo final.
  4. Bay Ridge Avenue y algunos otros tramos de Brooklyn. Es el barrio en que más kilómetros se corre y, en general, la presencia de público es abrumadora.

Por su parte, las zonas con menor afluencia relativa de público fueron la mayor parte de los barrios de Queens y el Bronx. Asimismo, es llamativa la obligada ausencia de público en los puentes, dada la afluencia en el resto del recorrido.

Numerosas pancartas durante el recorrido. Además de la ya citada, algunas otras originales:

(Fuente: http://www.buzzfeed.com/mrloganrhoades/the-35-best-signs-from-the-nyc-marathon?s=mobile)

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Junto con la animación del público, la de las bandas de música. Por una parte, las oficiales, aproximadamente cada cinco kilómetros, patrocinadas por United Airlines. Todas excelentes.

Y, algunas aún mejores, las espontáneas de aficionados en muchas partes del recorrido. Especialmente importantes, de nuevo, en Brooklyn. De todo tipo de géneros: rock, heavy, rap, salsa, latinas, irlandesas, militares, coros militares y civiles, jazz, etc. No recuerdo muchas de las canciones que sonaron en el recorrido, pero incluyo una pequeña selección de las que me llamaron la atención.

“New York, New York”, de Frank Sinatra. En la salida, en el Puente de Verrazano. Momento espectacular y muy emotivo.

“Eye of the Tiger”, Survivor. Una de las muchas canciones motivadoras en Brooklyn.

“One”, de U2. En el inicio de First Avenue. Una de las varias excelentes canciones de este grupo que amenizaron el recorrido.

“Don’t Stop Believing”, de Journey. En la frontera entre Manhattan y el Bronx, ya que no se corre por New Jersey.

“Can’t Hold Us”, de Macklemore y Ryan Lewis. En el Bronx. Una de las mejores canciones de este año 2013 y perfecta para animar esos duros kilómetros.

Y, claro, la que no puede faltar. Sonó “Born to Run”, de Springsteen.

Fuera del perfil musical de este blog quedan canciones latinas, coros, bandas de música irlandesa, etc., que aportaron mucho colorido y animación. Y, sobre todo, con unos niveles de ejecución excepcional por parte de grupos e interpretes aficionados.

Como curiosidad, un vídeo del artista local y “Youtuber” @caseyneistat recogiendo escenas de la carrera y del evento musical Youtube Music Awards, que se celebraba también en Nueva York ese mismo día. Casualidad que el tiempo de este corredor coincide casi con el mío y que aparezco entrando en meta en el minuto 02:35 del clip.

Otra mención a otro de los grandes activos del ambiente de este Maratón: las vistas y panorámicas durante la carrera. Las más espectaculares, son, en mi opinión, las siguientes:

  1. El skyline de la zona baja de Manhattan a la izquierda desde el puente de Queensboro.
  2. La vista lateral de dicho puente desde First Avenue tras el giro a su salida.
  3. El río y el skyline a la izquierda desde los primeros kilómetros del puente de Verrazano, con el espectáculo de helicópteros (policía, televisión, etc.) y barcos alrededor.
  4. La perspectiva, durante varios kilómetros de subida, del Williamsburgh Savings Bank Building en Boerum Hill, al final de la larga cuesta de Bay Ridge de Brooklyn..
  5. Las casas bajas de todo el trayecto por Lafayette Street, con tanto público animando, casi salidos de las novelas de Jonathan Lethem.
  6. La larga perspectiva de First Avenue desde sus primeros metros.
  7. El lateral de Fifth Avenue, entrada e interior de Central Park (a pesar de los “agónicos” últimos kilómetros).
  8. En general, las perspectivas de corredores delante y detrás en las largas rectas del recorrido y en sus dos principales puentes.

Organización y Logística

La organización de la carrera es otra de las grandes diferencias de este Maratón.

Tras el gran nivel de los organizadores de los maratones de Londres y Berlín (e, incluso, Barcelona), el listón es alto. Pero, comparativamente, el Maratón de Nueva York se encuentra también en un estadio superior en este aspecto. Las excelencias de la organización son muchas:

  1. Magnífica feria del corredor, con una recogida de dorsales rápida y eficaz, a pesar de las lógicas medidas de seguridad (reforzadas tras los desgraciados acontecimientos del Maratón de Boston de este año).
  2. Muy buena bolsa del corredor, con una excelente y bonita camiseta técnica conmemorativa.
  3. Instrucciones claras y precisas sobre todos los aspectos logísticos (recogida en autobuses, zonas de salida, horarios, etc.). Solo faltan algunos planos más detallados del recorrido en papel (con kilometraje, en lugar de millas, y altimetría) que, entiendo, no están disponibles principalmente por motivos de seguridad.
  4. Eficiente trasporte desde la ciudad a Staten Island la mañana (madrugada) del Maratón. Con una flota casi infinita de autobuses.
  5. Rápidas medidas de seguridad en la entrada en Staten Island (inspección de bolsas y cacheos). Y gran amabilidad de las fuerzas de seguridad (otro de los denominadores comunes de todo el desarrollo de este Maratón).
  6. Clara indicación de las entradas y horarios de los numerosos corrales de salida y olas.
  7. Interesante ceremonia de apertura y pistoletazo de salida, con la presencia de la directora del Maratón, el alcalde de Nueva York y algunas otras autoridades. Junto a una banda militar, que interpreta el himno nacional, y una retransmisión notable de la entrada de los corredores de élite, a algunos de los cuales se entrevista en directo.
  8. Abrumadora cantidad de urinarios portátiles, bien equipados (como anécdota, se recuerda periódicamente por megafonía el derecho de la organización a descalificar a los corredores que orinen fuera de dichas instalaciones).
  9. Megafonía casi permanente, en varios idiomas (entre ellos, el castellano), en la zona de salida en los momentos previos.
  10. Abundante catering previo a la salida: café, té, leche caliente, agua, bollos, frutos secos, bagels (excelentes), rosquillas, etc. Un único inconveniente, la mala calidad del café.
  11. Perfecta indicación de los puntos de paso (kilómetros y, sobre todo, millas).
  12. Adecuado control del público durante el recorrido, en las zonas habilitadas (facilitado por el respeto general de los espectadores hacia los corredores y una clara urbanidad).
  13. Avituallamientos abundantes y bien organizados. Sucesivamente, bebidas isotónicas y agua mineral (en vasos de cartón).
  14. Tal como se ha indicado, excelente animación musical oficial.
  15. Protección de todo el recorrido: ni un solo espectador se cruzó en el camino, no se vislumbró ni de lejos ningún vehículo no oficial de la organización.
  16. Perfectas indicaciones tras la llegada, con un abundante número de personas repartiendo bolsas, medallas y prestando atención a los corredores. La mayoría, repartiendo felicitaciones a todos los corredores, en algunos casos en sus idiomas.
  17. Buena bolsa de avituallamiento posterior, junto con una perfecta atención post-carrera: plástico en los primeros metros tras la llegada y un magnífico poncho forrado (re-utilizable) en los últimos metros de la salida.
  18. Listado de resultados rápido, detallado y claro, accesible por Internet de forma inmediata y con información relevante (tiempos de paso, filtro por nacionalidades, etc.).

El único aspecto notable pero mejorable es, en mi opinión, la gestión en web y redes sociales del Maratón. El site oficial es algo confuso y la gestión de los perfiles discutible, tanto en los previos como en los momentos posteriores. La confirmación de la inscripción previa a la carrera es complicada de encontrar, y casi imposible de localizar en iOS. No obstante, la dimensión de este Maratón y la búsqueda de información a través de Internet en estos días se ilustran en el espectacular dato de los casi dos millones y medio de páginas vistas en el site oficial durante el día de la prueba. No puedo opinar directamente de la aplicación móvil de seguimiento de corredores en directo, de la que me han comentado maravillas.

El “diez” que merece la organización compensa, en mi opinión, las dificultades logísticas intrínsecas a esta prueba. Es preciso asimilarlas, conocerlas e intentar adaptarse a ellas. Condicionan, a mi modo de ver, y junto a la dificultad del recorrido, la posibilidad de una buena marca. Esas dificultades logísticas son muchas:

  1. El “madrugón” del día de la carrera (04:00 – 04:30) para subir a los autobuses en Manhattan (a las 05:30) y la llegada a la base militar de Staten Island contigua a la salida antes de las 06:30. Es decir, más de tres horas antes del inicio de la carrera a las 09:40 (en mi caso).
  2. En esta edición, el intenso frío en dicha base en las horas previas a la salida. A pesar de prever la circunstancia y acudir con un buen número de camisetas y una sudadera superpuestas, para ir arrojando antes o tras la salida, se echó de menos algo más de abrigo. Algunos corredores más experimentados en esta prueba acuden a la salida con sacos de dormir, mantas, abrigos acolchados, pijamas (!), etc.
  3. El cambio de costumbre en el desayuno. Por experiencia, influye en estómagos “delicados”. El café y bagels previos a la salida son necesarios (desayuno previo precario, tres horas de espera, frío, etc.), pero alteran la dieta habitual previa a estas carreras.
  4. En el caso de los corredores extranjeros, un largo viaje en la mayoría. Desde mi salida de casa en Madrid hasta la llegada al hotel en 38th Street en Manhattan transcurrieron casi dieciséis horas y media (incluyendo una exótica e inesperada escala en Terranova, Canadá).
  5. El jet lag derivado del cambio horario y el escaso tiempo de adaptación (en mi caso, con la llegada a Nueva York el viernes por la tarde y la salida el lunes posterior al Maratón, también por la tarde).
  6. El largo trayecto desde la salida de Central Park tras la llegada (en la parte alta del Parque) hasta el metro (el más cercano, en 72th Street) o los hoteles de Manhattan.

Referencias

Para que los interesados puedan realizar comparativos si tienen intención de participar en el futuro.

Acabé la carrera con una marca exacta de 03:03:00, con una media de siete minutos exactos por milla. En un puesto en la clasificación entre los 1.000 primeros de la general de entre más de 50.000 “finishers” (mejor posición relativa en cualquier maratón en que he participado).

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También entre los 100 primeros de la categoría de edad de entre cerca de 5.000 “finishers” en la misma, hacia el puesto treinta en la clasificación de los cerca de novecientos españoles y cuarto en la de la categoría de edad de este grupo local.

Es la sexta mejor marca de mis veinte maratones y se sitúa exactamente en la media de los diez últimos. La mejoran los 02:57:22 de Londres, 02:58:49 de Berlín, 02:59:14 y 03:00:39 de Madrid y (por un segundo) los 03:02:59 de Barcelona. Dos de estas mejores marcas (la sub 3 de Madrid y la de Barcelona) durante este año 2013.

Entrené una media de 82 kilómetros semanales en el período de las últimas quince semanas previas (exceptuando la última semana del domingo de la prueba). A un ritmo medio, según Garmin, de 04:44 minutos el kilómetro. Dado este nivel de entrenamiento, según las estadísticas comparativas previas (maratones de Barcelona y de Madrid de este mismo año), la marca prevista se situaba entre 03:00 y 03:04, ligeramente por encima del objetivo inicial de 02:56, abandonado debido a las molestias en las última semanas que se describen más adelante.

Creo que el resultado final, cerca del extremo alto de la horquilla, refleja la dureza del perfil de la carrera, las condiciones físicas particulares y las dificultades logísticas antes indicadas.

Las cuatro semanas previas a la carrera experimenté unos importantes dolores derivados de mi lesión de hernia discal, acentuados durante el viernes y sábado previos al Maratón por las consecuencias del viaje desde Madrid. También destacar la aparición de un tirón o contractura en el gemelo derecho y de molestias estomacales durante los días previos y, en especial, en el transcurso de la segunda parte de la carrera. Todos estos síntomas, latentes desde el kilómetro ocho, se materializaron intensamente en las últimas tres o cuatro millas.

Como he comentado, atravesé la primera media en poco más de 1:27, para luego completar la segunda parte en casi 1:36. Creo que es la mayor diferencia entre medias que he marcado en, como mínimo, los últimos diez maratones. Las consecuencias de la lesión y las molestias estomacales, pero, también, la dureza final del recorrido, son factores a considerar.

Algunos otros comentarios que pueden servir de recomendación son los siguientes:

  1. Viajé a Nueva York el viernes a primera hora de la mañana y regresé el lunes en un vuelo con salida a media tarde. Si se tiene la oportunidad, es recomendable realizar el viaje de ida, al menos, un día antes, para una mejor adaptación al cambio horario y disponer de más tiempo de recuperación.
  2. Estuve alojado en un hotel en la esquina de 38th Street con Madison Avenue (Jolly Towers, asociado a NH Hoteles). La localización es perfecta para el viaje al Maratón, dado que los autobuses a la salida desde el centro de Manhattan salen a un par de manzanas de este lugar. Además, es una zona céntrica de Manhattan, que permite la visita a la parte alta y baja de la ciudad sin apenas acudir al transporte público.

Otros

Una relación de algunos aspectos que me resultaron especialmente llamativos, novedades tras mi experiencia previa de diecinueve maratones en España y Europa, y algunas curiosidades:

  1. El abundante número de corredores que acuden a la salida con sacos de dormir, mantas, abrigos, ropa de calle, etc., y que dedican buena parte del tiempo a dormir en el suelo a la intemperie.
  2. El jaleo que se organiza en la salida con la ropa que los corredores tiran en los últimos segundos previos a la salida y durante los primeros metros. A pesar de la recomendación de su depósito en los contenedores de los corrales (destinados a ONGs), bastantes corredores esperan al último momento y la arrojan a su pies. En algunos casos que presencié (como el de una corredora japonesa, a mi lado), con prendas como abrigos acolchados y pantalones de pijama.
  3. La cada vez mayor proliferación de corredores con zapatillas minimalistas tipo “guante”.
  4. A pesar de las indicaciones previas, los corredores que paran a orinar en los lados del puente de Verrazano, hacia el río. Si se corre en una ola por la parte de abajo, es recomendable circular por el centro y evitar los lados para no resultar salpicado.
  5. Como he indicado, no se presencia ni un solo intento de cruce de calle de espectadores durante todo el recorrido. Ni, por supuesto, tráfico rodado. Debería ser lo normal, pero haber participado en doce ocasiones en el Maratón de Madrid, que se caracteriza por lo contrario, hace que este acto de respeto parezca muy llamativo.
  6. El elevado porcentaje de mujeres que corren la prueba (aproximadamente el 40% del total) y el alto nivel de muchas ellas. Una gran noticia y, asimismo, un punto de contraste importante respecto a los maratones españoles.
  7. El increíble abanico de nacionalidades de los corredores que participan (más de cien). En el caso de los corredores españoles, su importante número (casi novecientos).
  8. El contraste de animación entre barrios.

Ocio

Un breve comentario sobre algunos lugares recomendables, nuevos descubrimientos, complementarios a los ya descritos acerca de Nueva York en otros artículos de este Blog.

En primer lugar, el espectacular mercado – restaurante italiano “Eatily”. Un amplio espacio, en Union Square, enfrente del Flatiron Building, que combina mercado de producto italiano fresco de primera calidad (carne, pescado, verdura, fruta, pasta, etc.), diversas zonas temáticas de restauración, tienda de artículos y libros de cocina, etc. Es preciso cierto tiempo de espera, pero merece la pena.

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El precioso restaurante del Mondrian Hotel, en el Soho, al que acudí gracias a una recomendación de @brendamarting. Excepcional entorno, decoración y comida, con precios razonables. Y, sobre todo, poco concurrido, evitando las listas de espera (un par de horas) habituales en otros locales conocidos de la zona, como el magnífico Baltazhar de Spring Street.

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En el apartado de las habituales adquisiciones de libros editados recientemente en Estados Unidos, reseñar las siguientes:

  1. “At Night we Walk in Circles”, de Daniel Alarcon (Ficción). Uno de los nuevos escritores americanos a seguir.
  2. “Floating City”, de Sudhir Venkatesh (Sociología del Comportamiento). Lo último del colaborador de Steven Dubner en “A Rogue Economist…”, con una original temática sobre los modelos de negocio marginales y la economía sumergida en Nueva York
  3. “David and Golliath”, de Malcolm Gladwell (Ciencias Sociales). Top de ventas en NY en estos días y en el outdoor de la mitad de los autobuses de la ciudad.
  4. “Youtube for Business”, de Jason A. Rich (Internet Business). Por motivos profesionales.

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Libros que se unen a la recomendación de la magistral “Dinero. Carta de un Suicida”, de Martin Amis, lectura para las largas horas del trayecto de ida y vuelta en avión.

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Con fragmentos como este. El miedo…

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Menciones

La primera, el placer de compartir la experiencia del accidentado viaje, las jornadas por NY y el Maratón, con su gélido preámbulo, con David. Y la enhorabuena por su excelente marca de 3:26. Toda una gran experiencia compartida para recordar. Tenemos que repetir.

También la enhorabuena al resto de los corredores con los que compartí momentos de viaje o carrera, como Diego y Jesús (y su familia), que también disfrutaron una gran Maratón y realizaron estupendas marcas. Igualmente, felicitaciones por su carrera y agradecimiento por sus amables mensajes de la tarde del domingo a Óscar / @oscarvazquez (con su MMP de 3:28) y Rafa / @rafavega_ (gran vídeo de la carrera, compartido en redes).

Si acaso llegan a leer hasta aquí, un agradecimiento muy especial a familia y amigos que en las horas del domingo siguientes al Maratón se interesaron por mis andanzas, algunos desde la distancia y otros desde la propia ciudad. Por supuesto, Ruth, Daniel, Almu, Guille y Celia. También Juan, desde Ourense (recordé mucho a Paco, que se hubiera alegrado y emocionado). Especiales en ese domingo, también, los mensajes de Bea, Raquel y Brenda @brendamarting (en NY también, en un intermedio entre los. 3:32 de Frankfurt y los 3:30 de Valencia, en tres semanas : increíble). Y también muy amables y motivadores los cariñosos mensajes de Marta @martachavero, Paloma @PalomaUgarte60, Miguel @delucio111, Lola @Lola_Garlochi, Lidia @Lhernansaiz, María, Fernando y Rubén, durante esas tarde y noche del tres de Noviembre en Nueva York. También a los muchos que los días anteriores y posteriores se preocuparon, como los amigos runners y el grupo CQTP de la Dehesa de la Villa, los compañeros y jefe del trabajo y el resto de amigos y conocidos que han estado amablemente pendientes e interesados.

Y, por último, acabar con un homenaje que no puede faltar al hablar de Nueva York, en estos días.

Recopilación de Rutas para Correr. Agosto 2013

A la fecha actual, en el este blog se describen 12 rutas para correr. La mayoría de ellas son recorridos en Madrid o alrededores, junto a algunas descripciones puntuales de rutas en Nueva York, Vitoria, Ourense, París y Cádiz. Puede ser un buen momento para iniciar un ranking de estos recorridos, aunque la relación aún es limitada. El objetivo es ampliarlo y actualizarlo periódicamente, con la incorporación de nuevos lugares donde correr.

Introducción

En la elaboración del ranking he considerado y valorado una serie de atributos de las distintas rutas, que se describen más adelante. Para la interpretación de los resultados es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. La elección de los atributos de valoración (10) es subjetiva y puede estar sujeta a errores o modificaciones. Se agradecen comentarios al respecto, especialmente en relación con posibles características relevantes que hayan podido ser omitidas.
  2. La valoración de esos atributos seleccionados es también, por supuesto, subjetiva. Incluso uno de los atributos es, en esencia, el reflejo de una sensación completamente personal. En este punto, también son de agradecer comentarios y opiniones de contraste.
  3. El número de rutas analizadas es, aún, limitado. Especialmente en lo referente a recorridos para correr en ciudades distintas a Madrid. Eso implica que, en algunos casos, las conclusiones no sean extrapolables. Eso es especialmente relevante en casos como el de Vitoria o París, en los que las rutas recorridas, e incluidas en esta valoración, son “improvisadas” y, ciertamente, no representan la generalidad de las posibilidades para correr en esas ciudades. El objetivo de este ranking es ir incluyendo, periódicamente, nuevas descripciones de recorridos, tanto en estas ciudades (el Parque del Prado, en Vitoria!, entre otros), como en otras importantes ciudades aquí no representadas (Barcelona, por ejemplo).
  4. No se han incluido en el ranking los recorridos de carreras populares. Algunos de ellos (Maratón de Barcelona, Maratón de Berlín, Maratón de Londres, etc.) bien podrían estar incorporados al mismo, con altas valoraciones.
  5. Algunos de los recorridos realizados han sido examinados en pocas ocasiones. Algunos de ellos (de nuevo, París y Vitoria, junto a alguno más), incluso, en una sola ocasión. Por lo tanto, en la valoración pueden estar incluidos errores de apreciación. Agradecería, nuevamente, comentarios al respecto.
  6. En determinados casos, las rutas valoradas están perfectamente acotadas (circuitos con un trazado y medición concretas, como los de las Dehesa de la Villa y de Navalcarbón, por ejemplo), y en otros casos se trata de rutas parciales de recorridos de mayor dimensión (GR-124 o Madrid Río, por ejemplo) o recorridos aleatorios (Orillas del Sena, por ejemplo).

Rutas analizadas

Las rutas incluidas en el ranking, cada una de ellas enlazada de forma directa al artículo del blog en que se describe, son las siguientes:

  1. Dehesa de la Villa (Madrid).
  2. Madrid Río (Madrid).
  3. Central Park (Nueva York).
  4. Parque Arriaga (Vitoria).
  5. Parque de Santander (Madrid).
  6. Senda Real GR-124 (Madrid).
  7. Anillo Verde Ciclista (Madrid).
  8. Orilla del Río Miño (Ourense).
  9. Dehesa de Navalcarbón (Las Rozas, Madrid).
  10. Orilla del Río Sena (París).
  11. Playa de La Barrosa (Chiclana, Cádiz).
  12. Parque Periurbano de La Barrosa (Chiclana, Cádiz).

Calificación

Se han identificado 10 atributos y a cada uno de ellos se le ha asignado una valoración de 0 (mínima) a 5 (máxima). Se trata de los siguientes, con los matices que se comentan a continuación:

  1. Distancia. O bien de una ruta “cerrada” (por ejemplo, circuitos de la Dehesa de la Villa y de la Dehesa de Navalcarbón) o el tramo analizado o escogido de una ruta de mayor dimensión (por ejemplo, tramo recorrido en la Senda Real GR-124). En algún caso (Vitoria y París, por ejemplo, la dimensión del recorrido se eligió de forma casual. La mayor valoración es a rutas que permiten el recorrido de una mayor distancia. También se valoran de forma positiva aquellas en que, si bien un recorrido estándar (ida o vuelta) no es suficientemente largo, su configuración permite, fácilmente, la repetición para rodajes de una longitud suficiente.
  2. Superficie. Arena, cemento, adoquinado, etc.. Se valoran de forma más positiva las menos agresivas para las articulaciones. Se califica el tipo de superficie en función del elemento más predominante.
  3. Perfil. Llano o con cuestas, ondulado. Se valora de forma positiva la combinación razonable de ambos y, de forma negativa, la excesiva dureza, los cambios de ritmo frecuentes, las ondulaciones demasiado pronunciadas, etc. También se califica cada recorrido con el perfil predominante.
  4. Trazada. Se refiere a la linealidad o presencia de curvas, también definida como la situación más habitual en cada ruta. Se valoran con mayor puntuación las trayectorias lineales sin curvas excesivamente cerradas, que corten el ritmo normal de carrera.
  5. Entorno. El contexto del lugar en que se realiza la carrera: parque, bosque, ciudad, etc. Es uno de los atributos cruciales. Lógicamente, se valoran de forma más elevada los entornos más agradables.
  6. Orientación. Facilidad o dificultad a la hora de completar la ruta, con o sin la ayuda de mapas. En general, se trata de recorridos de fácil orientación, aunque algunos de ellos (los mejor valorados) con indicaciones, señales, marcas, etc., que hacen, incluso, más sencilla la misma.
  7. Mediciones. Presencia o no de puntos de referencia de las medidas del circuito o de la ruta. En caso de su presencia, se valoran de forma más positiva aquellos que se presentan con mayor frecuencia. Es este uno de los puntos en que, en determinadas rutas, la poca práctica en las mismas puede haber hecho pasar desapercibida su presencia.
  8. Tránsito. Mayor o menor presencia de público (paseantes, ciclistas, etc.) en el recorrido. También se pondera en este atributo la existencia o no de “parones” en la ruta (por ejemplo, semáforos, en zonas urbanas). Se valoran con mayor puntuación, evidentemente, aquellos recorridos en los que la presencia de obstáculos a la carrera es menos significativa.
  9. Pluses“. Apartado destinado a la valoración de complementos a la ruta tales como mobiliario de gimnasia, zonas para la realización de estiramientos, instalaciones deportivas colindantes, fuentes de agua potable, etc.
  10. Intangible“. Valoración particular de los atractivos subjetivos o “sentimentales” de cada ruta. Sería, quizá, una combinación de los nueva puntos anteriores.

Ponderación

Se ha asignado un peso a cada uno de los 10 atributos, en función de un criterio, completamente subjetivo, de la importancia relativa de cada uno de ellos en la configuración de una buena ruta de running. Para mi gusto, el entorno, la superficie y la comodidad en el tránsito son los elementos más importantes, y suponen algo más de la mitad de la ponderación.

Al igual que en otros apartados de este ranking, se agradecen sugerencias y comentarios sobre este criterio de asignación de importancia relativa de cada característica de los recorridos.

Cuadro de Valoración

El resumen de las valoraciones cualitativas y cuantitativas de los atributos descritos es el siguiente:

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Detalle de la Valoración

La ponderación de cada atributo y la aportación a la valoración final de cada ruta una vez aplicadas las ponderaciones descritas a los mismos son los siguientes:

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Valoración Final

El ranking final quedaría como sigue:

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Tal como se ha indicado anteriormente, los atributos elegidos y la valoración son subjetivos. Asimismo, no existe homogeneidad en la valoración de las distintas rutas habida cuenta de la diferente frecuencia de uso de cada una de ellas. No obstante, espero sea de utilidad.

Otros

Además del ranking de rutas, y en coherencia con los artículos que las describen, se incluye otra selección de algunas de las mejores canciones incluidas en esos respectivos posts. Cinco han sido las elegidas, variadas, entre las mejores que los acompañan. También es una recopilación subjetiva, sobre la que se agradecen comentarios.

1. “First we take Manhattan, then we’ll take Berlin”. Leonard Cohen. Por ser una de las mejores canciones de este autor. Con una letra excepcional y un ritmo hipnótico. Aquí, en una interpretación en directo, en el O2 de Londres, en una de las mejores actuaciones de los últimos años. Recogida en un magnífico doble disco en vivo.

2. “Grace”. Jeff Buckley. Por ser la maravillosa canción que da título a un disco mítico. El prácticamente único de este cantante americano, fallecido (¿suicido?) en las aguas del Mississippi. Más conocido por su versión del “Hallelujah” (precisamente, de Leonard Cohen), popularizado en anuncios publicitarios, esta es su principal composición.

3. “Insurreción”. El Último de la Fila. Dudas entre escoger la versión a dúo con Miguel Ríos, se opta por esta, original, pero quizá la mejor conservada de la interpretación del grupo que la compuso y popularizó. Donde no había dudas era en escogerla, como, en mi opinión, la mejor canción del pop español.

4. “Badlands”. Bruce Springsteen. Era casi obligada la presencia del Boss, presente en muchos posts. En lugar de otras, mejores, canciones, esta aparece como, posiblemente, uno de los mejores directos de la historia. En Nueva York.

5. “Turnedo”. Iván Ferreiro y Xoel López. La combinación de dos de los mejores cantantes independientes actuales en una excepcional canción. Espectacular letra y una magnífica interpretación. También otra canción habitual en este blog.

NYC Marathon – 5 Burroughs and 42 Pieces

A couple of rules of this blog are broken in this post:

1.- In the previous posts I’ve just written about popular races in which I’ve run. However, after 16 completed Marathons, including Madrid, Barcelona, Berlin and London, I haven’t run the NYC Marathon yet (I hope do it soon!).

2.- This is the first post in English in this blog. I apologise the (probably) many mistakes, since I’m not pefectly English fluent. Don’t worry, my Spanish writting is not Bolaño’s one, neither; you don’t miss any literary master piece!.

Reason: I love running and I love NY. And NYC Marathon is one of the best (or the best) popular race in the world. I have been in NY several times, but even before going there, I “knew” the city.

In this blog you can read a post about the wonderful Central Park running I’ve done several times. One of the best places in the world to run, join to Dehesa de la Villa forest in Madrid, my usual tracking rute, and Barrosa Beach in Cádiz, on hollidays. You’re all welcome to both of them when come to Spain.

I hope to run 2012 NYC Marathon. I have my confirmed entry (by qualifying time), and will have to manage some “logistic” matters. Namely, I’m married and have four little children, some of them to be “endorsed” to family if we want to go there.

In any event, I’m so excited to run this race that I’m going to write this piece in advance. If I finally run this Marathon, I’ll work a better issue about it, I promise.

If you see other post of La República del Running, you’ll notice its difference: running, places to run, popular races in Spain and abroad, etc., bundled with my favourite songs, books, movies, TV series, etc. Pieces ever related to the running subject. In this post, I’ll simply include eight “artistic” pieces for each NY burrough of the course, plus dos “bonuses”. To get some “pace”, those eight pieces are distributed 2 x 4, being the four subjects music, books, movies and other artistic issues.

All of them, related to the Burroughs. I appologise for the possible mistakes, in advance. And also I’d like to mention that these are my personal preferences. I’m sure all the native (and not native) people reading this post will have better choices. In fact, I’d appreciate very much if you comment on them, so that we could make a better article!.

In any event, you’ll find here The Sopranos, Jonathan Lethem, Woody Allen, Goodfellas, Breakfast in Tiffanys, Lou Reed, Ramones, The Godfather, Paul Auster and many other NY subjects.

The course starts.

STATEN ISLAND

Unfortunately, I’ve never been there. But in movies we’re all be in this place. And in music two references.

1.- One of the best folksingers of all time, Joan Baez, born in Staten Island in 1941. Here, singing in Paris with other genius, Bob Dylan. It’s not a great recording, but being one of the few Baez and Dylan recorded joint performances, I think it’s valuable.

2.- Even if not Staten Island native, this guy Keith Richards have frequentily lived there, and his wife is born in this state. One of the best Rolling Stones songs. And Murakami’s favourite to run!.

Regarding to literary aspects, far from other relevant Staten Island celebrities, as Ralph Waldo Emerson (later, of course in Brooklyn, we’ll go to one of its followers, Jonathan Lettem), two related quotes:

3.- Staten Island as the new fashionable area of the post apocalyptic futuristic New York of Gary Shteyngart’s Super Sad True Love Story, one of the best recent novels.

4.- This burrough was hollidays place of one of the most famous New Yorker writers, Henry James. And of course, here’s one of his best knowns novels, The Turn of the Screw, a favourite.

The movies. Here’s easy. As for the rest of New York burroughs.

5.- Staten Island was the main set of most of  the locations of one of the best movie sagas, The Godfather. For instance, the famous wedding which starts the film was shot there:

6.- And one of the most famous Staten Island natives, the great Paul Newman. A tribute, with some of its best performances, The Sting, Cool Hand Luke, Butch Cassidy and the Sundance Kid, The Hustler (unforgettable Eddie Felson), etc.

And from Staten Island, two clasic subjects in the miscellanea side.

7.- Home of the invention of the chiclets, by Thomas Adams. Mexican inspiration.

8.- One of the most famous sightings of New York, from the Staten Island Ferry. A turistic “must”. Location of a lot of films, too.

BROOKLYN

Wonderful burrough. Next time in New York, I’ll try to spend more time there.

The music. Some geniouses.

9.- South in Brooklyn, Coney Island, … Baby, a masterpiece. Great Lou Reed, born in Freeport, Long Island.

10.- Going to jazz. Excellent piece, The Brooklyn Boogie by Louis Prima. New Orleans meets New York.

Of course, talking about books it’s talking about,

11.- The Brooklyn cronist, one of the best contemporary writters, Johnatan Lethem. Brooklyn is the main character of his great books, Motherless Brooklyn and, above all, The Fortress of Solitude. Probably the course run for these streets where Dylan Ebdus and Mingus Rude discover the music and themselves.

12.- And easy. A recent novel, excellent, by the Irish Colm Toibin. Brooklyn, a Novel. A recomendation.

In the movies, it’s compulsory: the Brooklyn Bridge.

13.- I love this one, from the best TV Series of all time, Los Soprano. The River Cafe, the favourite of Johnny Sacks. In this case, with the wonderful Paulie Walnuts.

In my last visit to NY I was lucky to have a dinner in this restaurant, one of the best in town. Of course, the sightings are spectacular.

14.- Of course, the shop in the corner. From the movie Smoke. 16th Street with Prospect Park, in Brooklyn. The great Paul Auster (from Brooklyn, too) at the screenplay, Wayne Wang shooting and Harvey Keitel performing, and taking photos of the shop in the corner.

The bonus miscellanea for Brooklyn. Two sport stars born in this area.

15.- The best chess player of history, Bobby Fisher. Remembering Fisher, Searching for Bobby Fisher, an excellent movie about this sport, which must be compulsory in schools.

16.- And Michael Jordan. Yes, he’s not from Chicago. The best basketball player of all time.

QUEENS

North of Brooklyn. Music, books and films, too.

17.- One of the “local” bands, Ramones. A song dedicated to the Queen’s beach of Rockaway.

18.- And other of the local singers, Tonny Bennet. With a song which starts a “local” movie, too. Later it’ll appear, of course.

Not many famous international writers from Queens, as far as I know (please, report any mistake here). However, two interesting related people.

19.- Jack Kerouac, father of the Beat Generation, lived 6 years in Ozone Park, Queens. There’s some footsteps there of the On the Road’s author (BTW, suitable title for this post subject!).

20.- And the 1972 Nobel Prize of Economics Kenneth Arrow, graduated in Queens University. One of the fathers of the collective decision-making, general equilibrium theory and environment and growth in Economics. Far related to the theories of the well – known John Nash (A Beatiful Mind, shooted in Staten Island, BTW).

Queens is a usual location for movies. A couple of examples.

21.- The “local” movie afforementioned. One of the best films of all time. Martin Scorsese, Robert de Niro, Ray Liotta, Lorraine Bracco and some of the crew which later appears in The Sopranos. Most of its locations in Queens, the neibourhood of Henry Hill character.

I’m sorry, but rights limitations don’t allow to embed here some of its famous scenes, like Funny How?, the Helicopter scene and, my favourite, the Copacabana One Shot (BTW, last one not in Queens but at 10 East 60th Street, Manhattan). You can see them embebed in the original linked source.

22.- Of course, the Queensboro Bridge. In this case, from Manhattan, the movie. And phisically shoted from there. One of the clasic Woody Allen (a NYC icon) scenes.

And to end with Queens a couple of miscellanea issues.

23.- Flushing Meadows in Queens is since 1978 the place of the US Open, one of the Grand Slam of Tennis. Manuel Orantes in 1975 and, of course, great Rafa Nadal in 2010 are the two Spanish winners. Far (by the moment in the case of Nadal) of Federer, Sampras and Connors`5 and McEnroe’s 4.

24.- And from Queens is the actor Hank Azaria. Well – known not only for his films, but for being the voice of some of the characters of one of the best TV series of all time, The Simpsons. Moe, Apu, el jefe Wigum and others.

BRONX

A lot of pieces from the Bronx. I’ve never been there in my previous NY trips. As for Queens, other burrough to be explored.

In music, a couple of famous neighbours.

25.- First,  a great performer, Billy Joel, with a classic song.

26.- And then, a classic singer, Bobby Darin, with a great performance.

From the literature, other couple of well – known references of this burrough.

27.- A famous novel set in Bronx, from Tom Wolfe, The Bonfire of Vanities. Also adapted as a movie by Brian de Palma, with Tom Hanks, Bruce Willis and Melanie Griffith.

28.- A classic reference, Edgar Allan Poe, which lived in Bronx some seasons. From him, any of his amazing tales.

A lot of films have been located in Bronx. Also, some cinema stars born there. A couple of favourites.

29.- The excellent Finding Forrester, set in the burrough. Wonderful Sean Connery. And great end, with one of the most beautiful songs ever, the mix “What a Wonderful World” / “Over the Rainbow” by the sadly dead Israel Iz Kamakawiwo’ole.

30.- And Tony Curtis, born in the Bronx, in his best performance as Joe / Josephine, in Some Like it Hot, one of the best movies of the best film comedy director ever, Billy Wilder.

Finally, the Bronx was the birth place of two legendary american sport stars.

31.- The boxer Jack LaMotta, the Bronx Bull, whose life was filmed in the masterpiece Raging Bull. Other famous NY icon, Robert de Niro, performed LaMotta.

32.- The baseball player Lou Gehring. His life and tragedy was also filmed, by Sam Wood, and his role performed by the movie star Gary Cooper.

MANHATTAN

A lot of references and possible choices. Eight pieces between a hundred of possibilities.

In music, a couple of songs, by foreigners.

33.- A reference to Harlem, near the last miles of the course. Irish U2’s Angel of Harlem, wonderful song.

34.- A favourite. From Canada, one of the best songs ever. The poet Leonard Cohen.

As curiosity, a cover by the Spanish genius Enrique Morente, join to Lagartija Nick.

Books. Hundreds. A choice from two recent novels I liked very much.

35.- Again Lethem. In this case, moving from Brooklyn to Manhattan. The excellent Chronic City. A must to understand a different New York and, of course, a good chance to enjoy this excellent writer.

36.- Let the Great World Spin. Beautiful novel based in a real issue. The Twin Towers and the famous tightrope walker (also filmed in a documentary movie) as a central part of the plot.

Difficult to remember movies NOT in Manhattan!. Go to Central Park, end of the Marathon.

37.- A Central Park presence in the movies: When Harry met Sally, Die Hard, BReakfast at Tiffany’s, On the Town, Hair, etc. Excellent compilation. 9 minutes, but it’s worth to watch it.

38.- And a classic. Central Park in the movies = Woody Allen. Some in the previous compilation. But a chance for the best Woody Allen film, Hannah and her Sisters (Nobody, not even the rain, has such a small hands).

A caprice, a frivolity (are these expression right?). Some Manhattan restaurants. A recomendation (after the race!)

39.- An excellent burger, near Central Park. In J.G. Melon. Informal, not reservations.

40.- And some more formal dinner. You could chose Balthazar in Soho (also suitable for lunch) and Nobu in Soho o 57th Street (more expensive). Two of the best restaurants in the city.

BONUS

To end the 42 kilometres, two classic NY images.

41- Of course, this is NY. For things like this we love NY. Near Central Park, 5th Avenue with 57th Street. For the Red Days.

42.- And, of course. The best NY soundtrack ever. From Manhattan, Woody Allen and Gerswhin.

I hope you understand some mistakes and the not – perfect English wording. It wants to be a little tribute to NY from the Madrid running world.