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Entrenamiento para los Maratones de Barcelona y Boston. Tercera Parte: Previos al Maratón de Barcelona 2014

Doce semanas después de comenzar esta secuencia de entrenamientos llega el momento de resumir lo sucedido en la tercera semana de las cuatro en que se ha dividido la crónica.

Se trata de un punto relevante en la preparación, dado que el próximo domingo 16 de Marzo se celebra el Maratón de Barcelona 2014, el primero de los hitos relacionados con este plan. Y el de la participación más probable, dado que la presencia en el Maratón de Boston 2014 está aún pendiente de confirmar.

En este bloque de cuatro semanas se combinan las dos primeras, en teoría, las de mayor carga de entrenamientos antes de la participación en un maratón, con las dos últimas, previas al mismo, de disminución de las distancias de los rodajes.

Tras la explicación del bloque, con una estructura similar a los dos anteriores, se reserva un espacio para unos breves comentarios acerca de las sensaciones, comparaciones y estimaciones previas a esta carrera del próximo domingo en Barcelona.

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Datos del Tercer Bloque

Se resumen en el siguiente cuadro:

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Comentarios generales

Ha sido un periodo de cuatro semanas caracterizado por dos circunstancias que han afectado a los entrenamientos:

  1. La presencia de molestias físicas derivadas de una afección alérgica y, en las dos primeras, de un proceso gripal combinado con problemas estomacales.
  2. La realización de, al menos, un viaje semanal, que ha reducido la media  de días de entrenamiento y ha afectado ligeramente al resto de la preparación.

Estas dificultades han sido más significativas durante las dos primeras semanas, apreciándose una mitigación en las dos últimas.

Comentarios específicos

  1. Promedio de 78,2 kilómetros semanales, con un máximo de 84,5 (semana del 17 de febrero, segunda del bloque) y un mínimo de 72,2 kilómetros (cuarta semana y previa a la correspondiente al domingo en que se corre el Maratón de Barcelona). En comparación con el segundo bloque de cuatro semanas, en este tercero se ha reducido el entrenamiento medio por semana en 9,6 kilómetros (-11%). Los principales motivos han sido la realización de solo cinco entrenamientos en la primera semana, debido a la  recuperación del esfuerzo en la Media Maratón de Fuencarral – El Pardo, y a las molestias físicas antes indicadas. También ha influido la disminución de las distancias medias diarias en la cuarta semana, anterior al Maratón de Barcelona.
  2. Excepto en la primera semana, los días de entrenamiento semanales han sido seis. En cada una de ellas, la ausencia de un día de entrenamiento se ha debido a los desplazamientos laborales (Valencia, Barcelona y Sevilla, por este orden).
  3. La distancia media diaria de entrenamientos ha sido de 13,6 kilómetros, tan solo 0,4 metros inferior (-3%) a la del anterior bloque. Aquí se combina la reducción de las distancias medias en la última parte con el aumento de los recorridos de los rodajes diarios en la primera.
  4. La estructura estándar de entrenamientos se ha seguido de forma razonable, con la excepción de la primera semana. En las tres siguientes se han realizado los rodajes habituales (acumulación durante lunes y martes, largo el sábado y ritmos controlados el resto de días) y series (el domingo). Se ha incluido el objetivo de un segundo día a la semana de ritmos rápidos (aproximadamente, 15 – 20 segundos por encima del ritmo de series y 30 – 40 segundos por debajo de los ritmos de rodaje) para mejorar las sensaciones anaeróbicas. Eso ha repercutido en una mejora desde los casi 05:00 minutos por kilómetro en la primera semana del bloque y la secuencia de las siguientes, en que, progresivamente, se ha ido mejorando la media a los, aproximadamente, 04:40 minutos por kilómetro, primero, y a los 04:30 – 04:35, después. La recuperación de sensaciones ha sido muy positiva en esta secuencia, a pesar de la persistencia, aunque con menor intensidad, de las molestias.
  5. Los rodajes largos de los sábados se incrementaron en las dos primeras semanas con sendos recorridos por la nueva ruta Anillo Verde – Casa de Campo – Madrid Río, descrita en este blog. En la primera semana se alcanzaron 28,1 kilómetros y en la segunda, máximo del plan, 29,7 kilómetros. Asimismo, el descubrimiento de esta ruta, de gran calidad e interés, ha sido uno de los hitos del plan de entrenamientos. Los ritmos no fueron  exigentes (en el entorno de 05:00 minutos por kilómetro en el primer caso y en el de 04:45 en el segundo) pero sirvieron para adquirir fondo. Los dos últimos sábados del bloque se dedicaron a rodajes controlados más cortos (17,0 kilómetros) y a ritmos más rápidos (04:14 minutos el kilómetro en el último de ellos).
  6. Como de costumbre, prácticamente todos los rodajes y la totalidad de las series se han realizado en el circuito de la Dehesa de la Villa. En este entorno se realizaron, también, los dos últimos rodajes largos de los sábados citados en el punto anterior. Las excepciones han sido los dos rodajes largos de los sábados de las dos primeras semanas en el recorrido antes comentado y un rodaje nocturno de unos diez kilómetros desde Puerta de Hierro a la pista de correr de las instalaciones del Canal en el Parque de Santander, en el que, probablemente, se profundizará en el futuro y se describirá con mayor detalle en estas páginas.
  7. El ritmo promedio ha sido de 04:41 minutos por kilómetro, con una mejor semana (la última) de 04:31 y una peor (la primera) de 04:57. En comparación con el segundo bloque de cuatro semanas, el ritmo medio solo ha empeorado en menos de un segundo por kilómetro (-1%). Un buen dato, habida cuenta de las dificultades planteadas por los efectos de la intensa alergia.
  8. Los ritmos cómodos de entrenamiento durante el bloque ha fluctuado de manera significativa. Ha sido un periodo en el que se ha pasado de ritmos de rodaje de recuperación en el entorno de los 05:00 minutos el kilómetro a secuencias más razonables entre 04:35 y 04:45. He estimado entre 15 – 20 kilómetros por segundo el efecto de las dificultades respiratorias derivadas de la alergia en los momentos de mayor intensidad.
  9. Los ritmos de las 6 series de 1.000 metros de los domingos experimentaron una evolución similar, pasando de las medias escasamente inferiores a los 04:00 minutos el kilómetro en las dos primeras semanas a secuencias por debajo de los 03:45 en las dos siguientes. El ritmo de las series de 1.000 metros del último domingo del bloque, anterior al Maratón de Barcelona, fue de 03:41 minutos el kilómetro, completadas con dos kilómetros de calentamiento previo (a 04:15 minutos el kilómetro) y otros dos de recuperación final (a 04:10 minutos el kilómetro).
  10. No se ha participado en ninguna carrera popular en este periodo de cuatro semanas.
  11. El peso tras el rodaje largo de los sábados se situó de media en 62,1 kilogramos, aproximadamente medio kilo por encima del medio del bloque anterior de cuatro semanas. En el incremento, poco significativo, ha influido la reducción de los rodajes largos de las dos últimas semanas.
  12. Durante los entrenamientos se han empleado los dos pares de zapatillas mixtas Mizuno Precisión (alternadas en función de los días de lluvia), con nivel alto de desgaste, junto con la incorporación, en las dos últimas, de un nuevo par, recién adquirido, del mismo modelo.

Comparativo con 2013

  1. Promedio de kilómetros: peor en 12,1 kilómetros de media semanal (-13% respecto a 2013). Precisamente, el mismo porcentaje, en sentido contrario, que la diferencia en el segundo bloque respecto al primero.
  2. Ritmo promedio: peor en 5 segundos por kilómetro (-2% respecto a 2013). Como consecuencia del impacto del descenso de ritmos en las dos primeras semanas.

Sensaciones

  1. Malas durante las dos primeras semanas por los motivos antes comentados. Especialmente desagradables fueron las intensas sensaciones de alergia durante la primera semana y las molestias estomacales (probablemente derivadas de una gripe) durante las dos primeras. Afectaron, sobre todo, al desempeño de los rodajes largos de los sábados y las repeticiones a ritmos rápidos de los domingos.
  2. En progresión positiva durante la tercera y cuarta semana, disminuyendo sustancialmente esas molestias.
  3. Muy buenas durante el fin de semana de la cuarta semana, última antes del Maratón de Barcelona. Tal como se ha indicado, incluyendo un rodaje de 17 kilómetros a un buen ritmo (04:14 minutos el kilómetro) y una muy buena secuencia de series de 1.000 en el domingo (a 03:41, de media).
  4. Reaparición puntual de dolores producidos por el nervio ciático en las dos últimas semanas. Quizá como consecuencia de la intensidad de los dos rodajes largos de las semanas precedentes y de los reiterados viajes semanales.
  5. Malas sensaciones de carrera en buena parte de las tercera y cuarta semana producidas por los fuertes vientos que han soplado en Madrid en estos últimos días (a continuación se adjunta una fotografía de unos de los árboles de la Dehesa de la Villa afectados por estos vientos). En la mayor parte del periodo, las temperaturas han sido bajas. Por su parte, y desgraciadamente, escasas apariciones de lluvia.

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Comentarios en Relación con el Maratón de Barcelona

En resumen, los datos de la preparación de las últimas doce semanas son los siguientes:

  1. Promedio de 82,5 kilómetros semanales, con un máximo de 100,5 (semana 5) y un mínimo de 72,2 (semana 12 y última).
  2. Ritmo medio de 04:40 minutos por kilómetro, con un mínimo de 04:31 (semanas 2 y 12) y un máximo de 04:57 (semana 9, primera de este último bloque).

La comparación con los datos (ajustados*) de las preparaciones en las últimas doce semanas en los tres anteriores maratones es la siguiente:

  1. Barcelona 2013 (03:02:59): 81,0 kilómetros semanales y 04:40 minutos por kilómetro promedio.
  2. Madrid 2013 (02:59:14): 82,6 kilómetros semanales y 04:43 minutos por kilómetro promedio.
  3. Nueva York 2013 (03:03:00): 84,0 kilómetros semanales y 04:40 minutos por kilómetro promedio.
  4. Barcelona 2014 (__:__:__): 82,5 kilómetros semanales y 04:40 minutos por kilómetro promedio.

* Corregidos, en el caso de Barcelona y Madrid 2013 por las dos semanas de baja como consecuencia de una gripe.

Caben destacar, como factores a tener en cuenta en la comparación, al margen del distinto perfil de las carreras y la climatología en cada caso, las dificultades en las semanas previas de preparación de Barcelona y Nueva York 2013.

En el comparativo de sensaciones respecto a las anteriores carreras, y, especialmente, el maratón de Barcelona de 2013, destacar lo siguiente:

Sensaciones Positivas

  1. Regularidad en las doce semanas, con unas medias de kilómetros estables y tan solo una semana de ritmos negativos.
  2. Ausencia de dolores significativos derivados de la hernia discal o la ciática.
  3. Dos últimas semanas con clara mejora de ritmos y buenas sensaciones en la segunda de ellas.

Sensaciones Negativas

  1. Dificultades respiratorias, que persisten, derivadas de la fuerte alergia a las arizónicas.
  2. Ritmos de entrenamiento peores en la segunda parte del plan de entrenamientos respecto a la primera.
  3. Descenso en el número de kilómetros semanales y, principalmente, de días de entrenamiento en la segunda parte (35 de los 42 días, frente a los 39 de 42 de la primera). Debido a una combinación de las molestias indicadas y el frío y viento durante la mayor parte de estos días.
  4. Ligero exceso de peso respecto al óptimo (aproximadamente, un kilo). En parte, debido a lo indicado en el punto anterior.
  5. Posible “peor” climatología en el día de la carrera. Las previsiones para la próxima semana y el mismo domingo en Barcelona son de calor y sol (despejado, entre 09 – 17 grados), en contraste con la perfecta temperatura y ligera lluvia de la edición del pasado año.

Y, por supuesto, el factor del Principio de Incertidumbre de Heisenberg (“no es posible predecir nada con exactitud”). En los tres últimos maratones, las sensaciones previas eran negativas: la previsión para Barcelona 2013 era de 03:15 – 03:20, no existió una preparación específica para Madrid 2013 (en un día de viento y temperaturas gélidas) y la presencia en Nueva York estuvo en duda hasta el último momento. Los resultados fueron mejores de lo esperado. En este caso, podría suceder a la inversa. En el maratón, todo es posible.

Un pronóstico: 03:02:30.

Otros

Libros 

Más que notables las obras leídas en estas cuatro semanas:

  1. “Canadá”, de Richard Ford. Valoración: 5/5.
  2. “Vertedero”, de Manuel Barea. Valoración: 4/5.
  3. “¡Melisande! ¿Qué son los Sueños?”, de Hillel Halking. Valoración: 4/5.

“Canada”, de Richard Ford (Anagrama)

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Una obra maestra. Dos partes diferenciadas. Una primera, ágil y dinámica, incluso cómica a ratos, en el que se narra el disparatado atraco al banco realizado por los padres del protagonista adolescente y su hermana gemela, así como las consecuencias del mismo. Una segunda intimista y profunda, en la que se va describiendo el tránsito a la madurez de este inolvidable personaje.

En mi opinión, una obra que, con el tiempo, podría situarse a la altura de los grandes clásicos. De las numerosas citas de la novela, la que recoge su esencia es esta: “Asegurarse de tener siempre algo que no importe perder y centrarse en el presente”. De eso trata.

“Vertedero”, de Manuel Barea (Lengua de Trapo)

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Un gran descubrimiento, gracias a un tuit del escritor madrileño Montero Glez. Precisamente, la mejor aproximación a una crítica de esta deliciosa novela es considerar al joven autor (24 años) como una réplica sevillana del madrileño en sus comienzos (“Sed de Champán”, por ejemplo).

Es una excelente novela negra, con un muy bien construido personaje protagonista. Está escrita, como dice el madrileño, “a salivazos”. Fue premiada en un certamen de novela en Valencia (por unanimidad). Considero que puede convertirse en la novela revelación del año. Su autor es ya uno de los escritores jóvenes a seguir.

“¡Melisande! ¿Qué son los Sueños?”, de Hillel Halking (Libros del Asteroide).

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Se lee en dos días. No por su extensión, sino por la forma en que engancha. Es una bellísima carta de amor del protagonista a su mujer, que repasa en sucesivos “flash – backs” los principales acontecimientos de su juventud y madurez, en los Estados Unidos de los 50 y 60. Trata de manera exquisita cuestiones como el aborto, la infertilidad y la infidelidad; todo en el contexto del amor, la comprensión y el perdón. El final es estremecedor.

Algunas de estas novelas se “colaron” y desplazaron a algunas de las anunciadas en el anterior post, al amparo de unas críticas y recomendaciones. En la lista para este mes de Marzo, las siguientes que aparecen son:

  1. “Kassel no Invita a la Lógica”, de Enrique Vila – Matas (Seix Barral).
  2. “La Utilidad de lo Inutil”, de Nuccio Ordine (Acantilado).
  3. “Un Hombre al Margen”, de Alexandre Postel (Nórdica).
  4. “Crónicas de la Mafia”, de Íñigo Domínguez (Libros del KO).

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Para más adelante, las anunciadas en el anterior artículo: “Dissident Gardens”, de Jonathan Lethem, “Filosofía para la Felicidad”, de Epicuro y “Victus”, de Albert Sánchez Piñol y “A Ras de Yerba”, de Montero Glez.

Música

Algunas canciones que han marcado algunos de los acontecimientos de estas semanas, con unos breves comentarios acerca del porqué.

 “A San Fernando, un Ratito a Pie y Otro Caminando”, de Manolo García.

La canción que sonaba en el subconsciente al parar el taxi para la estación del AVE de vuelta a Madrid el pasado jueves 6, en una soleada, calurosa y espectacular Sevilla (la fotografía que se adjunta pertenece a esa tarde). La duda obvia, frente al Puente de Triana, era que dirección tomar: hacia el AVE o hacia las playas de Cádiz.

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“Layla”, de Derek and The Dominos.

Goodfellas y la intención de comenzar a aprender a tocar la guitarra (¿?) llevaron a esta magistral interpretación. La nómina de músicos que aparecen (Cream, Rolling Stones, etc.) es espectacular. El tipo de las percusiones, hipnótico.

“Shadowfall”, de Audiomachine.

No encaja con ninguna canción de este artículo, ni con ninguna del resto de posts de este blog. Es el fondo musical de una magnífica edición de vídeo que, tanto en el plano profesional, como en el personal, ha jugado un papel esencial en estas semanas.

“La Barrosa”, de Paco de Lucia.

De todas las obras maestras del genio de Algeciras, se escoge la que permite recordar un maravilloso rincón del sur con un significado trascendente.

“I Got You, Babe”, de Sony and Cher.

La canción del despertador a las 06:00. Un pequeño homenaje a Harold Ramis, director de una de mis películas preferidas y, a su vez, símbolo filosófico.

“Racing in the Street”, de Bruce Springsteen & E Street Band.

Una de las  obras maestras del disco en directo de Bruce y la E – Street 1975 – 1985. La que más ha sonado en el reproductor del coche estas últimas semanas. Un disco en directo con cuarenta canciones, de las que siete son obras maestras (una de ellas, esta), trece son excelentes y las veinte restantes son, simplemente, muy buenas. Por diez euros, comprado legalmente, no se puede pedir más.

NYC Marathon – 5 Burroughs and 42 Pieces

A couple of rules of this blog are broken in this post:

1.- In the previous posts I’ve just written about popular races in which I’ve run. However, after 16 completed Marathons, including Madrid, Barcelona, Berlin and London, I haven’t run the NYC Marathon yet (I hope do it soon!).

2.- This is the first post in English in this blog. I apologise the (probably) many mistakes, since I’m not pefectly English fluent. Don’t worry, my Spanish writting is not Bolaño’s one, neither; you don’t miss any literary master piece!.

Reason: I love running and I love NY. And NYC Marathon is one of the best (or the best) popular race in the world. I have been in NY several times, but even before going there, I “knew” the city.

In this blog you can read a post about the wonderful Central Park running I’ve done several times. One of the best places in the world to run, join to Dehesa de la Villa forest in Madrid, my usual tracking rute, and Barrosa Beach in Cádiz, on hollidays. You’re all welcome to both of them when come to Spain.

I hope to run 2012 NYC Marathon. I have my confirmed entry (by qualifying time), and will have to manage some “logistic” matters. Namely, I’m married and have four little children, some of them to be “endorsed” to family if we want to go there.

In any event, I’m so excited to run this race that I’m going to write this piece in advance. If I finally run this Marathon, I’ll work a better issue about it, I promise.

If you see other post of La República del Running, you’ll notice its difference: running, places to run, popular races in Spain and abroad, etc., bundled with my favourite songs, books, movies, TV series, etc. Pieces ever related to the running subject. In this post, I’ll simply include eight “artistic” pieces for each NY burrough of the course, plus dos “bonuses”. To get some “pace”, those eight pieces are distributed 2 x 4, being the four subjects music, books, movies and other artistic issues.

All of them, related to the Burroughs. I appologise for the possible mistakes, in advance. And also I’d like to mention that these are my personal preferences. I’m sure all the native (and not native) people reading this post will have better choices. In fact, I’d appreciate very much if you comment on them, so that we could make a better article!.

In any event, you’ll find here The Sopranos, Jonathan Lethem, Woody Allen, Goodfellas, Breakfast in Tiffanys, Lou Reed, Ramones, The Godfather, Paul Auster and many other NY subjects.

The course starts.

STATEN ISLAND

Unfortunately, I’ve never been there. But in movies we’re all be in this place. And in music two references.

1.- One of the best folksingers of all time, Joan Baez, born in Staten Island in 1941. Here, singing in Paris with other genius, Bob Dylan. It’s not a great recording, but being one of the few Baez and Dylan recorded joint performances, I think it’s valuable.

2.- Even if not Staten Island native, this guy Keith Richards have frequentily lived there, and his wife is born in this state. One of the best Rolling Stones songs. And Murakami’s favourite to run!.

Regarding to literary aspects, far from other relevant Staten Island celebrities, as Ralph Waldo Emerson (later, of course in Brooklyn, we’ll go to one of its followers, Jonathan Lettem), two related quotes:

3.- Staten Island as the new fashionable area of the post apocalyptic futuristic New York of Gary Shteyngart’s Super Sad True Love Story, one of the best recent novels.

4.- This burrough was hollidays place of one of the most famous New Yorker writers, Henry James. And of course, here’s one of his best knowns novels, The Turn of the Screw, a favourite.

The movies. Here’s easy. As for the rest of New York burroughs.

5.- Staten Island was the main set of most of  the locations of one of the best movie sagas, The Godfather. For instance, the famous wedding which starts the film was shot there:

6.- And one of the most famous Staten Island natives, the great Paul Newman. A tribute, with some of its best performances, The Sting, Cool Hand Luke, Butch Cassidy and the Sundance Kid, The Hustler (unforgettable Eddie Felson), etc.

And from Staten Island, two clasic subjects in the miscellanea side.

7.- Home of the invention of the chiclets, by Thomas Adams. Mexican inspiration.

8.- One of the most famous sightings of New York, from the Staten Island Ferry. A turistic “must”. Location of a lot of films, too.

BROOKLYN

Wonderful burrough. Next time in New York, I’ll try to spend more time there.

The music. Some geniouses.

9.- South in Brooklyn, Coney Island, … Baby, a masterpiece. Great Lou Reed, born in Freeport, Long Island.

10.- Going to jazz. Excellent piece, The Brooklyn Boogie by Louis Prima. New Orleans meets New York.

Of course, talking about books it’s talking about,

11.- The Brooklyn cronist, one of the best contemporary writters, Johnatan Lethem. Brooklyn is the main character of his great books, Motherless Brooklyn and, above all, The Fortress of Solitude. Probably the course run for these streets where Dylan Ebdus and Mingus Rude discover the music and themselves.

12.- And easy. A recent novel, excellent, by the Irish Colm Toibin. Brooklyn, a Novel. A recomendation.

In the movies, it’s compulsory: the Brooklyn Bridge.

13.- I love this one, from the best TV Series of all time, Los Soprano. The River Cafe, the favourite of Johnny Sacks. In this case, with the wonderful Paulie Walnuts.

In my last visit to NY I was lucky to have a dinner in this restaurant, one of the best in town. Of course, the sightings are spectacular.

14.- Of course, the shop in the corner. From the movie Smoke. 16th Street with Prospect Park, in Brooklyn. The great Paul Auster (from Brooklyn, too) at the screenplay, Wayne Wang shooting and Harvey Keitel performing, and taking photos of the shop in the corner.

The bonus miscellanea for Brooklyn. Two sport stars born in this area.

15.- The best chess player of history, Bobby Fisher. Remembering Fisher, Searching for Bobby Fisher, an excellent movie about this sport, which must be compulsory in schools.

16.- And Michael Jordan. Yes, he’s not from Chicago. The best basketball player of all time.

QUEENS

North of Brooklyn. Music, books and films, too.

17.- One of the “local” bands, Ramones. A song dedicated to the Queen’s beach of Rockaway.

18.- And other of the local singers, Tonny Bennet. With a song which starts a “local” movie, too. Later it’ll appear, of course.

Not many famous international writers from Queens, as far as I know (please, report any mistake here). However, two interesting related people.

19.- Jack Kerouac, father of the Beat Generation, lived 6 years in Ozone Park, Queens. There’s some footsteps there of the On the Road’s author (BTW, suitable title for this post subject!).

20.- And the 1972 Nobel Prize of Economics Kenneth Arrow, graduated in Queens University. One of the fathers of the collective decision-making, general equilibrium theory and environment and growth in Economics. Far related to the theories of the well – known John Nash (A Beatiful Mind, shooted in Staten Island, BTW).

Queens is a usual location for movies. A couple of examples.

21.- The “local” movie afforementioned. One of the best films of all time. Martin Scorsese, Robert de Niro, Ray Liotta, Lorraine Bracco and some of the crew which later appears in The Sopranos. Most of its locations in Queens, the neibourhood of Henry Hill character.

I’m sorry, but rights limitations don’t allow to embed here some of its famous scenes, like Funny How?, the Helicopter scene and, my favourite, the Copacabana One Shot (BTW, last one not in Queens but at 10 East 60th Street, Manhattan). You can see them embebed in the original linked source.

22.- Of course, the Queensboro Bridge. In this case, from Manhattan, the movie. And phisically shoted from there. One of the clasic Woody Allen (a NYC icon) scenes.

And to end with Queens a couple of miscellanea issues.

23.- Flushing Meadows in Queens is since 1978 the place of the US Open, one of the Grand Slam of Tennis. Manuel Orantes in 1975 and, of course, great Rafa Nadal in 2010 are the two Spanish winners. Far (by the moment in the case of Nadal) of Federer, Sampras and Connors`5 and McEnroe’s 4.

24.- And from Queens is the actor Hank Azaria. Well – known not only for his films, but for being the voice of some of the characters of one of the best TV series of all time, The Simpsons. Moe, Apu, el jefe Wigum and others.

BRONX

A lot of pieces from the Bronx. I’ve never been there in my previous NY trips. As for Queens, other burrough to be explored.

In music, a couple of famous neighbours.

25.- First,  a great performer, Billy Joel, with a classic song.

26.- And then, a classic singer, Bobby Darin, with a great performance.

From the literature, other couple of well – known references of this burrough.

27.- A famous novel set in Bronx, from Tom Wolfe, The Bonfire of Vanities. Also adapted as a movie by Brian de Palma, with Tom Hanks, Bruce Willis and Melanie Griffith.

28.- A classic reference, Edgar Allan Poe, which lived in Bronx some seasons. From him, any of his amazing tales.

A lot of films have been located in Bronx. Also, some cinema stars born there. A couple of favourites.

29.- The excellent Finding Forrester, set in the burrough. Wonderful Sean Connery. And great end, with one of the most beautiful songs ever, the mix “What a Wonderful World” / “Over the Rainbow” by the sadly dead Israel Iz Kamakawiwo’ole.

30.- And Tony Curtis, born in the Bronx, in his best performance as Joe / Josephine, in Some Like it Hot, one of the best movies of the best film comedy director ever, Billy Wilder.

Finally, the Bronx was the birth place of two legendary american sport stars.

31.- The boxer Jack LaMotta, the Bronx Bull, whose life was filmed in the masterpiece Raging Bull. Other famous NY icon, Robert de Niro, performed LaMotta.

32.- The baseball player Lou Gehring. His life and tragedy was also filmed, by Sam Wood, and his role performed by the movie star Gary Cooper.

MANHATTAN

A lot of references and possible choices. Eight pieces between a hundred of possibilities.

In music, a couple of songs, by foreigners.

33.- A reference to Harlem, near the last miles of the course. Irish U2’s Angel of Harlem, wonderful song.

34.- A favourite. From Canada, one of the best songs ever. The poet Leonard Cohen.

As curiosity, a cover by the Spanish genius Enrique Morente, join to Lagartija Nick.

Books. Hundreds. A choice from two recent novels I liked very much.

35.- Again Lethem. In this case, moving from Brooklyn to Manhattan. The excellent Chronic City. A must to understand a different New York and, of course, a good chance to enjoy this excellent writer.

36.- Let the Great World Spin. Beautiful novel based in a real issue. The Twin Towers and the famous tightrope walker (also filmed in a documentary movie) as a central part of the plot.

Difficult to remember movies NOT in Manhattan!. Go to Central Park, end of the Marathon.

37.- A Central Park presence in the movies: When Harry met Sally, Die Hard, BReakfast at Tiffany’s, On the Town, Hair, etc. Excellent compilation. 9 minutes, but it’s worth to watch it.

38.- And a classic. Central Park in the movies = Woody Allen. Some in the previous compilation. But a chance for the best Woody Allen film, Hannah and her Sisters (Nobody, not even the rain, has such a small hands).

A caprice, a frivolity (are these expression right?). Some Manhattan restaurants. A recomendation (after the race!)

39.- An excellent burger, near Central Park. In J.G. Melon. Informal, not reservations.

40.- And some more formal dinner. You could chose Balthazar in Soho (also suitable for lunch) and Nobu in Soho o 57th Street (more expensive). Two of the best restaurants in the city.

BONUS

To end the 42 kilometres, two classic NY images.

41- Of course, this is NY. For things like this we love NY. Near Central Park, 5th Avenue with 57th Street. For the Red Days.

42.- And, of course. The best NY soundtrack ever. From Manhattan, Woody Allen and Gerswhin.

I hope you understand some mistakes and the not – perfect English wording. It wants to be a little tribute to NY from the Madrid running world.

Rock ‘n’ Roll Madrid Maratón

El próximo 22 de Abril se celebra la primera edición del Maratón de Madrid bajo esta nueva denominación y la organización de Competitor Group, grupo californiano dedicado a la organización de eventos deportivos (especialmente en USA) y con, aparentemente, bastante experiencia en la organización de carreras populares.

La nueva organización podría suponer un impulso para que el tradicional MAPOMA suba varios peldaños para acercarse a la calidad organizativa y cantidad de participantes de otras pruebas europeas e, incluso, españolas. El caso del Maratón de Barcelona, que tras la renovación de la organización, en pocos años se ha convertido en una prueba de alto nivel es un buen ejemplo a seguir.

He participado en 9 ediciones de MAPOMA entre 2001 y 2009, con una mejor marca de 3.09.02 y otras 5 marcas entre 3.10 y 3.15. Tras los 2 últimos años en que he corrido el Maratón de Londres, que coincide en fechas, vuelvo a inscribirme para correr 42 k en Madrid. De la experiencia en mis participaciones en la prueba apunto algunos puntos de mejora sobre los que debería trabajar la nueva organización:

1.- Fomentar la animación de público y atracciones en la carrera y prestar atención a los acompañantes y seguidores de los corredores.

2.- Involucrar más a la ciudad, vecinos y organismos públicos, a través de comunicación y marketing de la carrera y detalles (como, por ejemplo, el transporte público gratuito para los corredores durante el día de la prueba).

3.- Pulir aspectos organizativos como el establecimiento y control de cajones de salida por marcas y mejoras en la Feria del Corredor, guardarropa y atención en meta.

4.- Coordinar una buena cobertura mediática (retransmisión completa por televisión e Internet, presencia en informativos, etc.).

5.- Redondear la cobertura de la prueba con herramientas multimedia (aplicaciones para seguir tiempos online, por ejemplo) y una potente gestión de redes sociales.

Dejando de lado otra de las “reivindicaciones” históricas: suavizar el recorrido.

Ya está publicado y, como era de esperar, mantiene el perfil habitual de MAPOMA. En una ciudad como Madrid, dada su orografía, el tránsito de la carrera por zonas céntricas obliga a trazar numerosas subidas y bajadas. Quizá en algún momento se podría pensar en un recorrido inverso al actual (es decir, saliendo en El Retiro y acabando, cuesta abajo los 6 últimos kilómetros, en la Plaza de Colón). Supongo que habrá restricciones logísticas o de cortes de tráfico.

La carrera comienza en el Paseo de Recoletos casi a la altura de la Plaza de Colón. Los primeros 6 kilómetros son en subida, no muy pronunciada, pero prácticamente constante, salvándose un desnivel de casi 100 metros. Conviene ir a un ritmo muy tranquilo, 20 – 30 segundos el kilómetro por encima del ritmo medio previsto. Las fuerzas que se ahorran en esta parte se necesitan en el final. En cambio, una salida demasiado rápida puede cargar mucho las piernas.

La mayor parte de este arranque de 6 kilómetros en cuesta transcurre por el amplio Paseo de la Castellana, callejeando, en esta ocasión, por el lateral norte del Bernabeu para subir un tramo por Padre Damián y volver a incorporarse a la Castellana para subir a Plaza de Castilla y Mateo Inurria.

Tras dejar la Plaza de Colón, el primer kilómetro, de calentamiento, se encuentra debajo del puente de Eduardo Dato, frente al centro comercial ABC de Serrano, antiguas rotativas del diario del mismo nombre.

En esta zona es tradicional la presencia de bastante gente en el puente elevado, disfrutando de una de las vistas más espectaculares de la carrera.

El kilómetro 2 se encuentra en la zona de Nuevos Ministerios, tras dejar atrás la Plaza de Emilio Castelar y la Escuela de Ingenieros Industriales y el Museo de Ciencias Naturales, sede de una buena exposición permanente e interesantes muestras itinerantes. En este tramo hay que empezar a colocarse bien y prestar cierta atención a los setos y bordillos en las glorietas. No suele ser necesario preocuparse por Brumas en La Castellana:

Los dos siguientes kilómetros hasta el 4 transcurren por delante del lateral de los Nuevos Ministerios, el complejo Azca y el Estadio Santiago Bernabeu, sede de buen fútbol y, de vez en cuando, buena música. Springsteen, por ejemplo, ha protagonizado grandes conciertos, y está anunciada su presencia, de nuevo, este verano.

Es, en mi opinión, la parte más dura de esta subida, tanto por su mayor inclinación (ojo con el pequeño tramo por Padre Damián, por delante de Freddo Freddo, una de las mejores heladerías de Madrid), como por la tendencia a apretar el ritmo una vez pasados los dos primeros kilómetros de calentamiento.

Hay que ser prudentes y disfrutar, por supuesto, de algunos de los mejores edificios de Madrid, como la Torre BBVA de Francisco Javier Saénz de Oiza (posiblemente el mejor arquitecto español del siglo XX) y la Torre Picasso, de Minuro Yamasaki. Por cierto, como curiosidad, Yamasaki fue también autor de uno de los edificios más emblemáticos del mundo, el World Trade Center de NY.

Los dos siguientes kilómetros siguen siendo en subida. De nuevo por el Paseo de la Castellana, pasando por la extraña Plaza de Castilla (rara combinación del antiguo monumento a Calvo Sotelo, el excéntrico reciente monolito de Moneo y la dos torres inclinadas de Cajamadrid) y girando a la derecha por Mateo Inurria y, de nuevo a la derecha, por General López Pozas para dirigirse a la izquierda por Fray Bernardino Sahagún.

Aquí también hay que ser prudentes en la ligera bajada por Mateo Inurria para reservarse en el corto tramo inicial por López Pozas, con una pendiente considerable. La última de esta primera fase de la carrera. En este tramo se rodea el Parque de Plaza de Castilla, antiguas instalaciones del Canal de Isabel II y sede de interesantes exposiciones.

A partir del kilómetro 6 se puede empezar a aumentar el ritmo. Arranca con una bajada por Bernardino Sahagún, un giro a la izquierda por el prácticamente llano Paseo de la Habana y una fuerte bajada tras Mateo Inurria para girar en arco a la derecha y dirigirse a la Avenida de Burgos. En esta zona probablemente haya menos animación que en otras zonas de esta primera parte de la carrera, pero no suena a priori tan desangelada como otras alternativas que se han manejado en ediciones anteriores (Red de San Luis o Comandante Franco). Tampoco se comete el error de atravesar al otro lado de la M-30, como en la durísima edición de 2006.

Aunque no es una zona muy atractiva, es preciso señalar que en la parte inicial de este recorrido, al final del Paseo de la Habana e inicios de la Avenida de Burgos, nos encontramos con edificios singulares, como un curioso Palacete en la confluencia de Mateo Inurria (al parecer, propiedad de la ONCE) y un pequeño Convento, unos pocos metros más adelante.

Del kilómetro 8 al 11 se corre en línea recta y con pequeño desnivel a favor por la Avenida de Pío XII y Príncipe de Vergara, hasta pasado el Parque de Berlín, punto en el que se gira a la derecha para bajar por Doctor Arce hasta coger la calle Velázquez. En este tramo hay que regular en una pequeña subida en Pío XII nada más pasar el cruce con Mateo Inurria, que se compensa por la bajada por Doctor Arce. Aquí hay que empezar a marcar un ritmo alto, bajo la media prevista de la carrera. Es una zona muy favorable.

Ese giro para coger Doctor Arce se realiza en la madrileña Plaza de Cataluña, donde se encuentra La Ancha, uno de los mejores restaurantes de Madrid, a dos pasos del Auditorio Nacional, donde es un clásico su Escalope Armando (para después de la carrera, claro):

Del kilómetro 11 a aproximadamente el 13,5 ser recorre, girando a la derecha, el tramo de las calles Joaquín Costa y Raimundo Fernández Villaverde, pasando por delante de la zona comercial de Azca, El Corte Inglés y el nuevo edificio que reemplaza a la torre Windsor, destruida por el incendio y sede de la antigua (también tristemente desaparecida debido al Caso Enron) Arthur Andersen.

Aunque la altimetría oficial de la carrera no lo refleja claramente, este tramo tiene una parte inicial (Joaquín Costa) en claro descenso y otra final (mitad de Raimundo Fernández Villaverde hasta Cuatro Caminos) en ligera subida.

La llegada a la glorieta de Cuatro Caminos, ya después de casi una hora de carrera, es muy animada, congregando numeroso público de una zona que, por su cercanía a la Dehesa de la Villa, uno de los mejores entornos de Madrid para correr, suele concentrar público runner y numerosos familiares y amigos de los corredores.

A continuación, un tramo muy agradable, ya metidos en carrera, entre el 13,5 y el 14,5, en el que se baja Bravo Murillo desde Cuatro Caminos hasta Canal, donde se gira para atacar Islas Filipinas, por delante del Parque de Santander, con su circuito de running, y el mítico Vallehermoso, y seguir bajando hacia la calle Guzmán el Bueno. En esta zona es recomendable apretar el ritmo, favorecidos por la bajada.

A la derecha de la confluencia de Islas Filipinas con Guzmán el Bueno se deja una de las más conocidas Delegaciones de Hacienda de Madrid, que bien podría haber sido sede de la trama de una de las mejores novelas que he leído en los últimos meses, “El Rey Pálido”, del desaparecido David Foster Wallace. Una magnífica historia acerca de la monotonía y el aburrimiento en nuestra sociedad actual, muy bien escrita. Novela superior, en mi opinión, a la más aclamada “Freedom” del que fue amigo de DFW, Johnattan Franzen.

La bajada por Guzmán el Bueno esta llena de sabor a barrio, zona cercana a Universidades, calles pequeñas. Poco público por esta calle y por la siguiente, Alberto Aguilera, que se recorre hasta la glorieta de Bilbao. Tramo completamente llano, con anchas aceras, para seguir manteniendo el ritmo alto.

Por cierto, en la prolongación de Alberto Aguilera más allá del giro de la glorieta, ya en la calle Génova, se encuentra uno de los mejores establecimientos de la cadena de restauración madrileña Mallorca, recientemente renovado. Muy recomendable, al igual que cualquiera de los otros de la cadena, para las comidas o cenas informales antes de la carrera.

Y justo enfrente, una de las mejores librerías de Madrid, Pasajes. Especialmente interesante su sección en literatura en lengua extranjera, una de las mejores de Madrid.

A pesar de los avances tecnológicos que permiten el acceso inmediato a librerías digitales, sigue siendo un placer dar un paseo por estas librerías y dejarse aconsejar. La última adquisición, entre los Librarian Choices, esta joya absolutamente maravillosa, para jóvenes y adultos:

Entre el kilómetro 16,5 en la glorieta de Bilbao hasta el 20 de la Plaza de España transcurre el mejor tramo del Maratón, en mi opinión. Primero se baja por la estrecha calle de Fuencarral, zona tradicional de esta carrera, en la que históricamente sonaba el “Carros de Fuego” desde uno de los balcones de las pequeñas y modestas viviendas de esta calle.

El recorrido por esta calle, en ligera bajada, se disfruta aún más gracias a la modernización de la zona, que se ha convertido en peatonal en su última parte previa a la Gran Vía. Zona de moda, con comercios, tiendas y restaurantes cool. Aquí, en un breve espacio, se pasa por delante de Camper, Kiehls, Muji, Tiger, Levi’s, Adidas, el Mercado de Fuencarral y otras numerosas tiendas de cierta calidad.

Un poco antes, habremos pasado, en esta misma calle Fuencarral, por la Plazuela de Antonio Vega, dedicada al músico madrileño, en una zona clave de La Movida madrileña.

También sale a Fuencarral la calle Espíritu Santo, donde tristemente desapareció el otro gran genio de la música pop madrileña de los años 80 y 90, Enrique Urquijo.

Al final de la calle Fuencarral se gira a la derecha para coger la Gran Vía hasta la Plaza de Callao. Tramo monumental, con una ancha avenida. En ligera subida en su primer tramo para luego empezar a descender por el inicio de Preciados, entre los colosos comerciales de la FnacEl Corte Inglés. Y enfrente, el edificio del famoso cartel de Schweppes, inmortalizado, entre otras, por la magnífica película de Alex de la Iglesia, “El Día de la Bestia”:

Ojo con el pavimento en esta zona, especialmente si llueve. Se pasa del relativamente cómodo asfalto a baldosas de piedra, duras y potencialmente resbaladizas. No obstante, el atractivo de la zona, y la más que presumible presencia de público, compensa el efecto.

Y, especialmente, el punto en que la carrera, pasado el kilómetro 18 desemboca en el centro de Madrid y España, la Puerta del Sol.

Lógicamente, el punto de mayor afluencia de público a la carrera, y de mayor animación. Espectacular y para disfrutar. Dado el kilometraje, es un punto en el que, además, se suele ir muy rápido. No pasarse mucho, llevados por la euforia. Ni caer enamorados de la moda juvenil al pasar por aquí, como estos otros iconos de la buena música pop de los 80:

Tras la Puerta del Sol, aproximadamente un kilómetro por la calle Mayor, dejando a la izquierda la Plaza Mayor y el renovado espectacular Mercado de San Miguel, lugar espectacular para tomar unas buenas tapas la mañana previa o posterior a la carrera (pronto, la afluencia en horas puntas es masiva).

La parte inicial de la calle Mayor es llana, con algunos ligeramente desagradables badenes (de nuevo, especialmente si llueve) y una segunda parte, pasada la Plaza de la Villa, en ligero descenso.

En ese punto se gira a la derecha por Bailén, dejando a la izquierda el Viaducto. El tramo por Bailén delante del Palacio Real y del Teatro Real es espectacular. De nuevo, probable asistencia masiva de público. Y de nuevo, también, ojo con el pavimento de piedra. Aquí se empieza a notar una cierta dureza, dada la parte de la carrera ya superada.

A dos pasos de este tramo, otro de los restaurantes típicos recomendables de Madrid, El Buey, en su sede de la Plaza de la Marina Española (frente al Senado). Aunque es algo mejor su local de General Pardiñas, este también comparte su entorno típico, agradable, familiar, servicio extraordinariamente amable, buenos productos y precios razonables.

Y aquí comienza la dura segunda parte de la carrera. Para empezar, el kilómetro 20 hasta la Media Maratón transcurre por la calle Ferraz, empezando por una fuerte subida en sus inicios. Por aquí se pasa, entre otros, por delante del famoso restaurante Cuenllas (recomendable para los aficionados al buen vino, caro) y la sede del PSOE, ahora en renovación (el partido, no el edificio). Por cierto, curiosa foto del runner Rubacalba:

Al final de esta calle se encuentra el paso por el 21,097, que, razonablemente, se debe hacer en un tiempo entre 2 – 4 minutos inferior al previsto para la segunda parte de la carrera. Para el objetivo de bajar de 3 horas es necesario, en mi opinión, pasar por aquí por debajo de 1.27.

Nada más pasar la Media Maratón se gira hacia la derecha y se serpentea por el Parque del Oeste por la parte del Paseo de Moret, lugar de una de las tradicionales carreras del verano en Madrid, los 10 k de San Antonio de La Florida. En este Parque se baja la última gran cuesta de la carrera. A partir de aquí, prácticamente todo llano o en subida. No olvidar este detalle, y recuperar fuerzas en la bajada, aunque el tiempo de la Media no haya sido el previsto.

A continuación se gira a la izquierda para coger la Avenida de Valladolid, pasando por delante de la Clínica Moncloa y la famosa Casa Mingo (pollos asados y sidra, al lado de la Ermita de San Antonio de La Florida).

Este tramo es una parte del Ramal de la Senda Real GR-124 que une la Dehesa de la Villa con la Estación de Príncipe Pío. Excelente ruta para correr, que incluso puede unirse en su parte final con la Casa de Campo. Para los interesados, en este otro post enlazado se describe esta ruta de la Senda Real.

Uno de los tramos más desagradables de la carrera, prácticamente sin público, corriendo pegados a los coches y, probablemente, empezando a notar cansancio en las piernas. Es mejor ir con calma, y, si se puede, empezar a pensar en entrar en un grupo de corredores para mantener el ritmo.

En el kilómetro 25 se llega a Príncipe Pío y se gira a la derecha para entrar en la Casa de Campo, a través de un tramo que desconozco pero que, probablemente, utilizará parte de las nuevas construcciones de Madrid Río, zona también interesante para correr por Madrid.

La Casa de Campo es lugar de cita de los runners madrileños, pulmón verde de la ciudad, etc.. Pero un auténtico martirio en el Maratón de Madrid. Son 7 kilómetros desangelados y duros.

Eso sí, las vistas desde el Cerro de Garabitas (que afortunadamente no se sube) son de las mejores para disfrutar del Cielo de Madrid:

En mi opinión, aquí se juega la marca. La primera parte hasta el kilómetro 29 al final del Paseo de los Castaños es intrínsecamente dura por ser en ligera subida y prácticamente sin animación. La segunda parte también lo es, aun teniendo algún pequeño tramo en ligera bajada, por la acumulación de kilómetros. El final en las inmediaciones de la estación de Metro de Lago suele estar muy concurrido de público, lo cual es de agradecer dado que el giro a la derecha de salida hacia el Paseo de Extremadura arranca con una cuesta corta pero muy empinada.

Y aquí se deja la Casa de Campo, en la que, como bien decían Los Refrescos, no hay playa.

Una vez en el Paseo de Extremadura, una pequeña bajada para llegar al Paseo de la Ermita del Santo, paralelo al Río Manzanares. De nuevo zona bastante desangelada. Pasamos por delante del Centro Comercial de la Ermita del Santo, con su peculiar estilo (y denominación) Art – Decó.

Lugar donde, y esto no es muy conocido, tuvo lugar, hace ya unos cuantos años, el único concierto del bostoniano James Taylor en Madrid.

Al final del Paseo de la Ermita, el kilómetro 34, con su giro a la izquierda para coger el Puente y vislumbrar el Calderón. Zona entrañable, pero es difícil que incluso los runners Atléticos disfruten el momento. La paliza en las piernas llegados a este punto es espectacular y es probable que vayamos un poco aislados en carrera. Y, por supuesto, con poco público.

También sede de buenos conciertos, como este mítico pasado por agua de los Rolling Stones en 1982 (disculpas por la calidad):

Afortunadamente, llegados a este punto, desde hace varios años no se sube por el Paseo de los Pontones, sino que se gira a la izquierda para callejear hacia la calle Segovia.

Tramo feo, calles pequeñas, sin público. Hay que tener paciencia y, de nuevo, no malgastar fuerzas, incluso si vamos mal de tiempo, dado que el giro a la derecha en la mencionada calle Segovia lleva a un tramo “rompedor”. Corto, en paralelo al Parque de Atenas, vislumbrando a lo lejos, el Viaducto, pero muy empinado.

Estamos llegando al kilómetro 36. Aquí, dada la dureza, y teniendo en cuenta lo que queda, es recomendable empezar a pensar “en inverso”. Es decir, contar con que nos quedan unos 6 kilómetros y, mentalmente, ir descontándolos, estimando un ritmo por kilómetro 20 – 30 segundos más lento que la media prevista para la carrera (probablemente consigamos hacerlo más rápido, lo que dará moral).

Y esos 6 últimos kilómetros, en subida permanente. Paseo Imperial en subida ligera pero constante, dejando a la derecha los solares de la antigua fábrica de cervezas Mahou. Cuyos spots son mejores que los de Estrella Damm, ¿o no?:

En cualquier caso, la cerveza Mahou es mejor que la Estrella Damm.

A continuación, cogiendo algún tramo por el Pasillo Verde llano o, incluso, en ligera bajada, falsos llanos. Pero volviendo a subir de forma constante por las amplias calles del Paseo de las Acacias y la Ronda de Valencia.

Se hace eterno, son rectas largas en las que se ve la perspectiva de los cientos de metros que quedan por delante. Hay que reservar bastante al principio para poder acometer este tramo en buenas condiciones. La ventaja es que aquí hay mucha más afluencia de público. El paisaje y edificios, no obstante, no son demasiados atractivos, salvo por el último tramo, llegando a Atocha, dejando a ambos lados de la calle el Circo Price y la Casa Encendida.

Y llegando a Atocha, por supuesto, el Museo Reina Sofía. En un día como hoy en que se lamenta la pérdida del gran artista Antoni Tapies, una de sus visitas a este museo.

Los runners madrileños, llegados aquí, pensamos en un momento más agradable: la salida de uno de los mejores 10 k populares de la ciudad, el Trofeo San Lorenzo de Lavapiés. Y un entrañable barrio, donde vive uno de los mejores cantantes de Madrid:

Y llegados a Atocha, un remate extraordinariamente duro. Paso por delante de la Estación del AVE y del Monumento del 11-M y giro a la izquierda para coger la calle Alfonso XII. Se pasa por delante del lugar en que el gran Tony Leblanc perpetúa el timo de la estampita en “El Día de los Tramposos”:

Un tramo inicial muy empinado hasta la puerta de entrada del Ángel Caído de El Retiro y luego una subida ligera pero constante hasta la Puerta de Alcalá. Subidas, especialmente la primera, que no se perciben bien en la altimetría oficial. Aquí hay que echar el resto para finalmente girar a la derecha por O’Donnell y subir (sí, de nuevo subir) un pequeño tramo de calle hasta la entrada de El Retiro enfrente a las Escuelas Aguirre y entrar en Paseo de Coches.

Llegados aquí, ya está prácticamente hecho: menos de un kilómetro y, en esta ocasión sí, en ligera bajada, para llegar la meta de los 42,095.

Y esperar que no haga calor. Porque hacia las 12, en El Retiro, puede arder Madrid, como dice el también runner Mikel Erentxun.

Libros sobre Running: “De que Hablo cuando Hablo de Correr”

“At least, he never walked”

De que Hablo cuando Hablo de Correr“, de Haruki Murakami, “Correr“, de Jean Echenoz y “Running, a Global History“, de Thor Gotaas, son tres de los mejores libros sobre running que se han escrito. Se trata, respectivamente, de un ensayo autobiográfico del conocido escritor (y maratoniano) japonés, una biografía novelada de Emil Zápotek escrita por un relativamente poco conocido autor francés y una historia del correr desde los orígenes de los tiempos escrita por un sociólogo noruego. Los dos primeros han sido traducidos y editados en castellano por Tusquets y Anagrama. El tercero se puede conseguir (creo) solo en su versión en inglés.

Este post se centra en el primero de ellos, el ensayo autobiográfico de Haruki Murakami, uno de los mejores escritores de la actualidad. Y mi favorito; he leído prácticamente toda su obra, incluidos algunos inéditos en España. “De que Hablo cuando Hablo de Correr” (“What I Talk About when I Talk about Running”) describe sus vivencias y sensaciones como corredor, sus experiencias en entrenamientos y carreras populares, la influencia del running en su profesión de escritor y los paralelismos entre ambas dedicaciones.

En mi opinión, dentro del ranking de calidad de su obra, este ensayo se sitúa inmediatamente después de sus dos mejores novelas, “Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo” y “El Fin del Mundo y un Despiadado País de las Maravillas“, y a un nivel similar al de otras de sus obras maestras como “Kafka en la Orilla“, “Tokio Blues” y la reciente “19Q4” (al menos, sus dos primeros libros, únicos de la trilogía publicados en España hasta el momento). Y, por supuesto, es superior a otras de sus novelas como “After Dark” o “Dance, Dance, Dance“, por ejemplo.

He leído este libro tres veces, una en su versión en inglés (salió al mercado casi dos años antes que la traducción al castellano) y otras dos en su edición en castellano, del ejemplar que amablemente me regaló (y dedicó) mi admirado y buen amigo, Mikel Lejarza, que también comparte la afición por el deporte popular (la bicicleta, en su caso).

Me permito transcribir algunas frases y párrafos de la obra, a efectos meramente ilustrativos y como expresión de mi admiración a este autor. Y recomiendo (a corredores y no corredores) la compra del libro, por ejemplo en la edición de Tusquets adjunta.

Ya en la primera lectura, tuve la impresión de compartir la mayoría de las sensaciones que Murakami describe en su libro. Las sucesivas re-lecturas me han permitido detenerme en párrafos que describen situaciones o sentimientos que comparto e intuyo son comunes a la inmensa mayoría de runners de todas las nacionalidades, edades y condición.

Para empezar, Murakami explica muy bien como el running se inserta en la vida de los corredores afirmando que “correr a diario es vital, de modo que no puedo aflojar o dejarlo sólo porque esté ocupado. Si tuviera que dejar de correr sólo porque estoy ocupado, sin duda no podría correr en mi vida”. La filosofía del runner queda también expresada cuando Murakami reconoce que “el acto de correr fue integrándose en mi ciclo vital hasta formar parte de él, igual que las tres comidas diarias, el sueño, las tareas domésticas o el trabajo”.

Refleja perfectamente el espíritu “competitivo” de muchos corredores cuando comenta que “no me preocupa en exceso si gano o me ganan. Me interesa más ver si soy o no capaz de superar los parámetros que doy por buenos” o como “si uno prueba a correr un Maratón se da cuenta de ello: a los corredores de fondo no les importa demasiado que otro corredor les supere o superar a otro durante la carrera. Porque si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro el tú de ayer”. Comentarios de este tipo son comunes en el ensayo, y en su parte final incide en que “los tiempos individuales, el puesto en la clasificación, tu apariencia, o cómo te valore la gente, no son más que cosas secundarias. Para un corredor como yo, lo importante es ir superando, con sus propias piernas y con firmeza, cada una de las metas”.

También  incide en los pensamientos que circulan por la mente de un runner cuando corre. Expresa muy bien ese estado cuando se pregunta “¿realmente en qué pienso mientras corro?. Y, para ser franco, no consigo recordar bien en que he venido pensando hasta ahora mientras corría. (…), realmente casi nunca pienso en nada serio”. Este es un ejemplo de como el running es una herramienta para liberar la mente, ordenar ideas y disminuir el estrés diario.

Las sensaciones después de un Maratón u otra prueba de larga distancia son descritas de forma acertada cuando comenta que “poco después de dejar de correr, todo lo que he sufrido y todo lo miserable que me he sentido se me olvidan, como si jamás hubieran sucedido, y ya vuelvo a estar decidido a hacerlo mejor la próxima vez”. Explica muy bien como se sobrepone a la dureza de estas pruebas, “precisamente porque son duros, y precisamente porque nos atrevemos a arrostrar esa dureza, es por lo que podemos experimentar la sensación de estar vivos”.

La relación con otros corredores y la identificación mutua es otro de los temas del ensayo. Así, habla de como “corriendo por las calles, se puede distinguir fácilmente a los principiantes de los veteranos. Los que respiran a bocanadas cortas y jadeando son los principiantes, en tanto que los veteranos lo hacen de modo silencioso y regular. Sumidos en sus pensamientos, su corazón les va marcando lentamente el tiempo. Cuando nos cruzamos por los caminos, uno capta el ritmo respiratorio del otro y percibe cómo el otro marca el tiempo”. En la parte final del libro se vuelve a explicar como “aunque no sea algo tan pretencioso como para calificarlo de sentimiento de solidaridad, existe vagamente entre nosotros, como esa tenue bruma que se forma en las cumbres montañosas a finales de primavera, algo así como cálido sentimiento común”.

Esta identificación entre corredores la extiende a su profesión, al afirmar que “del mismo modo, cada escritor capta el estilo y el modo en que otro escritor utiliza el lenguaje”. Y es que en la mayor parte de la obra, Murakami explica como el oficio de escritor y la afición de runner se retroalimentan entre sí. Así, por ejemplo, explica como en su caso “la mayoría de lo que sé sobre la escritura lo he ido aprendiendo corriendo por la calle cada mañana. De un modo natural, físico y práctico”.

Este es un paralelismo extrapolable a otras dedicaciones y profesiones, como se aprecia en otras de sus afirmaciones como la de que “correr ayuda a memorizar discursos y cosas similares. Mientras te desplazas con tus piernas puedes ordenar mentalmente las palabras de un modo casi inconsciente. Si tengo la mente ocupada en todo eso, puedo correr largo rato a una velocidad natural y sin forzar la máquina”.

Especialmente interesantes, son los apartados que el autor dedica a su debut y preparación en el triatlon, dedicando especial atención a la consecución de la técnica necesaria para el tramo inicial a nado y el segundo en su bicicleta “18 ‘Til I Die”:

También  dedica Murakami algunos capítulos concretos a sus experiencias como corredor popular, en pruebas tan emblemáticas como los Maratones de Boston (su lugar habitual de residencia) y Nueva York. La parte final del libro se centra, precisamente, en la preparación de esta última prueba, en un contexto de dificultades y lesiones, en el que va expresando su amor y admiración por esta ciudad, Central Park, los pretzels, los escaparates de Bergdorg Goodman. Murakami se pregunta si, el día de la carrera “¿podré saborear a placer el otoño en Nueva York mientras mis piernas mi impulsan por esa tierra exótica”.

En esta parte se incluyen algunas detalladas descripciones de técnicas, kilómetros y ritmos de entrenamiento planificados por Murakami, así como buenas descripciones del ambiente y recorrido de este Maratón, con especial consideración a la dificultad de su final en algunos tramos de cuestas de Central Park, que quedan compensados con el objetivo cumplido y, por supuesto, las espectaculares vistas de los rascacielos del Upper East Side, 5th Avenue y 59th Street.

Una de las partes más originales de este libro es la correspondiente a su experiencia como ultramaratoniano en una prueba de 100 kilómetros en Japón. Además de sentimientos y sensaciones en los momentos de esfuerzo supremo en la parte final de esa carrera (“lo único que yo veía eran, a lo sumo, los tres metros de terreno que tenía delante. Más allá no había nada. Mi mundo se acababa en esos tres metros”), en ella, se encuentran algunas de las reflexionas más profundamente espirituales que el autor japonés realiza acerca del acto de correr. Por ejemplo, cuando cuenta como “al llegar al kilómetro setenta y cinco, sentí como si hubiera atravesado algo. (…) Era realmente como si mi cuerpo hubiera atravesado una pared de piedra y pasado al otro lado”. Los conocedores de la obra de Murakami encontrarán un paralelismo entre esa sensación y una parte fundamental de la temática de su obra, sus universos paralelos. Y el remate con su sensación de que “al final, prácticamente se habían borrado de mi mente no sólo el sufrimiento físico, sino incluso cosas como quién era yo o qué hacía en esos instantes. (…) El acto de correr se hallaba ya en un ámbito que rozaba casi lo metafísico”, para acabar con su descripción de la melancolía del corredor: “De todas las cosas que comportó para mí la experiencia de la ultramaratón, sin embargo, la más significativa no fue de carácter físico, sino espiritual. Me trajo una suerte de apatía espiritual. De pronto, algo que podría denominarse la tristeza del corredor, el runner’s blue”.

La edición española de Tusquets incluye algunas fotografías del autor en carreras como el Maratón de Boston y algún triatlon, así como imágenes de su primer Maratón en solitario entre la ciudad griega del mismo nombre y Atenas.

También la música, tema habitual en todas las obras de Murakami, tiene su protagonismo en este libro. Algunos críticos, sobre todo japoneses, critican el carácter “pop” de este autor, aficionado, además de a la música clásica (componente esencial de la mayoría de sus libros), al rock americano, al pop europeo y iconos culturales occidentales contemporáneos como Lost o Los Soprano. En este ensayo, entre otras citas musicales, comenta como entre sus cantantes y grupos favoritos a la hora de entrenar se encuentran, por ejemplo, los Rolling Stones. Esta es una de sus canciones preferidas cuando corre:

Otro de los grupos favoritos del escritor japonés para sus rodajes es The Loving Spoonful, a los que expresa una gran admiración:

Pero además de ser un autor “pop”, volcado con la cultura contemporánea, en la obra de Murakami es habitual la cita a compositores clásicos como Bach y Mozart. Un ejemplo reciente, es la estructuración de parte de su última obra “19Q4” a través de esta bella pieza de Janaçek:

Algunos de los mejores capítulos del libro son aquellos en los que describe como sus hábitos de correr y rendimientos se van adaptando al paso del tiempo. Completa algunas excelentes descripciones de como la edad va afectando a las cualidades del runner y como el cuerpo se debe ir adaptando a las mismas. Afirma, refiriéndose a su actual condición, que “los tiempos no me preocupan. A estas alturas, estoy seguro de que, por mucho que me esfuerce, ya no conseguiré correr como antaño, cosa que aceptaré sin reparos. No me resulta agradable, pero es lo que tiene envejecer”. Y como “lo importante no es competir contra el tiempo. Es posible que, en adelante, para mí tenga mucho más sentido saber con cuánta satisfacción correré esos cuarenta y dos kilómetros y hasta que punto disfrutaré”. Por último, reflexiona acerca de como, a pesar del paso del tiempo “voy a seguir corriendo maratones con todo mi empeño, sin desfallecer, hasta que consiga volver a sentir que he corrido satisfactoriamente. Supongo que, mientras mi cuerpo me lo permita, aunque esté viejo y achacoso, y aunque la gente de mi entorno me sugiera cosas como, ¿no cree que sería hora de ir dejándolo?, ya tiene usted una edad, seguiré corriendo. Aunque mis tiempos empeoren más y más, estoy seguro de que pondré en ello el mismo empeño y esfuerzo que hasta ahora e incluso, en ocasiones, más que hasta ahora”. En este sentido también se desarrolla la cita, en la parte final del libro, en la que afirma que “ignoro hasta cuándo podré mantener ese ciclo de tareas y actividades de escas utilidad. Pero, por lo pronto, ya que hasta ahora he venido realizándolas con perseverancia y sin hastiarme, pienso intentar seguir realizándolas mientras pueda”.

Por último, como pequeño homenaje, y demostración del aprecio y consideración de este autor en España, estos vídeos que recogen el reciente discurso de Haruki Murakami en Barcelona al recibir el XXIII Premi Internacional Catalunya:

Gracias, maestro.